Ejército Mexicano

Ejército Mexicano
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Emblema del Ejército Mexicano
Activa Creado el 19 de febrero de 1913, 103 años
País Flag of Mexico.svg México
Rama Ejército
Función Defensa militar
Tamaño 267,494 + ( 2016), 76,500 + más reservistas del Servicio Militar Nacional.[1] .
Parte de Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA)
Fuerzas Armadas de México
Insignias
Bandera Flag of the Mexican Army.svg
Cultura e historia
Lema "Siempre leales"
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El Ejército Mexicano es la rama terrestre de las Fuerzas Armadas de México, depende de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y se encarga de defender la soberanía del país, así como de ayudar a proteger la seguridad de sus habitantes. La SEDENA cuenta con 267,494 plazas, de las cuales corresponden al Ejército 192 483 plazas de militares,[1] más una reserva relativa de los conscriptos del Servicio Militar Nacional.

El Presidente de la República es el Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas en su conjunto, de quien depende el General Secretario de la Defensa Nacional que a la vez es el comandante del Ejército y de la Fuerza Aérea Mexicanos.

Historia

Antecedentes

Época prehispánica: guerreros nativos

En la época prehispánica en 1410 y con la derrota de los tepanecas de Azcapotzalco, surge en el centro del país la Triple Alianza, formada por los reinos de México-Tenochtitlán, Texcoco y Tacuba del que dependieron como tributarios, 38 señoríos desde las costas del golfo de México, hasta las mesetas centro y sur del Eje Neovolcánico.

La civilización mexica desplegó gran poderío social, económico y cultural. Eminentemente sacerdotal y guerrero, su ejército alcanzó organización y disciplina muy desarrollada para su época, lo que incluía:

  • Instrucción castrense: Entre los aztecas, la preparación militar era obligatoria para los jóvenes varones que recibían su educación de acuerdo a su estrato social, yendo los nobles al Calmecac destinada a la formación de oficiales, sacerdotes y gobernantes; los plebeyos acudían al Telpochcalli que aportaba los contingentes para la defensa, la conquista y las guerras floridas, cuyo único objetivo era capturar prisioneros dedicados al sacrificio. La actividad bélica era el único camino para el ascenso social.
  • Organización de los cuerpos armados: La décima parte de la población varonil servía en el ejército, cada Calpulli o barrio formaba un escuadrón de entre 200 a 400 guerreros a cargo de un Tepochtlato, cada escuadrón se dividía en escuadras de 20 guerreros a cargo de un Tiachcouh, los Tepochtlatos respondían ante el Tlacocachcatl. Estos contingentes eran reforzados por un millar de flecheros y otros mil canoeros, sumando entre todos unos ocho mil individuos. Texcoco y tenía efectivos equiparables y Tacuba, dos mil.

Los cuatro mayores Calpullis tenían comisiones específicas en el Alto Mando, el mayor de todos llamado Tlacatécatl se encargaba de la organización (por analogía era como el Estado Mayor de un ejército moderno; los Pochteca tenían asignadas las funciones de información, contra información y propaganda (lo que hoy en día es espionaje e inteligencia), el Tlacatecuchtli se encargaba de instrucción y operaciones, donde también participan los maestros del Calmécac Tepochcalli, finalmente el Toyoyahuacatl se encargaba de los servicios, abastecimientos y evacuaciones. dotadas de unidades Tecoyahuacatl para adquisición depósito y reparto de vestuario, víveres y otros abastecimientos, el Huitzináhuatl para la inspección de tropas y materiales y tamemes para el transporte. El acopio y suministro de armas lo realizaba cada Tlacocachcatl. Los aztecas tenían además una compleja industria de fabricación de armas con talleres y obreros especializados que almacenaban los recursos en los Tlacochcalco.

Contrario a los señoríos débiles a los que dominaban, no construyeron fortificaciones defensivas, mientras que los tlaxcaltecas, mixtecos y zapotecos usaban fosos y parapetos, incluso recintos amurallados como Mitla y Xochicalco.

