Edad de Piedra

La Edad de Piedra o Etapa Lítica[3] A este período le siguió el Calcolítico o Edad del Cobre y, sobre todo, la Edad de Bronce, durante la cual, las herramientas de esta aleación llegaron a ser comunes; esta transición ocurrió entre 6000 a. C. y 2500 a. C.

Típica herramienta de piedra tallada.

Tradicionalmente se viene dividiendo esta Edad en Paleolítico, con un sistema económico de caza-recolección, y Neolítico, en el que se produce la revolución hacia el sistema económico productivo agropecuario ( agricultura y ganadería).

África

A diferencia de Eurasia e, incluso, América, los cambios climáticos ocurridos durante la prehistoria en el continente africano no son glaciaciones sino periodos de mayor humedad (pluviales) alternados con otros de más aridez (interpluviales), si bien su determinación y cronología es bastante difícil de delimitar (para algunos los episodios pluviales corresponden con las glaciaciones, para otros, con los interglaciares):[4]

  • Kagueriense: sería el pluvial conocido de mayor antigüedad, identificado en el valle del río Kaguera (Uganda) y coetáneo con la glaciación Günz centroeuropea.
  • Kamasiense: es el segundo episodio pluvial, coetáneo con la glaciación Mindel europea. Su duración y sus fases son tema de fuerte controversia.
    • Kanjeriense: el tercer pluvial recibe el nombre de la pequeña localidad keniana de Kanjera a orillas del lago Victoria, donde además se han localizado algunos asentamientos olduvayenses. Aunque el Kanjeriense sería contemporáneo del Riss centroeuropeo, hay quien lo considera un estadio subsidiario del Kamasiense.
  • Gambliense: Existe una lógica duda sobre si considerarlo el tercero o el cuarto pluvial africano (dependiendo de la categoría que se le dé al Kanjeriense). En cualquier caso, suele asociarse a la última glaciación, el Würm centroeuropeo. Fue identificado por primera vez en los sedimentos de la cueva de Gamble (Gamble's Cave), en la localidad de Elmenteita (Kenia), donde Louis Leakey lo asoció con el Stillbayense.
    • Makaliense: este episodio no es un pluvial, sino una fase húmeda atestiguada en los sedimentos del río Makalia (Kenia). Sucede a un periodo árido conocido como Postgambliense y ambos parecen ser contemporáneos del postglaciar europeo. Aparentemente, el Makaliense se asocia estrechamente al desarrollo de la cultura Wilton en el sur del continente.

Norte de África

Norte de África.png

El África Mediterránea tiene durante la Edad de Piedra, una periodización esencialmente paralela a la Europea,[6]

El Paleolítico

Las culturas más antiguas pueden inscribirse en el Olduvayense, localizado en yacimientos como Sidi Abderramán en Casablanca ( Marruecos), estudiado por el profesor Pierre Biberson y datado en cerca del millón de años, el cual ha podido establecer una transición gradual desde una cultura en la que predominan los cantos tallados, hasta otra en la que el bifaz es el fósil director. Las industrias de Sidi Abderramán podrían vincularse al tipo humano hallado por Camille Arambourg en Ternifine ( Argelia), el llamado Atlanthropus mauritanicus (en realidad una variedad de Homo heidelbergensis).[7]

El Achelense[8] es muy antiguo y muy abundante en esta zona, destacan, entre otros, yacimientos como Sidi Zin ( Túnez), Ain Fritissa ( Marruecos), Arka, Erg Tihodaine, Tachengit y Tabelbalá (todos en Argelia); Abbassieh, Kharga y Gurnah (en Egipto). Sólo en Argelia ha sido posible establecer una secuencia completa del Achelense norteafricano (entre 800 000 y 100 000 años de antigüedad), especialmente rico en hendidores, además de bifaces.

