El Espectador (periódico)

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«La opinión es noticia»
«El Espectador trabajará en bien de la patria con criterio liberal y en bien de los principios liberales con criterio patriótico.»
Primera edición de El Espectador (22 mar. 1887).jpg
Primera portada de El Espectador, 22 de marzo de 1887
Tipo Diario
País Flag of Colombia.svg  Colombia
Sede Bogotá
Ámbito de distribución Nacional
Fundación 22 de marzo de 1887 (129 años)
Fundador/a Fidel Cano Gutiérrez
Género Noticioso, Opinión
Ideología política Liberal[n. 1]
Idioma Español
Precio $1.700 de lunes a sábado y $3.300 (€1 - U$5) los domingos.
Tirada 50.000 ejemplares de lunes a sábado y 150.000 los domingos.[1]
Circulación Nacional
Editor/a Jorge Cardona[2]
Director/a Fidel Cano Correa
Editor/a asociado/a Leonardo Rodríguez Moreno
Consejo editorial Pilar Reyes, Héctor Abad Faciolince, Ramiro Bejarano y Armando Montenegro.
ISSN ISSN 0122-2856
Sitio web elespectador.com
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Prensa Washington donde se imprimió el primer número de El Espectador en 1887, Museo Universitario, Colección de Historia en el Edificio San Ignacio. Medellín, Colombia.

El Espectador es un periódico colombiano de pago, redactado en español y de tirada nacional, cuya sede principal se encuentra en la ciudad de Bogotá. Cuenta con 1.850.400 lectores.[4]

En sus inicios el periódico se publicaba dos veces por semana -martes y viernes- en una edición de cuarto de pliego de 500 ejemplares; años después se convertiría en diario y en 2001, tras una crisis económica, en semanario. El Espectador, en formato impreso, volvió a ser diario a partir del 11 de mayo de 2008.[4] No obstante, tras su conversión en semanario, el periódico utiliza el eslogan comercial «la opinión es noticia», con el que busca dar a entender que se centran en artículos de opinión y no en noticias de última hora.

En 1994, luego de realizar una encuesta, fue considerado por Le Monde uno de los 8 mejores diarios del mundo, junto con The New York Times (Estados Unidos), Financial Times (Reino Unido), Izvestia (Rusia), Diario del Pueblo (China), Al Ahram (Egipto), Asahi Shimbun (Japón) y Times of India (India).[9] El diario es miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), de la Asociación Mundial de Periódicos (WAN por sus siglas en inglés), del Instituto de Prensa Internacional (IPI) y de la Asociación de Diarios Colombianos (ANDIARIOS).

El periódico tiene una línea editorial que tiende a ser neutral, autoproclamándose un periódico de « extremo centro»;[12]

No obstante desde sus inicios ha defendido ideas liberales, lo que le ha hecho confrontarse con los gobiernos de turno -al defender postulados del Partido Liberal de Colombia- y con instituciones como la Iglesia Católica. Desde el 12 de noviembre de 1997, la mayoría accionaria del diario está en manos del antiguo Grupo Industrial Bavaria fundado por Julio Mario Santo Domingo, hoy Valórem.[13]

El 1 de marzo de 2010, el diario se convirtió en el primero del país en imprimirse integralmente utilizando tintas ecológicas fabricadas con aceites derivados de la soya, lo que se constituyó para sus directivos en «un paso más en el compromiso de la casa editorial con la protección del medio ambiente».[14]

Desde julio de 2012, la Biblioteca Nacional de Colombia puso a disposición del público una versión digital de la primera edición del diario, a la cual se puede acceder de manera gratuita desde el sitio web de la institución.[15]