También es clara la analogía de los mexicas con los ejércitos del Viejo Mundo como el orden y seguridad de sus columnas y líneas, con determinantes de posición, estacionamiento, detención y vigilancia, retirada, marcha y ataque, sitio y cerco, con tal intuición bélica que al arribo de los hispanos, les permitió la rápida asimilación de algunos recursos y tácticas empleados por estos, bajo ciertos límites.[2]

Ejército colonial español

Después de la conquista, los españoles establecieron un sistema militar radicado en milicias. Las milicias tienen su origen en la península ibérica, la gente se reunía para defender su territorio y fue bajo el reinado de Felipe II de España que se establecieron oficialmente las milicias en 1673.[6]

Otro problema era el de la entrada a las filas de las milicias, pues podía entrar cualquier persona de cualquier condición social aunque se creía que las personas de mala condición eran ineficaces contra los ataques de piratas, filibusteros, bucaneros y corsarios. Estos aspectos provocaron que la carrera de armas perdiera su prestigio. A partir de ello, en el siglo XVIII, se tomó la decisión de formar una carrera de indias digna y eficaz para defender el territorio principalmente los puertos. Uno de los aspectos importantes fue el establecimiento de unidades regulares como compañías, batallones, y regimientos.[8]

La defensa de las colonias había sido primordial y uno de los principales centros de atención para la administración de la corona española. De allí provenían enormes riquezas, algunos ejemplos de ello son el cacao que principalmente provenía de Nueva España, Guayaquil y Venezuela, siendo el cacao venezolano el más valioso debido a los usos medicinales y de consumo para la vida cotidiana de las personas. Otro ejemplo de recursos que por los cuales se debía defender al Nuevo Mundo era la plata, en especial la de Nueva España que era de sumo aprecio porque se podía cambiar por otros géneros o era invertida en la construcción de barcos o el mantenimiento de los mismo. Las inmensas riquezas le dieron prestigio a la Corona, sin embargo, también provocó envidias entre otros reinos como Inglaterra, Francia y en menor medida Holanda.[9]

A consecuencia de la Guerra de los Siete Años, España sufrió pérdidas de territorio en sus colonias a manos de los ingleses ( La Habana y Manila).[12]

Carlos estaba interesado en la guerra e hizo avances en la construcción de Navíos de guerra, además de crear nuevas políticas de defensa para las colonias, pues solo se dedicaban a defenderse de ataques más no atacaban al enemigo cuando lo veían acercarse a los puertos.[15]

En la década de los setentas del siglo XVIII siguieron las críticas al sistema de las fuerzas armadas. El virrey en turno en dicha época era Antonio Bucareli (1771-1779) que también opinaba que las milicas no constituían una fuerza confiable para defender sus intereses, además, junto con otros funcionarios, se llegó a la conclusión de que después de las reformas de Carlos III y las de José de Gálvez, no había habido un gran cambio y que las cosas seguían siendo deficientes.[20]

La verdadera organización de un ejército colonial la realizó el Teniente General Juan de Villalba en 1764,[22]

En la organización por jerarquías se encontraba el Virrey de la Nueva España como principal autoridad aunque había ocasiones en que el rey de España mandaba a un inspector general o a un Visitador o a un Reformista los cuales tenían el poder máximo por orden del Rey. En el aspecto militar el cargo más alto en la jerarquía recaía en el capitán general (que en el reinado de Carlos III era el conde de Aranda) después se encontraban los gobernadores y por último los tenientes generales. Pero para hacerse de tropa primero se recurrió al sorteo entre vecinos, que al no haber censos y si haber ocultamiento de pobladores se echó mano del más perverso sistema, el reclutamiento por leva; esto es el reclutamiento forzado de individuos que luego eran remitidos a los cuarteles, sistema que muchas veces se utilizó para sistemas de venganza y despojo de bienes, así como eliminación de personas indeseables para los poderosos. Este sistema se mantuvo durante todo el tiempo de la colonia y sobrevivió en varias etapas del México independiente, fue de peso preponderante en el porfiriato y también se vio en la Revolución.