Línea del tiempo del Paleolítico Inferior y Medio en el Norte de África

El Paleolítico medio norteafricano nace por la llegada de los neandertales, probablemente, procedentes de Europa portando su cultura Musteriense. Actualmente se ha reavivado la controversia de la ruta que siguieron los neandertales entre África y Europa, ya que, aunque se había llegado al consenso de que fue a través del Próximo Oriente, recientes descubrimientos parecen demostrar que cuando menos hubo comunicación a través del estrecho de Gibraltar, probablemente en ambos sentidos.[9] Sin embargo, el Paleolítico medio norteafricano, tan similar al europeo hasta hace un poco más de 50 000 años, inicia un periodo ocupado por una industria sin paralelo, llamada cultura Ateriense, que recibe el nombre del yacimiento argelino de Bir el-Ater ( Argelia). El Ateriense es muy similar al musteriense y, de hecho, algunos sostienen que deriva de éste, pero se distingue de él porque la mayor parte de los útiles son pedunculados (raspadores, puntas, raederas, etc.) y piezas foliáceas con retoque cubriente. Se asocia al tipo humano de Jebel Irhoud (Marruecos). El Ateriense es muy abundante durante unos 20 000 años (Bir el-Ater, Taforalt, Temara, Dar-es-Soltan...), pero hace 30 000 años comienza su declive, aunque perdura marginalmente hasta el Holoceno, hace 12 000 años. El Ateriense se asocia a condiciones climáticas secas, por lo que su máxima expansión coincide con periodos de aridez. De hecho, se sospecha que sus raíces se hunden hasta el año 70000 a. C. En cambio, su ocaso es producto de un clima más benigno en el Sáhara, lo que provocó la venida de pueblos más avanzados, humanos modernos con culturas laminares, fundamentalmente el Iberomaurisiense y otras que se citan a continuación. De todos modos, durante varias decenas de miles de años las industrias aterienses conviven con las industrias laminares, ocupando nichos ecológicos diferentes.

El Paleolítico superior tampoco es igual al europeo, pues el conjunto de culturas que se dan en el norte de África es diferente. La más conocida es el Iberomaurisiense u Oraniense, una facies cultural propia del Magreb que nace poco antes del 30000 a. C. y mantiene extensa longevidad, pues aún se encuentra presente al comenzar el Mesolítico, desapareciendo hace unos 8000 años. Su origen y características son aún tema de debate, de hecho ha sido objeto de todo tipo de especulaciones sobre su raíz ateriense, para unos, traído por inmigrantes de la península ibérica, según los que le dieron su nombre, y de procedencia oriental (llegada de primitivos modernos) según la mayoría. Es una cultura leptolítica, es decir, laminar: en la que las hojas líticas ya son esenciales como soportes para todo tipo de utensilios, obtenidos por medio de retoque abrupto, y que con el tiempo tiende a la microlitización, documentándose, incluso la técnica del microburil, se asocia a restos humanos de aspecto cromañoide europeo, como los de Mecha el-Arbi y Afalou Bou Rummel;[10] pero también tiene muchas similitudes con industrias de zonas ubicadas más al este, sin que haya podido averigüarse cuál de ellas es la más antigua. Estamos hablando de culturas como el Dabbaniense ( Libia), Mochambiense, Qadense y otras culturas del valle del Nilo; con una antigüedad mínima de 40 000 años, con numerosos raspadores, raederas, buriles y hojas de borde abatido. El microlitismo aparece muy pronto, en torno a 14 000 años de antigüedad; estas culturas variadas y, a la vez, semejantes, enlazan con el Capsiense epipaleolítico.

Línea del tiempo del Paleolítico al Neolítico en el Magreb

El Epipaleolítico

La cultura más importante de esta fase es, sin duda, la Capsiense, una cultura bastante tardía, incluso para el Mesolítico, y, de hecho esta cultura sobrevive al Neolítico bajo la denominación de Neolítico de tradición capsiense. De todos modos el Capsiense fue definido por J. de Morgan en el yacimiento de El-Mekta, cerca de Gafsa (قفصة, Túnez), pero su influencia supera la región magrebí, alcanzado la Cirenaica, e incluso las riberas del valle del Nilo. Los yacimientos capsienses suelen tener gran cantidad de conchas de origen bromatológico («concheros») y una industria lítica laminar y microlítica (con trapecios y triángulos) a la que se suman huevos de avestruz, usados como recipientes, muchas veces decorados. El Capsiense se podría asociar a los restos humanos de Ain Dakkara, en Libia, con las impresionantes manifestaciones rupestres del Tassili y otras zonas rocosas saharianas.