Historia

Desde su aparición, El Espectador se propuso contribuir al cultivo de la patria literaria, promover el establecimiento de nuevas industrias en el país y procurar a sus lectores abundantes noticias, tan recientes y fidedignas como les fuera posible, sobre los sucesos importantes que ocurrieran en la República y fuera de ella.[16] Desde entonces se ha instalado como el diario más antiguo y uno de los dos más importantes del país, junto con El Tiempo, ostentando una gran influencia política. Tuvo entre sus colaboradores a algunos de los periodistas más importantes de Colombia del siglo XX, como Luis Eduardo Nieto Caballero, Alberto Lleras Camargo, Eduardo Zalamea Borda, Gabriel García Márquez, Eduardo Caballero Calderón, Klim, Antonio Panesso Robledo, Inés de Montaña, Alfonso Castillo Gómez, José Salgar y a los caricaturistas Hernán Merino, Pepón, Consuelo Lago y Osuna, entre otros.

Inicios y evolución en los siglos XIX y XX

Fidel Cano Gutiérrez, fundador de El Espectador.

En la ciudad de Medellín, el 22 de marzo de 1887, El Espectador lanzó su primer número, en el que se definió a sí mismo como un periódico político, literario, noticioso e industrial.[22]

El periódico reapareció con gran dificultad el 12 de febrero de 1891. El 26 de septiembre de 1892 el ministro de gobierno Antonio B. Cuervo le impuso una multa de $200 porque consideró «subversivo» uno de sus artículos. El 8 de agosto de 1893 el gobernador de Antioquia, Abraham García, suspendió por tercera vez al periódico e hizo poner preso por 18 meses a su entonces director, Fidel Cano Gutiérrez, por haber publicado el discurso del Indio Uribe que éste pronunciara en homenaje a la obra del poeta Epifanio Mejía para recoger fondos con que auxiliarlo en el manicomio. El 14 de marzo de 1896 el periódico reanudó con dificultades su labor. El 27 de junio de 1896 el periódico fue suspendido por cuarta vez consecutiva, esta vez de forma indefinida, pero debido a una ley de prensa que lo favorecía pudo reaparecer, según distintas fuentes, entre el 24 y el 27 de abril de 1897. El 19 de octubre de 1899 tuvo que suspender sus actividades debido a la Guerra de los mil días, actividad que reanudó el 16 de octubre de 1903 una vez concluido el conflicto.

El 17 de diciembre de 1904, por razón del ambiente político adverso y del gobierno de Rafael Reyes, se vio obligado a suspender actividades y dejó de circular hasta el 2 de enero de 1913, fecha en la cual el periódico reapareció como diario vespertino de la capital antioqueña colombiana. Desde ese entonces su lema ha sido «El Espectador trabajará en bien de la patria con criterio liberal y en bien de los principios liberales con criterio patriótico».[4]

A partir del 10 de febrero de 1915 se publicó simultáneamente en Medellín y Bogotá, debido al pacto hecho entre Luis Cano y su padre, Fidel, en el que se acordó que Luis dirigiría la edición que se publicaría en Bogotá y su padre la que se publicaría en Medellín. La edición bogotana de El Espectador circuló en 1915 y continúan publicándose los dos diarios, el de Bogotá y el de Medellín, hasta el 20 de julio de 1923 fecha en que se suspendió su edición en Medellín. Fidel Cano había muerto el 15 de enero de 1919 y su segundo hijo, Gabriel Cano, se encargaba de El Espectador medellinense, pero no pudo sostener la competencia con su poderoso rival, El Colombiano y en 1923, de acuerdo con su hermano, cerró la edición de Medellín y viajó a la capital para desempeñar la gerencia del diario en Bogotá. En ese entonces, la suscripción anual al periódico valía $7.[4] A la postre el diario decidiría, a pesar de tener sede en Bogotá, fortalecerse en las regiones, hecho que algunos analistas consideran fue un gran error que conllevó una crisis en las finanzas del diario.

El edificio Monserrate, la antigua sede de El Espectador en el actual Eje Ambiental.

