El hombre de La Mancha

El hombre de La Mancha
Man of La Mancha
Autor Dale Wasserman
Género Musical
Basado en Yo, Don Quijote de Dale Wasserman y Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes
Música
Compositor Mitch Leigh
Letra Joe Darion
Producción
Producciones 1965 East Haddam (tryout)
1965 Broadway
1966 España
1968 Londres
1968 Argentina
1969 México
1972 Broadway
1972 Película
1977 Broadway
1980 México
1981 Argentina
1991 México
1992 Broadway
1993 Argentina
1997 España
2000 México
2002 Broadway
2004 España
2005 Argentina
2015 Argentina
2016 México
2016 Venezuela
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El hombre de La Mancha es un musical con libreto de Dale Wasserman, música de Mitch Leigh y letras de Joe Darion, basado en la obra de texto para la televisión Yo, Don Quijote, también de Wasserman, que a su vez está inspirada por la novela Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes. Su trama arranca con el propio Cervantes encerrado en una prisión mientras aguarda una audiencia con la Inquisición española. Para evitar que sus compañeros de celda le arrebaten un preciado manuscrito que lleva consigo, Cervantes sugiere representar una función teatral sobre la figura de Don Quijote, en la que él y el resto de prisioneros interpretan los diferentes personajes. Según Wasserman, El hombre de La Mancha en ningún caso pretende ser una adaptación fiel de la vida de Cervantes ni de su obra maestra, y no debe tomarse como una versión musical del Quijote.[2]

La producción original de Broadway se estrenó en 1965 y desde entonces el espectáculo ha sido puesto en escena en numerosas ocasiones a lo largo de todo el mundo. Entre sus famosas canciones destaca " El sueño imposible", que se ha convertido en un estándar y ha sido versionada por múltiples artistas.

Argumento

La acción se sitúa en España, a finales del siglo XVI. El fracasado escritor Miguel de Cervantes y su criado han sido arrojados a una mazmorra de la Inquisición, acusados de ofensas contra la Iglesia católica. En el calabozo, son atacados por sus compañeros de prisión, quienes deciden organizar un falso juicio. Si Cervantes es encontrado culpable, tendrá que entregarles todas sus pertenencias. El escritor se compromete a hacerlo, exceptuando un precioso manuscrito que lleva consigo y que los presos ansían quemar. Cervantes pide que se le permita defenderse escenificando una obra de teatro. El juez, un compasivo criminal al que llaman el "Gobernador", acepta la propuesta.

Cervantes saca un kit de maquillaje de su baúl y y comienza a introducir la historia, mientras su criado le ayuda a ponerse el vestuario. En unos instantes, el escritor se transforma en Alonso Quijano, un anciano hidalgo que ha perdido la razón por leer demasiados libros de caballerías y que ahora cree que debe ir por la vida combatiendo la injusticia. Quijano adopta el nombre de "Don Quijote de la Mancha" y sale en busca de aventuras junto a su escudero, Sancho Panza ("Man of La Mancha (I, Don Quixote)").

Don Quijote advierte a Sancho del peligro que corren de ser atacados por su enemigo mortal, un malvado mago conocido como el "Encantador". De repente, el hidalgo divisa un molino de viento. Al ver sus aspas girando, Don Quijote confunde el molino con un gigante de cuatro brazos y se lanza al ataque, resultando malherido. El hidalgo culpa de su derrota al hecho de no haber sido armado caballero adecuadamente. Entonces, cree ver un castillo a lo lejos, cuando en realidad se trata de una venta de carretera. Don Quijote ordena a Sancho que anuncie su llegada soplando su corneta, mientras los dos se internan en la posada.

En ese momento, Cervantes detiene la obra y pide a algunos prisioneros que asuman los roles del personal de la venta y de un grupo de arrieros que están de paso. Entre las mozas de la posada destaca la prostituta Aldonza, quien está siendo acosada por los arrieros. Ella sabe defenderse bien y se burla de ellos ("It's All the Same"), aunque finalmente acepta tener relaciones sexuales con su líder Pedro, quien paga por adelantado.

Don Quijote entra en la venta con Sancho, molesto por no haber sido anunciado por un enano. El ventero, a quien interpreta el "Gobernador", los trata con amabilidad y les sigue la corriente. De pronto, Don Quijote repara en Aldonza y la toma por su señora Dulcinea, una distinguida dama a quien ha jurado lealtad eterna ("Dulcinea"). Aldonza, acostumbrada a ser tratada con dureza, se siente agraviada por las gentilezas de Don Quijote y más aún cuando los arrieros se ríen de ellos.