Ejército Insurgente

En esta etapa, las fuerzas se conformaron con base a la incorporación de voluntarios, pero el germen del ejército fueron los 8 sirvientes de Hidalgo, 70 presos liberados de la prisión de Dolores, una compañía de dragones del Regimiento de la Reina, leales a Allende y unos centenares de campesinos, empleados y artesanos. El Ejército Insurgente se formó el 16 de septiembre de 1810 y fue encabezado por el cura de Dolores como Generalísimo, por el Capitán General Ignacio Allende y el Teniente General Mariano Abasolo.

La capacidad de estos milicianos era sumamente limitada: el Generalísimo carecía de conocimientos militares y sus inmediatos inferiores solo sabían de su experiencia en escuadrones. Ignacio Allende tenía considerable intuición bélica, lo que les permitió cosechar grandes triunfos.

Sin una estructura definida, el ejército insurgente creció con rapidez; en San Miguel el Grande eran 5000, en Guanajuato 80 000 y si bien llegaron a tener mayor cantidad de armas de fuego y de artillería que el ejército realista, éstas eran piezas mal fundidas y peor servidas.

Las operaciones militares durante la Guerra de Independencia tuvieron cuatro etapas: la primera con el Grito de Dolores bajo el mando de Hidalgo; la segunda jefatura por José María Morelos, la tercera anárquica destacando solamente la expedición de Francisco Javier Mina, y la cuarta, la de Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide.[23]

Primer Ejército Mexicano

Ejército Trigarante

Éste es el primer ejército del México independiente y resultó de la fusión de las fuerzas armadas realistas y los grupos guerrilleros insurgentes.

Era 1821 y únicamente quedaba el reducto insurgente de Vicente Guerrero en las montañas del sur, el Virrey Juan Ruiz de Apodaca envió contra él al Coronel [[José Gabriel de A

rmijo]], quien fue reemplazado por el Coronel Agustín de Iturbide quien le pidió a Apodaca grandes derramas de oro para sofocar la rebelión. Una vez en poder de los bienes y con el propósito insano de impedir la instauración en la Nueva España de la nueva constitución liberal española y a fin de continuar con un régimen absolutista, pretextando la independencia (ajena a la idea original), proclamó el Plan de Iguala por lo que Guerrero y sus seguidores se le unieron, logrando después de siete meses que el Teniente General don Juan O'Donojú, último Virrey nombrado por la Corona Española con los Tratados de Córdoba reconociera Independencia y Plan a la vez. El 27 de septiembre Iturbide entró a la cabeza del Ejército Trigarante triunfalmente a la Ciudad de México. Se trataba del primer ejército más o menos organizado del México Independiente, con un número aproximado de 16 mil hombres, predominaba en él la vieja oficialidad colonial que se inclinaba por defender una política centralista.

En lo que llegaba un líder adecuado para gobernar al país, el plan proponía una la creación de una "Junta Gubernativa"; esta se estableció al día siguiente e Iturbide fue nombrado Jefe Supremo de las Fuerzas de Mar y Tierra con el título de Generalísimo Almirante; Iturbide organizó de inmediato la administración pública con cuatro secretarías, una de ellas la de Guerra y Marina cuyo primer titular nombrado el 4 de octubre de 1821 fue el marino retirado Antonio de Medina Miranda que la organizó en 8 secciones: Infantería, Caballería, Artillería, Marina, 'Fortificación e Ingenieros', 'Capitanías y Comandancias Generales', 'Presidios y Puntos Militares', 'Militares Retirados y Hospitales' y 'Montepíos, Pensiones y Premios'.

