El hombre de arena (Hoffmann)

Colección de relatos cortos de 1817 Cuentos nocturnos (Die Nachtstücke), Berlín.

El hombre de arena (Der Sandmann) es el relato más célebre de E. T. A. Hoffmann. Publicado en 1817 en sus Cuentos nocturnos (Nachtstücke), es el relato más representativo del máximo autor del género del romanticismo negro (Schwarze Romantik, conocido también como literatura de terror gótico) durante el siglo XIX.

Sinopsis

El relato narra la vida de un estudiante, Nathanaël, quien está traumatizado por la muerte de su padre, ocurrida durante su infancia. A pesar de estar comprometido, se enamora de una autómata, Olimpia, construida por Spalanzani y un cómplice. Nathanael cree que ésta es real. El descubrimiento del truco lo lleva a la locura, y finalmente a la muerte.

El cuento es narrado por alguien que dice haber conocido a Nathanael. Comienza con tres cartas:

1.Carta de Nathanael a Lotario

Nathanael recuerda su terror infantil del legendario hombre de arena. Cree que este hombre, según los cuentos de su niñera, arrancaba los ojos de los niños, echándoles arena hasta sangrar, y luego se los llevaba como alimento a sus hijos. Más tarde, Nathanael descubre que el hombre de arena resultó ser Coppelius, un ser demoníaco que lo perseguirá toda su vida de forma psicótica. Este último fue quien, según Nathanael, mató a su padre.

2. Carta de Clara a Nathanael

Esta carta explica que Nathanael le había enviado la anterior carta a ella, mas no a Lotario. Se trata de una visión realista de lo que antes había sucedido en forma fantástica. Clara es la mirada racional de las cosas. Por eso su nombre alude a la claridad de la razón, frente a los mitos infantiles. Clara, prometida de Nathanael, le demuestra que Coppelius no es el hombre de arena, ni que tampoco él habría matado a su padre, sino que éste habría muerto por un accidente en un experimento de alquimia.

3. Carta de Nathanael a Lotario

En ella, Nathanael declara que al fin de cuentas Coppola no es Coppelius: Coppola es claramente italiano, mientras que Coppelius había sido alemán, y Coppola está también custodiado por el nuevo profesor de física: Spalanzani, quien también es italiano y ha conocido a Coppola por muchos años.