El Caballito (estatua)

Monumento ecuestre a Carlos IV (El Caballito)
Estatua equestre Carlos IV.jpg
Localización
PaísMéxico
UbicaciónCiudad de México, México
Historia del edificio/monumento
Construcción1796-1803
Inauguración9 de diciembre de 1803
Arquitecto(s)Manuel Tolsá
RecuerdaCarlos IV de España
Características
TipoMonumento
Estilo(s)Barroco Mexicano
Dimensiones4.88 m alto x 1.78 m ancho x 5.40 m largo; apróx. 6 toneladas
Protección del monumento
CaracterísticasLa Plaza Mayor de la Ciudad de México (1803 - 1824), Patio de la Antigua Universidad (1824 - 1852), la 1ra Glorieta del Paseo de la Reforma (1852 - 1979) y Plaza Manuel Tolsá (27 de mayo de 1979)
Coordenadas19°26′10″N 99°08′22″O / 19°26′10″N 99°08′22″O / -99.13948]

La Estatua ecuestre de Carlos IV (más conocida como "El Caballito") es una estatua de aleación de cobre creada en honor al rey Carlos IV de España. Fue diseñada por el escultor y arquitecto Manuel Tolsá y se encuentra en la plaza que lleva el nombre de su autor en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Creación

La iniciativa del proyecto perteneció a Miguel de la Grúa Talamanca, Marqués de Branciforte, quien era Virrey de la Nueva España.[1]​ Una vez que se obtuvo el permiso para el monumento, se nombraron responsables de la obra y se puso en marcha su construcción. Para tal fin, se limpió la Plaza Mayor (hoy el Zócalo) y se colocó una balaustrada elíptica con cuatro rejas de acceso.

El pedestal para la estatua fue inaugurado con grandes festejos populares y corridas de toros el 8 de diciembre de 1796. Sobre éste fue colocado una estatua provisional de madera y estuco dorado, que también representaba al monarca español.

El caballo y el jinete fueron obtenidos en una sola colada en una operación dirigida por el mismo Manuel Tolsá y Salvador de la Vega, responsable de algunas de las mayores campanas de la Catedral de México. Elementos como la peana, la espada y algunos elementos ornamentales fueron integrados posteriormente mediante ensambles y uniones mecánicas. Las fuentes mencionan que se requirieron 450 quintales[1]​ (un quintal castellano= 46 kg) de aleación y esto se llevó a cabo en el Colegio de San Gregorio, espacio que hoy ocupa la Universidad Obrera. Para la montura, el escultor usó como modelo un equino perteneciente al marqués del Jaral del Berrio llamado Tambor. Las operaciones de acabado que incluyeron la remoción de los tubos de colada, numerosas correcciones, el alisado, un magnífico trabajo de cincelado y la aplicación de una capa pictórica verde, ocurrieron durante 14 meses, la investigación da cuenta de que en estas labores participaron hábiles artesanos como Máximo Pacheco, dorador; y a Felipe González, como otro de los alumnos ayudantes de maestro Tolsá. La escultura fue desplazada del Colegio de San Gregorio hacia la Plaza Mayor sobre un carro con ruedas de bronce que pasaban sobre placas de madera. El barón Alexander von Humboldt, que estuvo presente en la develación, escribió al respecto:

Estuve presente en el transporte de esta masa enorme, desde el lugar de su fundición hasta la Plaza Mayor, atravesó una distancia de aproximadamente mil seiscientos metros en cinco días. Los medios mecánicos que empleó el señor Tolsá para subirla sobre el pedestal, de bello mármol mexicano, son muy ingeniosos, y merecería una descripción detallada. (Humboldt, 1974: 25-26)

Luego de ser pulido y cincelado fue llevado a su lugar designado y se inauguró el 9 de diciembre de 1803.[1]​ Las celebraciones y corridas se repitieron con gran júbilo. En opinión de Humboldt, y para éste género, la estatua hecha por Tolsá es solamente inferior a la ecuestre de Marco Aurelio en Roma.

La estatua pesa alrededor de 13 toneladas y es la segunda estatua de aleación de cobre obtenida en una sola operación más grande del mundo, que se conserve (las hubo mayores pero fueron destruidas).[2]