Siendo casi una copia del español, aumentándole solo el rango de Generalísimo se conservó la escala jerárquica, la organización, el corte de uniformes y el armamento. Solo se modificaron las divisas, el escudo de armas y las banderas y sobre todo, se siguió conservando la obligatoriedad de la pureza de sangre para escalar las posiciones superiores.

El Alto mando quedó integrado por el Generalísimo Iturbide, el Teniente General Pedro Celestino Negrete, 5 Mariscales de Campo: Anastasio Bustamante, Luis Quintanar, Vicente Guerrero, Manuel de la Sota Riva y Domingo Estanislao Luaces, y 11 Brigadieres: Antonio Cordero y Bustamante, Melchor Álvarez, José Morán, Nicolás Bravo, José Joaquín de Herrera, José Antonio de Echávarri, Miguel Barragán, José Joaquín Parrés, Juan Horbegozo, José Antonio Andrade y Manuel María Torres Valdivia.

Este ejército, acudiendo en forma tumultuaria frente al Palacio de Iturbide (Hoy Museo Banamex) a los gritos del sargento Pio Marcha, proclamó el 18 de mayo de 1822 al Generalísimo Iturbide como Primer Emperador de México lo que dio origen al Ejército Imperial Mexicano.

Ejército Imperial Mexicano

Tuvo solo dos acontecimientos destacados: el 27 de octubre rechazaron el asalto de la armada española guarecida en San Juan de Ulúa que pretendieron desembarcar en Veracruz y la creación en octubre de 1822 de la Academia de Cadetes, con apenas un comandante (Teniente) y once alumnos, que sería el precedente de lo que hoy es el Colegio Militar, ubicándolo en el Castillo de Perote, en Veracruz.

Ejército Nacional

Este enfrentó los Intentos españoles de reconquista de México de 1825 a 1829, la Guerra de Texas, la Guerra de los Pasteles y la invasión estadounidense, siendo un ejército que resultó poco apto para el combate, y según el historiador Vicente Riva Palacio, en su obra "México a través de los Siglos", citado por Humberto Mussachio: 'sus jefes, más preocupados por obtener empleos bien remunerados y otros privilegios, principalmente Santa Anna actuaron, con sus excepciones, impulsados por la rapacidad y la traición'1.

En 1823 tenían 9501 regulares y 20 500 milicianos, cuatro años después eran unos 59 500 (36 000 irregulares), en 1831 eran 25 500 (9800 regulares) y en 1844 la cifra fue de 31 400 (17 700 regulares).[26]

Segundo Ejército Mexicano

Ejército Liberal

Soldados del Ejército Mexicano.

Pese al desastre que en términos militares significó la guerra con los estadounidenses, la oficialidad continuó como la principal fuerza política hasta el triunfo de la Revolución de Ayutla, cuando un ejército popular, dirigido por viejos insurgentes o por oficiales improvisados, echó del poder a Santa Anna, acabó con los fueros militares y como 'Ejército Liberal', combatió a los restos de sus fuerzas que se reagrupaban una y otra vez como 'Ejército Conservador' hasta haber sufrido una derrota por los liberales durante las guerras de Reforma.

El Colegio Militar, que servía como reducto y centro de formación para los conservadores, fue suprimido por los liberales en 1860. El cuerpo de élite del ejército mexicano entre 1821 y 1870 fueron los lanceros, tropas de caballería que usaban la vieja y efectiva lanza en lugar de portar algún arma de fuego.

El Ejército Liberal fue quien enfrentó a los franceses, quienes teniendo en ese entonces el aparato bélico más poderoso, no se preocuparon en reorganizar y abastecer de pertrechos al Ejército Conservador, ya que los veían como una amenaza que en cualquier momento, podrían pasarse al bando contrario. Por otra parte, el ejército de Juárez operó como guerrilla ante la incapacidad de hacerle frente a los franceses con tácticas de guerra convencional, dispersándose en pequeñas guerrillas que no dieron descanso a los invasores. Tras una larga guerra, incapaces de dominar el territorio Mexicano, los franceses se vieron obligados a salir de México, y el ya derrotado Ejército Conservador sucumbió en Querétaro, restaurando entonces la República.