Principales yacimientos del Iberomaurisiense y del Capsiense en el Magreb

Neolítico norteafricano

Zona occidental
El primer neolítico del litoral norteño de África pertenece al horizonte Cardial, de principios del séptimo milenio (el hábitat principal eran las cuevas en las que, junto a restos de cerámica impresa y pruebas de pervivencia de la caza, se encuentran otras que demuestran que ya se practicaba la agricultura, la ganadería y el marisqueo). En el occidente la cultura de origen local también se sumó a las innovaciones, naciendo el llamado Neolítico de tradición capsiense, que predomina en el área megrebí, desde antes de 5000 a. C. hasta después de 2000 a. C. Este neolítico se caracteriza por un florecimiento en las técnicas de talla de sílex (al principio predominan los microlitos geométricos, pero son sustituidos por puntas de flecha foliáceas). La ganadería y la caza son las actividades principales, siendo la agricultura algo secundario; La cerámica es grosera y sin decoración y compite con las vasijas hechas con huevos de avestruz, algunas ricamente decoradas.[11]
Zona central
Aparece, en un proceso similar al anterior y cronología coetánea, el Neolítico Sáharo-Sudanés: éste, aunque se parece al Capsiense (ambos son pueblos seminómadas de pastores y cazadores), y es posible que tenga mucha relación con él, destaca por su mayor nivel de desarrollo, una cerámica cuidada, profusamente decorada con incisiones e impresiones, inhumaciones en posición contraída, con ocre y un ajuar con ornamentos de cornalina, amazonita, calcedonia o marfil. Se le atribuye un arte rupestre en abrigos y covachas repartidas por el desierto.
Zona del Nilo[12]
Se distinguen dos zonas de neolitización aparentemente autóctonas, al sur la zona del Alto Egipto, con su cultura más importante, el Badariense, y al norte, en el Bajo Egipto, donde destaca, junto al delta, la cultura de Merimdé y en el lago Moeris, en los estratos más profundos de el Fayum que se inscriben en las fases neolíticas. En todos los casos el neolítico nace en el V milenio a. C., perdurando a lo largo del IV milenio a. C. La comunicación entre ambas zonas debió existir a lo largo del río, pues al comenzar el III milenio a. C. comparten tantos rasgos en común que podría hablarse de una misma cultura, no ya neolítica, sino del Calcolítico, el Geerzense, más rico al sur ( Nagada II) que al norte ( Maadiense).
Línea del tiempo del Neolítico en el Nilo
El neolítico de Merimdé se conoce por un gran yacimiento en pleno delta (Merimdé Beni-Salamé) con graves problemas de conservación debido al entorno pantanoso que lo rodea. Los poblados conocidos tenían viviendas de planta oval construidas con esteras de caña, con hogares y silos; la cerámica, aunque es variada en formas, es grosera, elaborada sin torno y carece de decoración, salvo en las últimas fases, en que recibe una capa de engobe rojo. También modelaron rudimentarias estatuillas, destacando un tosco rostro humano. Hay restos de fusayolas y algún huso, indicando la existencia de telares. Se evidencia un alto grado técnico en la industria lítica, con puntas de flecha de base cóncava y piezas bifaciales, a veces combinando el retoque por presión con el pulimento de piezas, tales como puntas de lanza de asombrosa factura; también hay cuchillos, dientes de hoz, y otros utensilios cotidianos como las hachas pulimentadas. En Merimdé aparecieron rudimentarias paletas cuya supuesta función es la mezcla de pigmentos (quizá para los tejidos), en materiales diversos y sin formas definidas. Se conocen cientos de enterramientos en fosas ovales.
El Badariense también dispone de evidencias de enterramientos en fosa que, generalmente, están en la misma ribera del río, lo que ha favorecido que los sedimentos las preserven en bastante buen estado: muchas de ellas están apuntaladas con tablas; los esqueletos y momias naturales tienen posición fetal, con ajuar compuesto por un cinturón de fayenza, cerámica, puntas de flecha y adornos diversos; posteriormente el cadáver se cubría con una piel.[nota 1] La cultura material se conoce mejor que en el Bajo Egipto, al menos, parece más rica o, simplemente las condiciones ambientales han favorecido su conservación: con espléndidas piezas de sílex (hojas, piezas bifaciales, puntas de flecha...), paletas de esquisto para mezclar colorantes, sin adornos, pero con siluetas diversas (sobre todo cuadrangulares y con forma de pez); piezas de hueso y marfil, tejidos e, incluso (al final), algunos objetos de cobre. Hay un arte mobiliario relativamente desarrollado, con estatuillas masculinas, femeninas y figuras de animales. La cerámica es delicada, variada y, al principio, suele estar bruñida con decoración en relieve formando ondulaciones; después surge la cerámica pintada con motivos geométricos, vegetales y animales, hasta aparece la figura humana. La agricultura y la ganadería están muy bien documentadas y los poblados tienen viviendas de planta cuadrangular construidas con ramaje y adobe. El Badariense parece enlazar, sin solución de continuidad, con el periodo predinástico de Egipto (por tanto ya entraríamos en la Historia). De hecho, al Neolítico egipcio se le llama, en tono general «Periodo predinástico primitivo».
Los primeros metales aparecen en el antiguo Egipto al final del predinástico primitivo, e inmediatamente después inventan la escritura y surgen como gran cultura de la Antigüedad, cuya influencia no sólo afectará al Mediterráneo, sino también a gran parte del continente africano (desde el IV milenio a. C.). El Magreb, en cambio se estanca, habitado por pueblos líbicos mal conocidos, no es fácil hablar de una edad del Bronce al estilo del resto del Mediterráneo; de hecho son los fenicios quienes, en torno al año 1000 a. C., en adelante, inducen cambios tales que sacan a esta región de la edad de Piedra definitivamente.