En 1948, debido al asesinato del candidato presidencial del partido liberal, Jorge Eliecer Gaitán, durante tres días fue suspendida su circulación. A partir de entonces el diario debió someterse en varias ocasiones a la censura del gobierno conservador. El 9 de noviembre de 1949 el director, Luis Cano Villegas, se retiró en protesta por el decomiso de la edición por parte del gobierno, y fue reemplazado por Gabriel Cano Villegas. El 6 de septiembre de 1952 las instalaciones del diario, entonces situadas en la Avenida Jiménez con Carrera Cuarta, fueron saqueadas y parcialmente destruidas, junto con las instalaciones de El Tiempo y las casas de los dirigentes liberales Alfonso López Pumarejo y Carlos Lleras Restrepo.[24] El 16 de septiembre del mismo año el diario reapareció en condiciones muy precarias.

En 1955, el periódico asumió una actitud de oposición frontal al gobierno militar del general Gustavo Rojas Pinilla y publicó varios artículos de Alberto Lleras Camargo que tuvieron un gran efecto sobre la opinión. Ese año, el gobierno acusó al diario de irregularidades contables y tributarias. El 20 de diciembre de 1955, lo multó con $10.000, y el 6 de enero de 1956, la Dirección General de Impuestos (luego DIAN) lo sancionó con una suma aproximada de $600.000. El gobierno de facto prohibió la publicación de los editoriales del 22 de diciembre de 1955 ("El Tesoro del Pirata") y del 6 de enero de 1956 ("La Isla del Tesoro").[25] Los directores del periódico, en vista de que no pudieron defenderse a través de sus páginas de las acusaciones que se les hacían, suspendieron la publicación de El Espectador, a partir del 6 de enero de 1956.

Histórico apagón en las instalaciones de El Espectador.

Para reemplazarlo, comenzó a circular desde el 15 de febrero de 1956 El Independiente[25]

A pesar de las reiteradas medidas de censura que impuso el general Gustavo Rojas Pinilla contra El Espectador, los resultados de una encuesta publicada por El Tiempo en 2007 afirman que el 49 por ciento de los colombianos entrevistados ahora tiene una imagen favorable de él, en contraste con un 16,8% de imagen desfavorable.[29]

Desde 1960, el diario entrega anualmente un premio al deportista del año.

El 22 de marzo de 1964 las instalaciones del diario se trasladaron al occidente de Bogotá, sobre la avenida 68, que en ese sector es conocida como Avenida El Espectador. En la inauguración su director Gabriel Cano afirmó que el diario tendría la mejor esquina del país.[9]

La muerte de Guillermo Cano Isaza y el Premio Mundial a la Libertad de Prensa

Así como hay fenómenos que compulsan el desaliento y la desesperanza, no vacilo un instante en señalar que el talante colombiano será capaz de avanzar hacia una sociedad más igualitaria, más justa, más honesta y más próspera.

Último editorial firmado por Guillermo Cano, publicado el 17 de diciembre de 1986.

El Espectador mantuvo una actitud muy firme en contra del narcotráfico y publicó con frecuencia información sobre sus delitos.[37]

Busto de Guillermo Cano Isaza, obra del maestro Rodrigo Arenas Betancourt.

En su honor, la Unesco instituyó el Premio Mundial a la Libertad de Prensa Guillermo Cano,[9] «Seguimos adelante», que se convertiría en su constante durante todos los años siguientes.

Tres años más tarde, el 2 de septiembre de 1989, un carro bomba con 135 kilos de dinamita destruyó buena parte de las instalaciones del diario. Eran pasadas las 06:30 am, un poco antes de la entrada del personal del sábado. La explosión voló el techo del edificio, destruyó la entrada principal y afectó gravemente la producción del periódico. La bomba estaba escondida en una furgoneta que había sido estacionada minutos antes de que estallara frente a la entrada principal del periódico. Fernando Cano, codirector del diario, había regresado tan solo una semana antes para asumir la dirección del mismo, tras haberse exiliado en España por amenazas de muerte.[39]