Sin restarle mérito al Ejército Liberal de esa época, no hay que olvidar que en estas fechas los Estados Unidos de América se encontraban en su Guerra de Secesión, motivo por el cual los franceses se aventuraron en esta Guerra; una vez que los Estados Unidos de América derrotaron a los Estados Confederados de América, los franceses se retiraron, ya que de no hacerlo entrarían en guerra no solo con México, si no que también se vislumbraba una posible guerra con los estadounidenses; Asimismo el gobierno Francés consideró necesario prepararse para una confrontación con Prusia, por lo que retiró su ejército de México entre 1866 y 1867 y el 19 de julio de 1870 estalló la guerra Franco - Prusiana.

Los generales triunfantes, con pleno dominio en las estructuras del ejército, reabrieron el Colegio Militar e hicieron sentir su influencia, sobre todo con la declaratoria del Plan de La Noria y el Plan de Tuxtepec, los cuales dieron origen a la conformación del Ejército Federal.[28]

Ejército Federal

Se estructuró con la incorporación de los viejos militares liberales y no pocos conservadores, integrado con tropas de leva y oficialidad educada en el Colegio Militar, así como expertos asesores venidos del extranjero, principalmente de Alemania. Este ejército, conocido coloquialmente como el porfiriano, se dedicó a mantener el orden y aplastar toda disidencia.

Tercer Ejército Mexicano

Ejércitos revolucionarios

La rebelión maderista de 1910 dio cauce para la revelación de gran número de estrategas sin formación castrense, como fueron Francisco Villa, Álvaro Obregón y Emiliano Zapata. Al producirse el golpe de estado de Victoriano Huerta, muchos oficiales del Ejército Federal con alto espíritu de principios democráticos, se incorporaron a las fuerzas revolucionarias, mismos que al año y medio del cuartelazo, vencieron al Ejército Federal y por medio de los Tratados de Teoloyucan le obligaron a disolverse. Durante los primeros años de la Revolución Mexicana los ejércitos federales sumaban apenas 50 000 hombres y los rebeldes unos 200 000 combatientes.[30]

Estos ejércitos revolucionarios que lograron el eclipsamiento del viejo ejército que databa de los años de Juárez fueron:

Ejército Constitucionalista

Fue comandado por Venustiano Carranza y denominado así porque su objetivo y logro, en el contexto de la Revolución mexicana, fue establecer en el país lo que finalmente devino la Constitución de 1917. Sumaba alrededor de 100 000 hombres.[29]

Pero ese desenlace fue momentáneo, dado que la lucha intestina prosiguió con períodos de paz más o menos prolongados hasta 1924. Se tuvo la pericia de vencer al Ejército Federal huertista, en las goteras de la Ciudad de México y disolverlo mediante la firma de los Tratados de Teoloyucan el 13 de agosto de 1914.

El ejército de Carranza constó de 7 cuerpos de ejército:

  • Cuerpo del noroeste.
  • Cuerpo del noreste.
  • Cuerpo del oriente.
  • Cuerpo del occidente.
  • Cuerpo del centro.
  • Cuerpo del sur.
  • Cuerpo del sureste.

El plan de Carranza consistió básicamente en acabar con los villistas (principal fuerza opositora) en el norte, para luego atacar a los zapatistas en el sur.[31]

Cuatro años después se comenzaría la liquidación del Ejército Libertador del Sur con el asesinato de Zapata en Chinameca, Morelos; para 1920 la División del Norte había sido vencida en los campos de Celaya y La Piedad, y a Pancho Villa le sucederían una serie de derrotas en diversos estados de la república que terminarían por retornar a Villa al estatus que tenía antes de la revolución: guerrillero. Venustiano Carranza, a la sazón Presidente de México, sería derrocado y luego asesinado en Tlaxcalantongo, Puebla el 21 de mayo de 1920 por correligionarios del Plan de Agua Prieta encabezado por Obregón; con Obregón en la presidencia, se transformó al Ejército Constitucionalista y a la Fuerza Aérea que debieron que afrontar con éxito la rebelión de Adolfo de la Huerta en 1924, siendo ya ésta la última insurrección del tiempo revolucionario.