África subsahariana

Africa Subsahariana.png

La geografía del África central y meridional resulta bastante homogénea comparada con la de otros continentes, debido a que se trata de una de las zonas geológicamente más antiguas del planeta y la erosión ha eliminado las grandes barreras naturales. Tan sólo merece la pena destacar las altiplanicies y depresiones formadas por movimientos tectónicos diversos: la cuenca del Congo y la hoya del Kalahari, rodeadas por las mesetas (geológicamente: escudos y macizos arcaicos) en Angola, Namibia y Zambia, entre otros. Las cordilleras y zonas escarpadas existentes se agrupan hacia el este ( Drakensberg, los montes Muchinga, los montes Mitumba, los montes Ruwenzori, donde se localizan los picos Kilimanjaro y Kenia y, ya más al norte, el macizo Etíope) en asociación con la gran falla conocida como Gran Valle del Rift, una enorme zona llena de cizalladuras, volcanes, bloques elevados, gigantescos lagos y sobre todo, barrancos. Tiene forma de « Y» y casi 5000 km de longitud, ya que nace al sur de Mozambique y llega al mar Rojo, desde donde continúa, en Asia, hasta el valle del Jordán. Precisamente el Valle del Rift es la zona donde pudo comenzar la historia del ser humano.

Aunque en la actualidad hay considerables diferencias climáticas, hidrográficas y ecológicas, no es posible aplicar estos parámetros a la Edad del Piedra, pues —como se ha indicado— hubo significativos cambios ambientales a lo largo de su desarrollo. Precisamente fue alguno de esos cambios, combinado con transformaciones geológicas, la chispa que, posiblemente, propició la aparición y evolución de los homínidos. Al parecer, hace más de 20 millones de años, los monos primitivos habitaban los densos bosques de África Oriental. Estos primates (tal vez Propliopithecus- Aegyptopithecus) se desplazaban por los árboles a cuatro patas. Un presunto movimiento tectónico (relacionado de alguna manera con el Rift) hizo que las selvas permaneciesen en el oeste, pero provocó una desecación del este, apareciendo un territorio de sabanas y praderas a las que los nuevos primates tuvieron que adaptarse. De este modo, se supone que nacieron los primeros antropoides bípedos, que, posiblemente, pertenecieran a la especie Ardipithecus, que, a su vez, dio lugar a los australopitecinos en un momento indeterminado entre seis y cuatro millones de antigüedad.