Ese mismo día, seis sujetos armados entraron a una exclusiva isla privada en el área de Islas del Rosario, en Cartagena, e incendiaron la casa de veraneo de la familia Cano. Casi un mes después, el martes 10 de octubre de 1989, la gerenta administrativa del diario en Medellín, Marta Luz López, y el jefe de circulación del diario en la misma ciudad, Miguel Soler, fueron asesinados a manos del narcotráfico.[39]

El 9 de febrero del 2007, la fundación que lleva el nombre del periodista instauró en el marco del aniversario 120 de El Espectador y del vigésimo de su muerte, la cátedra Guillermo Cano Isaza en las ocho facultades de periodismo de Medellín.[32]

El 3 de mayo de 2007 en el Parque de Bolívar de Medellín, se inauguró un busto de Guillermo Cano Isaza, obra del maestro Rodrigo Arenas Betancourt. El acto estuvo presidido por el entonces alcalde de Medellín Sergio Fajardo Valderrama, acompañado por el director general de la Unesco, Koichirō Matsuura; el gobernador de Antioquia, Aníbal Gaviria, miembros de la familia Cano encabezados por la Sra. Ana María Busquets de Cano y amigos de la prensa nacional e internacional, como uno de los actos principales del Día Mundial de la Libertad de Prensa y la décima entrega del Premio Mundial de la Libertad de Prensa UNESCO - Guillermo Cano realizado en Medellín.[41]

Desarrollo en la última década del siglo XX y primera década del XXI

Su presencia en la web

Desde su nacimiento, El Espectador se ha mantenido a la vanguardia de las innovaciones tecnológicas destinadas a la información.

El 29 de mayo de 1996 el diario inauguró su sitio web (www.elespectador.com)[42] como parte de la campaña emprendida desde el 22 de marzo de ese mismo año para poner al periódico en armonía con los avances tecnológicos. Desde entonces se utilizó esa plataforma para permitir a los usuarios que no pudieran recibir el diario, leer las noticias, comentar con los editores y hasta poder suscribirse al mismo.

En el mes de mayo del 2000, el diario cambió por primera vez el estilo de su página web, a otro más completo en el que se incluían 3 tablas: la primera con el índice, la segunda con la noticia destacada del día y la tercera con noticias extras. Además se incluían enlaces a sitios claves, menos negrillas y un cambio de color en general.[n. 9]

Luego de varios rediseños, el 7 de marzo del 2008 ElEspectador.com cambió de imagen a una versión mucho más activa y dinámica, en la que, además de mejorar su registro y de ofrecer versiones individuales de noticias de última hora, ofrece apartados individuales de cada tema, sistemas de buscadores de noticias y suscripciones RSS, así como vídeos sacados de Noticias Caracol, debido a que Caracol Televisión pertenece, al igual que El Espectador, a Julio Mario Santo Domingo. El sitio usa el software de sistema de gestión de contenido Drupal. Su sitio web registró un crecimiento de 46% en el 2009.[43]

El jueves 2 de octubre de 2008 recibió por parte de la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones (CCIT) el premio Colombia en Línea al mejor sitio de noticias online.[45]

En el mes de abril del 2010 su página web alcanzó los 3 millones de usuarios únicos.[46]

Conversión a semanario y regreso a diario

A pesar de que El Espectador había sido durante casi todo el siglo XX, después de El Tiempo, el diario de mayor circulación en Colombia, las dificultades económicas se fueron agravando y el 12 de noviembre de 1997 la familia Cano vendió la mayoría de sus acciones en la empresa Comunican S.A. al industrial Julio Mario Santo Domingo, dueño en ese momento de otros medios de comunicación como Cromos, Caracol Radio (luego vendida al grupo PRISA) y Caracol Televisión, y de empresas como Bavaria y Avianca.[13] Sus instalaciones se trasladaron a la Avenida El Dorado.