Luego, tras la elección de Plutarco Elías Calles, Obregón fue nombrado 'Secretario de Guerra y Marina'. El General Joaquín Amaro, que al saber que las fuerzas armadas revolucionarias estaban todavía insuficientemente unificadas y sin identidad nacional -como lo demostraron las revueltas de Arnulfo R. Gómez en 1927 y la de Gonzalo Escobar en 1929-, y sin la suficiente preparación y disciplina, según se demostró también durante la larga Guerra Cristera, inició una serie de cambios que culminaron en la promulgación de leyes y reglamentos para la fuerza militar, que habrían de institucionalizarla y modernizarla.

El Cuerpo de Ejército del Noroeste

Formado en 1914 a partir del dominio que en Sonora y Sinaloa tenía sobre las fuerzas militares el entonces jefe de la sección de guerra del gobierno de Sonora quien había combatido al orozquismo. Al frente de este Cuerpo de Ejército estuvo el general Álvaro Obregón.

La División del Norte

La División del Norte es la formación militar encabezada por el General Francisco Villa. Formalmente el primer jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza dispuso que la División del Norte estaría bajo las órdenes del Cuerpo de Ejército del Noroeste, pero por sus importantes triunfos en la lucha de la Revolución mexicana y el carácter de Villa, en la realidad se comportó como un cuerpo de ejército en pleno, llegando a ser incluso la unidad militar más importante de todo el Ejército Constitucionalista. La División del Norte se componía sobre todo de gente del pueblo, rancheros, vaqueros, caporales y otros elementos de la población rural del norte de México. También dio cabida a miembros del ejército federal que lamentaban el asesinato de Francisco I. Madero, por las fuerzas de Victoriano Huerta.

Debido a las diferencias de Villa con Carranza, tras la Convención de Aguascalientes, la División del Norte se convirtió en el brazo armado del Ejército Convencionista.

El Cuerpo de Ejército del Noreste

Este grupo se formó en Tamaulipas con tropa al mando del General Pablo González Garza y propició las derrotas de Monterrey y cooperó con la toma de Torreón al mantener lejos de Pancho Villa al ejército federal. Este Cuerpo, descendió por la Huasteca y tomó el norte de Veracruz y parte de San Luis Potosí. Se destaca la Batalla de El Ébano donde se dieron bombardeos por medio de los aviones de la naciente Fuerza Aérea Mexicana.

El Ejército Libertador del Sur

El Ejército Libertador del Sur (ELS) fue un ejército organizado y liderado por el General Emiliano Zapata en el Estado de Morelos, al sur de México. La causa principal de Zapata fue la reforma agraria y la autoridad del ELS para que este se convierta en uno de los primeros iniciadores de la Revolución mexicana (véase: zapatismo).

El Ejército Convencionista

Tras la caída de Huerta, los militares triunfantes del Ejército Constitucionalista se reunieron en la Soberana Convención Militar Revolucionaria de Aguascalientes para dirimir las diferencias entre el primer jefe Venustiano Carranza y el jefe de la División del Norte Francisco Villa, además de discutir el futuro del país. Esta Convención decidió destituir a ambos generales de sus puestos, pero como Carranza rechazó sus resolutivos al desconocerla, el presidente provisional nombrado por la Convención, Eulalio Gutiérrez, nombró a Francisco Villa como jefe del nuevo ejército convencionista compuesto por la División del Norte, iniciándose la fase más sangrienta de la Revolución Mexicana.