Mientras tanto, la sobrina de Don Quijote, Antonia, y su ama de llaves acuden al cura del pueblo en busca de consejo. El cura se da cuenta de que las dos mujeres están más preocupadas por la vergüenza social que les puede acarrear la locura de Don Quijote que por su salud mental. Especialmente Antonia, quien desea casarse con su prometido el bachiller Sansón Carrasco ("I'm Only Thinking of Him").

El fiscal del juicio, un hombre al que apodan el "Duque", es escogido por Cervantes para ponerse en la piel de Sansón Carrasco, un personaje tan cínico y egocéntrico como el preso que lo interpreta. El bachiller está molesto ante la idea de tener un loco en su nueva familia, pero el cura le convence de que sanar a su futuro suegro sería un desafío digno de sus habilidades. Los dos hombres parten en busca de Don Quijote para traerlo de vuelta a casa ("I'm Only Thinking of Him (Reprise)").

En la posada, Sancho entrega a Aldonza una misiva de Don Quijote en la que el hidalgo la corteja y solicita un regalo como prueba de su amor. Ella sigue enfadada y le lanza un viejo trapo de cocina, pero para Don Quijote es como si fuese un pañuelo de seda. Cuando Aldonza le pregunta a Sancho que por qué sigue a su señor, él no sabe muy bien qué responder ("I Really Like Him"). A solas, la moza reflexiona sobre el idealismo de Don Quijote y se da cuenta de que, a diferencia del resto, ella es incapaz de reírse de él ("What Do You Want of Me?"). En el patio, los arrieros continúan burlándose de Aldonza con una canción sugerente ("Little Bird, Little Bird"). Aun así, la moza acuerda su encuentro con Pedro al anochecer.

El cura y el bachiller Carrasco llegan a la venta, pero no consiguen razonar con Don Quijote. De repente, el hidalgo divisa a un barbero acercándose con su bacía de afeitar sobre la cabeza para protegerse del sol ("Barber's Song"). Creyendo que se trata del milagroso yelmo de Mambrino, el cual según la leyenda hace invulnerable a su portador, Don Quijote se lo arrebata al barbero a punta de espada ("Golden Helmet of Mambrino"). El cura y el bachiller Carrasco se marchan sin haber logrado su objetivo, quedando el primero muy impresionado por los ideales de Don Quijote y preguntándose si realmente merece la pena curarlo ("To Each His Dulcinea").

Don Quijote pide al ventero que, como "señor del castillo", le arme caballero. El ventero acepta, pero para ello, primero el futuro caballero debe velar armas durante toda una noche. Cuando Don Quijote exige que le lleven a la capilla del castillo para pasar la vigilia, el ventero se excusa diciendo que la capilla está en obras. Entonces el hidalgo decide velar armas en el patio de la posada. Por la noche, Aldonza, de camino a su cita con Pedro, se encuentra con Don Quijote y vuelve a dirigirle duras palabras, pero él le explica gentilmente el porqué de su comportamiento y le habla de sus ideales ("The Impossible Dream"). En ese momento, aparece Pedro y abofetea a Aldonza por hacerle esperar. Furioso, Don Quijote desafía a Pedro y se desata una gran pelea en la que también intervienen los demás arrieros. A pesar de no tener habilidades de combate, el hidalgo logra derrotar a todo el grupo con la ayuda de Aldonza y Sancho ("The Combat"). Sin embargo, el ruido despierta al ventero, quien amablemente invita a Don Quijote a abandonar la posada. El hidalgo pide disculpas por las molestias ocasionadas, pero también recuerda al ventero la promesa que le hizo. De esta forma, Don Quijote finalmente es armado caballero bajo el nombre de "Caballero de la Triste Figura" ("Knight of the Woeful Countenance").

Antes de marcharse, Don Quijote anuncia que hay que socorrer a los arrieros derrotados para sorpresa de Aldonza. El hidalgo explica que las leyes de la caballería exigen auxiliar al enemigo caído y entonces Aldonza se ofrece a ayudar. Sin embargo, a pesar de su buena intención, la moza es golpeada y violada salvajemente por los arrieros ("The Abduction"). Don Quijote, ajeno a lo que acaba de ocurrir, se regocija por su reciente victoria y su nuevo título de caballero.