Desde el domingo 2 de septiembre del 2001 el diario pasó a ser un semanario que circulaba los sábados, aunque con fecha dominical. Contando con el mayor tiempo disponible de los lectores durante el fin de semana, El Espectador se ha orientado desde entonces hacia artículos de análisis, de investigación y de opinión, lo que le ha permitido una gran recuperación en circulación, influencia e ingresos.[47]

Reporteros sin Fronteras calificó de «pérdida de pluralismo y neutralidad» la salida de El Espectador de la circulación diaria, al tiempo que lo destacó como el único medio que no estaba concentrado en manos de un grupo económico poderoso.[48]

Con referencia a la conversión del periódico en semanario, diversos medios de comunicación destacaron al diario como un estandarte en la defensa de la libertad, de la lucha contra el narcotráfico y de la corrupción.[50]

Desde entonces sus sucesivos directores, Rodrigo Pardo, Carlos Lleras de la Fuente, Rodrigo Santamaría y Fidel Cano Correa, han tratado de recuperar el equilibrio económico y la circulación del periódico.

Ante la conversión en semanario, Luis Gabriel Cano Isaza y Alfonso Cano Isaza, presidentes honorarios del diario, decidieron renunciar públicamente a sus cargos honoríficos al no compartir los criterios con que se estaba orientando y dirigiendo el periódico y al considerar que éstos diferían de los que tenían cuando estaba bajo la tutela de la familia Cano.[51]

Desde 2004, Lacava Design ha estado a cargo del diseño de la edición impresa de El Espectador.[53]

En 2007 se avivó de nuevo la esperanza sobre el regreso de El Espectador como diario matutino, debido en gran medida al crecimiento sostenido que había tenido el periódico en los últimos años. Al respecto, su director Fidel Cano Correa, en una entrevista con la revista Semana, afirmó:[54]

...es apenas una posibilidad. Nos ha ido muy bien durante los últimos tres años y especialmente el pasado. No se veía desde hace 20 años que El Espectador estuviera sacando empresarialmente la cabeza. Eso ha llevado a sus accionistas a fortalecer el periódico, porque cuando uno saca la cabeza, le empiezan a disparar desde la competencia. Hasta aquí llegamos bien, pero hay que dar un paso más adelante. Se están mirando varias opciones y una de ellas es la de volver a ser diario.

El Espectador volvió a ser diario el 11 de mayo de 2008, luego de siete años como semanario,[7]

A partir del 6 de junio de 2010, el diario empezó a publicar una edición especial para los lunes festivos.[55]

Celebración del 120º aniversario en 2007

En el 2007 se conmemoraron 120 años de la fundación de El Espectador, ocasión aprovechada para destacar su condición de ser el más antiguo y uno de los más influyentes diarios de Colombia. Para celebrar tan importante fecha se realizaron diversas actividades, desde charlas y lanzamientos de memoriales hasta campañas masivas de prensa. Bajo el eslogan «120 años haciendo periodismo, 120 años creando opinión», se inició la campaña en prensa que incluyó avisos como «el papel se arruga, los principios jamás»; «El papel es frágil, la palabra escrita no», entre otros; acompañados de un spot publicitario en televisión.

Se lanzó también un libro recopilatorio y un conversatorio sobre la historia del medio, acompañados de una emisión postal en homenaje. En el acto protocolario del lanzamiento de la emisión postal su director se refirió a las dos referencias de los sellos postales, la primera en tono sepia que reproduce la primera página del periódico que circuló el martes 22 de marzo de 1887 y la segunda un collage de imágenes publicado como portada de aniversario en la edición del 23 de marzo del 2007 y una foto del voceador de prensa, como obras de arte en sí mismas, al tiempo que aseguró que el diario era piedra angular de la democracia y la libertad colombiana.[57]

Durante las celebraciones también tuvo lugar un evento en el Museo de Antioquia, en el cual se presentó a los medios el libro, y además se le concedió a su actual director Fidel Cano Correa la Medalla al Mérito de las Comunicaciones Manuel Murillo Toro.[57]

