El hombre unidimensional

El hombre unidimensional
de  Herbert Marcuse Ver y modificar los datos en Wikidata
Género Filosofía Ver y modificar los datos en Wikidata
Tema(s) Sociedad industrial y ideología Ver y modificar los datos en Wikidata
Idioma Inglés Ver y modificar los datos en Wikidata
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El hombre unidimensional [One-Dimensional Man, 1964] es una obra de Herbert Marcuse publicada por primera vez en castellano en 1965. Este autor enmarca su ensayo en lo que conocemos como Teoría Crítica, una corriente vinculada con un compromiso social emancipatorio de las estructuras establecidas en la sociedad moderna.

El totalitarismo de la sociedad industrial avanzada

Marcuse analiza las sociedades industriales avanzadas del mundo occidental que, según él, esconden rasgos totalitarios bajo su apariencia democrática y liberal. Ofrece al lector una crítica de dos formas represoras en la época de la Guerra Fría, tanto el capitalismo occidental como el modelo soviético de socialismo. Para ello Marcuse argumenta que la sociedad industrial avanzada crea falsas necesidades, las cuales integrarían al individuo en el existente sistema de producción y consumo, focalizado a través de los medios de comunicación masiva, la publicidad y el sistema industrial. Este sistema daría lugar, según el autor, a un universo unidimensional, con sujetos con "encefalograma plano", donde no existe la posibilidad de crítica social u oposición a lo establecido.

Marcuse también analiza la integración de la clase trabajadora en la sociedad capitalista y las nuevas formas de estabilización. Todo esto, cuestionando los postulados clásicos de un proletariado inevitablemente revolucionario. La conclusión de Marcuse es que el sujeto revolucionario no puede estar constituido ni por el subproletariado urbano ni por los intelectuales. La solución, según el autor, es "despertar y organizar la solidaridad en tanto que necesidad biológica para mantenerse unidos contra la brutalidad y la explotación humanas". El hombre unidimensional está considerado por muchos intelectuales como el libro más subversivo del siglo XX, lo que le originó críticas por parte de los marxistas ortodoxos y los académicos de varios comités políticos y teóricos. A pesar de este pesimismo, la obra tuvo una gran influencia en la Nueva Izquierda, ya que articuló su creciente desprecio hacia las sociedades capitalistas y socialistas soviéticas.