No se descarta que algunos australopitecinos avanzados elaborasen herramientas rudimentarias, pero hay una fuerte polémica al respecto: por lo que a este punto se refiere consideraremos que son los miembros del género Homo los primeros que fabricaron herramientas previsoramente, es decir, antes de necesitarlas, sin improvisar, sino previniendo su posible uso con antelación. En ese momento comienza la Prehistoria y la Edad de Piedra que, para el África subsahariana suele dividirse en fases de denominación anglosajona:

Temprana "Edad de Piedra"

Literalmente significa Edad de Piedra temprana, se refiere al periodo comprendido desde la aparición del primer ser humano, hace más de dos millones y medio de años, hasta hace unos 200 000 años. Incluye, prácticamente, todos los grandes pasos de la evolución humana (pues los llamados humanos «primitivos modernos» debieron surgir al final del mismo), así como importantes avances culturales, de los que apenas conocemos los referentes a unos pocos vestigios conservados de piedra y hueso. Para entenderlos mejor suele dividirse en dos grandes etapas:

  • Olduvayense: Así llamado por haber sido identificado en el yacimiento de la garganta de Olduvai, al que acompañan otros muchos lugares, casi todos ellos alineados con el Valle del Rift. Las herramientas olduvayenses más antiguas podrían tener más de 2,6 Ma (en los yacimientos del Afar etíope[14]
  • El Achelense nació en África mucho antes que en cualquier otra parte del mundo, en un momento que parece coincidir con la gran migración humana hacia Eurasia y con la aparición de formas tempranas de Homo erectus. Sin embargo, aunque los bifaces más antiguos se han datado en el yacimiento etíope de Konso-Gardula en 1,9 Ma, la tecnología Achelense no parece salir de África hasta más de un millón de años más tarde. Así, pues, el Achelense fue patrimonio exclusivo de los africanos (probablemente, de las diversas especies humanas que convivieron en este continente por estas fechas, sólo algunas tendrían el privilegio de esta tecnología), en tanto que en el resto del Viejo Mundo persistía la tradición olduvayense. Probablemente, el inventor de esta nueva cultura fue Homo ergaster, siendo muy representativo el hallazgo de un esqueleto casi completo, aunque infantil, en Nariokotome (KNM-WT 15000), a orillas del lago Turkana ( Kenia).[14] La herramienta más conocida del Achelense es el bifaz, pero la variedad tipológica se dispara, apareciendo hendidores, triedros, bolas poliédricas y todo tipo de utensilios sobre lascas retocadas. El achelense africano también es longevo, ya que perdura hasta hace unos 200 000 años y, a menudo es común referirse a él como Fauresmithiense en la zona oriental o Stellenbosch en la zona meridional. Posiblemente, la expansión del Achelense fuera de África sería consecuencia de una segunda oleada colonizadora que, esta vez, sin embargo, no alcanzó los confines de Asia.
Línea del tiempo del Paleolítico Inferior del África Subsahariana


El Achelense va desapareciendo en fechas en las que aparecieron los humanos modernos primitivos, mucho más inteligentes y con una tecnología mucho más sofisticada y diversa. Aunque no pertenezca a esta región, en Jebel Irhoud, próximo a Marrakech ( Marruecos) ha aparecido una mandíbula de primitivo moderno con más de 160 000 años; fecha similar tienen los restos de Herto (Etiopía) lo que permite jalonar el final de la Early Stone Age en todo el continente.[15]

Middle Stone Age (MSA)

Edad de Piedra intermedia, es el periodo comprendido entre el final de la Edad de piedra Temprana o ESA (hace 200 000 años), hasta el inicio de la Edad de Piedra Tardía, o LSA (hace 30 000 años); podría paralelizarse con el Paleolítico Medio Europeo, pero existen sensibles diferencias culturales y antropológicas entre ambas. Para ciertos autores, toda la zona tiene unas constantes comunes (técnicas de extracción Levallois o similares, presencia de finas piezas foláceas bifaciales, evolución hacia técnicas de obtención de hojas y hojitas, al final)[17]