De pronto, la representación es interrumpida por los inquisidores, quienes irrumpen violentamente en el calabozo y se llevan a uno de los prisioneros para ser juzgado. El "Duque" se burla de la cara de pánico de Cervantes y acusa a éste de no afrontar la realidad. El escritor se defiende haciendo un apasionado alegato a favor del idealismo.

La obra se reanuda con Don Quijote y Sancho de nuevo en el camino. El caballero y su escudero se encuentran con una banda de gitanos ("Moorish Dance"), quienes se aprovechan de su ingenuidad para robarles todas sus pertenencias, incluyendo el caballo Rocinante y el asno Rucio. Los dos hombres se ven obligados a regresar a la posada. El ventero no quiere dejarlos pasar, pero finalmente se apiada de ellos y les da cobijo. Aldonza llega con el cuerpo repleto de magulladuras y Don Quijote jura vengarla, pero ella responde con furia y le cuenta las calamidades por las que ha pasado desde que nació, culpándole por haberla ilusionado con una vida que jamás podrá tener. Aldonza le ruega que la vea tal y como es en realidad, pero para Don Quijote ella sigue siendo su señora Dulcinea ("Aldonza").

De repente, aparece otro caballero y se anuncia a sí mismo como el enemigo mortal de Don Quijote, el "Encantador", esta vez bajo el nombre de "Caballero de los Espejos". El recién llegado insulta a Aldonza e inmediatamente Don Quijote sale en su defensa. El Caballero de los Espejos y sus sirvientes llevan enormes escudos que reflejan la luz del sol y ciegan al hidalgo. Pero en lugar de atacar, el caballero se burla de Don Quijote y le obliga a verse reflejado como todos lo ven, como un tonto y un loco. El hidalgo se derrumba abatido. El Caballero de los Espejos se quita el caso y revela que en realidad es el bachiller Carrasco, siguiendo con su plan de curar a Don Quijote.

Cervantes anuncia que la historia ha terminado, al menos hasta donde él ha escrito. Los presos no están satisfechos con el final así que se disponen a quemar el manuscrito, pero Cervantes les pide representar una última escena. El "Gobernador" acepta y el relato se reanuda en el dormitorio de Alonso Quijano, quien permanece semiinconsciente. Antonia, el ama de llaves, el cura y el bachiller Carrasco están junto a la cama, mientras Sancho intenta animar a su señor contándole cómo ha sido la vuelta a la normalidad ("A Little Gossip"). Finalmente, el hidalgo despierta y asegura que ha recuperado el juicio. Sus aventuras como caballero andante son solo un sueño difuso. Quijano se da cuenta de que está en sus últimas horas y pide al cura que le ayude a escribir su testamento. Cuando el hidalgo empieza a dictar, llega Aldonza y confiesa que ya no puede soportar ser otra persona que no sea Dulcinea ("Dulcinea (Reprise)"). Quijano no la reconoce y entonces ella repite las mismas palabras que él le enseñó cuando le habló de sus ideales ("The Impossible Dream (Reprise)"). De pronto, el hidalgo recuerda todo y se levanta de la cama, pidiendo a Sancho que le traiga su armadura y su espada ("Man of La Mancha (Reprise)"). Pero es demasiado tarde y en plena agitación por haber recuperado la memoria, Quijano cae muerto. Mientras el cura canta un salmo fúnebre, Aldonza afirma que para ella Don Quijote no ha muerto y que vivirá por siempre: "Un hombre acaba de morir. Parecía un buen hombre, más no le conocía... Don Quijote no ha muerto. Vive, Sancho... vive." Cuando Sancho llama a Aldonza por su nombre, ella responde: "Mi nombre es Dulcinea."

Los inquisidores entran en la celda para llevarse a Cervantes. Los presos deciden declararlo inocente y le devuelven el manuscrito, que resulta ser su novela todavía incompleta Don Quijote de la Mancha. Mientras Cervantes y su criado suben la escalera que les conduce a su inminente juicio, los presos, liderados por la mujer que ha interpretado el papel de Aldonza, repiten por última vez los ideales aprendidos de Don Quijote ("The Impossible Dream (Reprise)").

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