La División del Norte sería derrotada por Obregón durante las batallas del Bajío, entre la que destaca la Batalla de Celaya. La Convención terminó por disolverse y a partir de entonces Villa solo tuvo acciones guerrilleras sin ser atrapado, ni por los constitucionalistas ni por la Expedición Punitiva del general estadounidense John J. Pershing.

Ejército Mexicano

El Ejército Mexicano es resultado de la evolución de las fuerzas revolucionarias emergidas del Ejército Constitucionalista, al ser sometido a la reorganización y modernización impuesto por el general Joaquín Amaro; tal programa incluyó la revalidación del grado para los altos oficiales, imposición de disciplina principalmente entre generales y jefes, profesionalizando los cuadros de jefes y clases, combatiendo la corrupción y mejorando en todos sus sentidos los servicios del ejército. Además, canalizó las aspiraciones políticas de los excombatientes revolucionarios.

Para llevar a cabo esta labor, le favoreció su permanencia al frente de la Secretaría de Guerra y Marina hasta 1931, y la fundación del Partido Nacional Revolucionario, que incluyó un sector militar que aglutinaba a los más connotados e influyentes oficiales. Fue el mismo Amaro quien condujo las actividades bélicas contra los Cristeros.

Al arribo de Lázaro Cárdenas como presidente en los primeros dos años ( 1934- 1936), sometió el mando de la secretaría y los mandos subordinados a un cambio permanente hasta que dispuso de hombres de confianza que le permitieron afianzar el poder, lo que le permitió enfrentar con éxito las intentonas golpistas de Plutarco Elías Calles exiliándolo el 1 de abril de 1936. En 1937 se dispuso el cambio de nombre de la Secretaría de Guerra y Marina al de Secretaría de la Defensa Nacional. Finalmente, enfrentó el alzamiento de Saturnino Cedillo en 1938, así como unas insubordinaciones de menor magnitud. Es en 1941 en que los mandos del entonces Departamento de Marina Nacional, dejan de depender de la Secretaría de Guerra y Marina, creándose la Secretaría de Marina y reduciéndose la injerencia del ejército en este menester.

Habiéndose involucrado México en la Guerra Mundial en 1942, Ávila Camacho llamó a colaborar a los principales caudillos, como Cárdenas y Elías Calles y reincorporó al servicio activos a otros generales. En ese tiempo Joaquín Amaro preparó el estudio Problemas de nuestra defensa nacional. En 1952 fue presidente de la república un civil que durante el movimiento armado había obtenido el grado de Capitán Primero, don Adolfo Ruiz Cortines cuyo opositor principal fue el General Miguel Henríquez Guzmán y sus partidarios fueron objeto de actos disciplinarios. Pero para dar cauce a las aspiraciones políticas de los militares oposicionistas se fundó el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana desde el cual se denunció la desviación del gobierno de los postulados revolucionarios de 1910.

Principales Unidades del Ejército
  • Primer Cuerpo del Ejército:
    • 1/a. Brigada Blindad;
    • 1/a. Brigada de Infantería Independiente;
    • 2/a. Brigada de Infantería Independiente;
    • 3/a. Brigada de Infantería Independiente;
    • 1/a. Brigada de Ingenieros Militares;
  • Brigada de Fusileros Paracaidistas
  • Cuerpo de Fuerzas Especiales:
    • 1/a. Brigada de Fuerzas Especiales;
    • 2/a. Brigada de Fuerzas Especiales;
    • 3/a. Brigada de Fuerzas Especiales;
  • Cuerpo de Guardias Presidenciales;
  • 2/a. Brigada Blindada;
  • 3/a. Brigada Blindada;
  • 4/a. Brigada Blindada;
  • 4/a. Brigada de Infantería Ligera;
  • 5/a. Brigada de Infantería Ligera;
  • 6/a. Brigada de Infantería Ligera;
  • Cuerpo de Policía Militar:
    • 1/a. Brigada de Policía Militar;
    • 2/a. Brigada de Policía Militar;
    • 3/a. Brigada de Policía Militar;
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