Pieza foliácea
  • En principio parecen predominar las industrias basadas en utensilios sobre lasca y macroútiles tipo hacha o azada siendo una de las culturas más representativas de este estilo macrolítico es el Sangoense seguido del Stillbayense de África oriental y austral y que en algunos yacimientos suceden claramente al Achelense (v.g.: Cave of Hearts), apreciándose dentro de la misma una evolución muy clara hacia la leptolitización, es decir, una proporción cada vez mayor de hojas líticas. Los bifaces son pequeños y gruesos, al principio, pero se van convirtiendo en estilizadas y cuidadas piezas foliáceas, a veces sobre lasca, cuya hechura es tan fina que recuerda a las hojas de laurel europeas; las puntas triangulares también son numerosas y el sustrato Levallois es algo que parece persistir a lo largo del tiempo y del espacio en esta cultura. Se conoce tanto en el sur como en la zona de los Grandes Lagos africanos, Zambia y Zimbabwe, por ejemplo; no obstante, los lugares más conocidos son Pietersburg y Bambata, con un conjunto de herramientas fundamentalmente basado en las raederas, puntas y lascas laminares; también hay Levallois polarizado para lascas alargadas.


Línea del tiempo de la Edad de Piedra Intermedia (MSA) de África
  • Por su parte, la línea más evolucionada, basada en la extracción de hojas e incluso en la generalización de microlitos laminares está muy bien representada en los hallazgos de Howieson's Poort ( Gauteng, Sudáfrica). Aquí ya aparecen hojitas de borde abatido e incluso otros microlitos con una antigüedad de hasta 70 000 años, lo que convierte a esta industria en una de las candidatas a ser antecedente del Paleolítico Superior del Viejo Mundo. Sin embargo, no hay conexiones probadas entre ambos (salvo, quizá, la cueva de Navaisha en Kenia) y esta industria carece, asimismo, de una asociación con ningún resto humano hasta ahora conocido (tal vez pueda relacionarse a los restos de primitivos modernos de Border Cave, pero no existe seguridad irrefutable).[18]

Es difícil atribuir grupos humanos a cada una de esas herramientas, quizá las más arcaicas correspondan a presapiens, y las más evolucionadas a los primeros sapiens ancestrales. En efecto, los Primitivos modernos nacen en África, en esta fase, como hemos visto en el epígrafe anterior para Jebel Ihroud (Marruecos) y Herto (Kenia); también se documentan sus restos en los yacimientos sudafricanos de Border Cave y Klaisies River Mouth.

Late Stone Age (LSA)

La Edad de Piedra tardía es el último periodo del Paleolítico del África subsahariana. Desde el primer momento (el llamado early Late Stone Age) en el Sur de África ya hay culturas microlíticas y laminares —leptolíticas— en las que se ha podido documentar el trueque (¿comercio?) de obsidiana a lo largo de rutas que van del valle del Rift hasta Sudáfrica con 32 000 años.[19] Parecen existir dos tradiciones, una microlítica, aparentemente derivada de la tradición de Howieson's Poort, con culturas como Robberg o Wilton. Y otra basada en utensilios sobre lascas vulgares (Tshitoliense, Nachikufiense, Hargeisiense..., en África central y oriental) o incluso piezas macrolíticas como la cultura Albany o el Magosiense.

  • Como representante de industria microlíriticas destacamos el Wiltoniense, que se extendió por todo el extremo sur del continente desde hace unos 8000 años hasta la expansión bantú, por lo que en sus etapas terminales ya conocía la cerámica, el pulimiento de la piedra y la ganadería y, posiblemente, la agricultura itinerante, pudiendo considerarse una cultura parcialmente neolitizada. Uno de los asentamientos mejor conservados de esta gran cultura de cazadores recolectores es el de Gwisho.


Línea del tiempo de la Edad de Piedra Tardía (LSA) de África
  • La tradición macrolítica se ejemplifica, inicialmente en el Lupembiense ( valle del Congo), cuyas herramientas son de aspecto arcaico, con pesadas piezas bifaciales similares a hachas y azuelas (sin embargo también hay piezas bifaciales más finas). Esta tradición parece tener su sucesora en el Magosiense (llamado así por el yacimiento de Magosi, en Uganda), ya más tardío, aunque mezcla elementos regresivos (núcleos de fuerte carácter musteroide) con atributos evolucionados (finas piezas foliáceas, numerosos microlitos...); el Magosiense se da desde hace unos 12 000 años hasta periodos muy recientes, evolucionando hacia la microlitización mayoritaria de sus herramientas). Al Norte del África subsahariana encontramos herramientas avanzadas emparentadas con las de la Edad de Piedra intermedia «Middle Stone Age».