El periódico lanzó además una edición especial el sábado 17 de marzo del 2007 en la que se hizo «un recorrido por la historia de los últimos 120 años que llevaron a Colombia a pasar de ser un país semifeudal y agrícola a una nación moderna e industrializada». Asimismo, el 24 de marzo se lanzó una edición especial en la que escribieron los más destacados columnistas que ha tenido el periódico, entre ellos: Gabriel García Márquez, Guillermo Cano, Juan Gossaín, Luis Tejada, Porfirio Barba Jacob, Lucas Caballero Calderón, José Vicente Combariza, Eduardo Zalamea Borda, Germán Pinzón, Álvaro Pachón de la Torre, Silvia Galas, Eduardo Caballero Calderón y Luis Eduardo Nieto.[57]

Directores

Fidel Cano Correa Ricardo Santamaría Carlos Lleras de la Fuente Rodrigo Pardo García-Peña José Salgar Juan Guillermo Cano Guillermo Cano Luis Cano Villegas Fidel Cano Gutiérrez

* Murió en el ejercicio del cargo. ** Dejó el cargo en funciones en febrero de 1957, no obstante, su nombre aún figuraba de manera formal como director.

*** Asumió de manera interina.


Antes de 2002, el director del diario hizo las veces de presidente del mismo. El último en ostentar el cargo de director-presidente fue Carlos Lleras de la Fuente, quien precisamente fue el encargado de pedir la disolución de esta figura.[58]

  • Fidel Cano Gutiérrez: Fue el fundador del periódico. Fundador y director desde el 22 de marzo de 1887, hasta su muerte, el 15 de enero de 1919. Fue reemplazado por su hijo Gabriel, quien mantuvo la edición de Medellín hasta 1923.[16]
  • Luis Cano - Gabriel Cano Villegas: Luis Cano fundó y dirigió la edición de Bogotá desde el 10 de febrero de 1915 hasta noviembre de 1949, cuando renunció por la censura decretada por el gobierno de Mariano Ospina Pérez. Ante la renuncia de su hermano, Gabriel Cano asumió como director de la edición en la capital. Gabriel Cano se retiró formalmente de su cargo en diciembre de 1973.[16]
  • Guillermo Cano Isaza: Asumió su cargo en junio de 1958 aunque su padre, Gabriel, aún figuraba formalmente como director.[16]
  • Juan Guillermo Cano y Fernando Cano: Asumieron tras la muerte de su padre Guillermo en 1986 y renunciaron a sus cargos a finales de 1997, en protesta por los manejos administrativos que daba la empresa Bavaria al diario. En su reemplazo de manera interina asumió José Salgar.[16]
  • Rodrigo Pardo García-Peña: Asumió en marzo de 1998[60]
  • Carlos Lleras de la Fuente: Tras la dimisión de Pardo, asumió por petición directa de Julio Mario Santo Domingo desde 1999 hasta el 23 de febrero de 2002.[61]

Encontré un periódico con unos 200 trabajadores, un edificio absurdo y medio desocupado, unas rotativas de más de 20 años, una sistematización en curso y todavía sin equipos en línea, con programas piratas, desorden administrativo, un presidente que no entendía el periodismo y que creía que él era más importante para el periódico que el director y que no hablaba con el gerente comercial, una junta directiva que no se reunía y que había sido suplantada por un comité del grupo (Inmediatamente eliminé el comité e hice nombrar una junta de toda mi confianza).

  • Ricardo Santamaría: Asumió el cargo de director el 9 de septiembre de 2002, para reemplazar formalmente a Carlos Lleras de la Fuente, aunque en realidad reemplazó a Fidel Cano Correa que ocupaba el cargo de manera interina. Fue destituido el 10 de septiembre de 2003, por publicar una entrevista con el oficial venezolano retirado Moisés Roberto Boyer Riobueno, el 9 de agosto de ese mismo año; en ella el oficial había asegurado haber trasladado a Raúl Reyes a Venezuela, y que de este traslado conocía el entonces vicepresidente venezolano José Vicente Rangel.[62]
  • Fidel Cano Correa: Es bisnieto del fundador del diario. Asumió en propiedad desde el 4 de mayo de 2004. No obstante, durante los últimos meses de 2002[64]
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