El final de la LSA viene acotado por las brillantes manifestaciones de la cultura Nok, que se asocia con la introducción de la tecnología del hierro a mediados del primer milenio de nuestra era. Aunque, en muchas regiones más aisladas, las herramientas apenas evolucionaron hasta la época de colonización europea.

Other Languages
Afrikaans: Steentydperk
Alemannisch: Steinzeit
aragonés: Edat de Piedra
العربية: عصر حجري
مصرى: عصر حجرى
অসমীয়া: প্ৰস্তৰ যুগ
asturianu: Edá de Piedra
azərbaycanca: Daş dövrü
башҡортса: Таш быуат
Boarisch: Stoazeit
žemaitėška: Kūlė omžios
беларуская: Каменны век
беларуская (тарашкевіца)‎: Каменны век
български: Каменна епоха
brezhoneg: Oadvezh ar maen
bosanski: Kameno doba
català: Edat de pedra
کوردیی ناوەندی: سەردەمی بەردین
čeština: Doba kamenná
Чӑвашла: Чуллă ĕмĕр
Cymraeg: Oes y Cerrig
dansk: Stenalder
Deutsch: Steinzeit
English: Stone Age
Esperanto: Ŝtonepoko
eesti: Kiviaeg
euskara: Harri Aroa
فارسی: عصر سنگ
suomi: Kivikausi
Võro: Kiviaig
Nordfriisk: Stiantidj
Frysk: Stientiid
Gaeilge: Clochaois
贛語: 石器時代
हिन्दी: पाषाण युग
Fiji Hindi: Patthar Yug
hrvatski: Kameno doba
magyar: Kőkorszak
Հայերեն: Քարի դար
Bahasa Indonesia: Zaman Batu
íslenska: Steinöld
日本語: 石器時代
Patois: Tuon Iej
la .lojban.: rokci cedra
ქართული: ქვის ხანა
қазақша: Тас дәуірі
한국어: 석기 시대
Ripoarisch: Steenzitt
Кыргызча: Таш доору
Lëtzebuergesch: Steenzäit
Limburgs: Steintied
lietuvių: Akmens amžius
latviešu: Akmens laikmets
олык марий: Кӱ курым
македонски: Камено време
മലയാളം: ശിലായുഗം
मराठी: पाषाण युग
Bahasa Melayu: Zaman Batu
မြန်မာဘာသာ: ကျောက်ခေတ်
Plattdüütsch: Steentiet
नेपाली: पाषाण युग
नेपाल भाषा: ल्वहं युग
Nederlands: Steentijd
norsk nynorsk: Steinalderen
norsk bokmål: Steinalderen
ਪੰਜਾਬੀ: ਪੱਥਰ ਯੁੱਗ
Piemontèis: Età dla pera
پنجابی: پتھر ویلہ
português: Idade da Pedra
русский: Каменный век
русиньскый: Камяна доба
संस्कृतम्: पाषाणयुगम्
саха тыла: Таас үйэ
sicilianu: Etati dâ Petra
Scots: Stane Age
srpskohrvatski / српскохрватски: Kameno doba
Simple English: Stone Age
slovenčina: Kamenná doba
slovenščina: Kamena doba
српски / srpski: Камено доба
Seeltersk: Steentied
svenska: Stenåldern
Kiswahili: Zama za Mawe
ślůnski: Epoka kamjyńa
தமிழ்: கற்காலம்
తెలుగు: రాతి యుగము
тоҷикӣ: Асри санг
Türkmençe: Daş asyry
Türkçe: Taş Devri
татарча/tatarça: Таш дәвере
удмурт: Из даур
українська: Кам'яна доба
oʻzbekcha/ўзбекча: Tosh davri
Tiếng Việt: Thời đại đồ đá
West-Vlams: Steentyd
მარგალური: ქუაშ ხანა
ייִדיש: שטיין עפאכע
Vahcuengh: Ciuhrin
中文: 石器時代
Bân-lâm-gú: Chio̍h-khì Sî-tāi
粵語: 石器時代