Economía de la República Dominicana

Economía de República Dominicana
Moneda Peso dominicano (DOP, RD$)
Año fiscal año calendario
Banco central Banco Central de la República Dominicana
Mercado de valores Bolsa de Valores de la República Dominicana
Estadísticas
PIB (nominal) Crecimiento US$ 71,433 millones de dólares ( 2016) (Fuente: FMI)[1]
PIB ( PPA) Crecimiento US$ 159,322 millones de dólares ( 2016) (Fuente: FMI)[2]
PIB per cápita

US$ 7,074 dólares
(Nominal - 2016) (Fuente: FMI)[3]

US$ 15,777 dólares
(PPA - 2016) (Fuente: FMI)[4]
Tasa de cambio

1 USD$ = 45.64 RD$

1 CAN$ = 34.66 RD$

1 GBP£ = 66.57 RD$

1 EUR€ = 49.00 RD$

1 JPY¥ = 0.38 RD$
Inflación ( IPC) 3.0% (Est, 2014)
IDH Alto (Est, 2013)
Coef. de Gini 0,45
Fuerza Laboral 30% (Est, 2011)
Desempleo 14.7%
Comercio
Exportaciones USD$ 9,919 millones
Productos exportados

Agropecuarios 19.65%

Agroinduatriales 10.48%

Industriales 14.37%

Artesanales 16.49%
Destino de exportaciones

Estados Unidos 47.18%

Canadá 13.65%

Haiti 10.62%

Puerto Rico 6.65%

República Popular China 3.67%

Holanda 2.80%
Importaciones USD$ 3,981.7 millones
Origen de importaciones

Estados Unidos 25.7%

Venezuela 2.9%

México 4.0%

China 3.7%

Colombia 3.1%

Chile 2.4%
Finanzas Públicas
Deuda externa privada USD$ 3,699.1 millones
Deuda externa pública USD$ 15,849.2 millones
Reservas internacionales US$ 4.503 millones ( 2014)[5]
Salvo que se indique lo contrario, los valores están expresados en doláres estadounidenses
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La Economía de la República Dominicana es la primera en mayor crecimiento en Latinoamérica superando a Panamá en el 2015 la economía dominicana creció un 7% siendo unas de las que más crece en el mundo y es la novena economía más grande de América Latina después de Brasil, México, Argentina, Colombia, Venezuela, Chile, Perú y Ecuador. Es un país en vía de desarrollo de ingreso medio altos según el Banco Mundial, dependiendo, principalmente, de la agricultura, el comercio exterior, los servicios, la minería, la industria y el turismo. Aunque el sector servicios ha sobrepasado a la agricultura como el principal proveedor de empleos debido, sobre todo, al auge y crecimiento del turismo y la industria, la agricultura todavía se mantiene como el sector más importante en términos de consumo doméstico y está en segundo lugar (detrás de la minería) en términos de exportación. El turismo aporta más de US$4.000 millones al año. La industria y turismo son los sectores de mayor crecimiento. Las remesas de los ciudadanos dominicanos viviendo en el exterior se estiman en unos US$3.000 millones por año.

Historia

Tasa de Inflación Anualizada - Fuente Merkap República Dominicana.
Producto Interno Bruto Nominal - Fuente Merkap República Dominicana.
Comparación histórica del PIB per cápita de Rep. Dominicana con otros países de su entorno, basado en Población mundial, PIB y PIB per cápita.

Luego de la recesión económica durante la segunda mitad de los 80 y principios de los 90, durante la cual el PIB se contrajo un 5 % y la inflación alcanzó un 100%, la República Dominicana entró en un período de crecimiento moderado y disminuyente inflación hasta 2002, luego del cual, la economía entró en recesión. El PIB se contrajo un 1% en 2003, mientras la inflación se disparó por encima del 27%.

A pesar de un creciente déficit comercial, el turismo y las remesas han ayudado a obtener reservas en moneda extranjera. En la actualidad, las remesas provenientes de EUA, Europa y otros países, constituyen parte de la economía nacional.

Según el Informe Nacional de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, República Dominicana 2005,[1] establece que este país se ha insertado en la economía mundial de manera social y políticamente excluyente, conociendo tasas de crecimiento económico promedio anual en los últimos años por encima del 5%. Sin embargo, el carácter excluyente del modelo económico que se ha impuesto, no ha traducido este crecimiento al bienestar de la población. Al contrario, señala el Informe, República Dominicana, en el año 2002 era el país número 13 (de un total de 177 en el mundo) que menos había aprovechado para mejorar el posicionamiento en el Índice de Desarrollo Humano (IDH). Con esto se puede hablar de un fracaso de las élites políticas de los últimos 50 años en conducir a su población a estados de bienestar y seguridad. Por igual, el Informe deja claramente establecido, que el problema de la economía dominicana no es de inserción en mercados, sino de estrategias de competitividad que debieran estar asociados al bienestar de su población.

El Informe establece que la "causa principal de la pobreza dominicana y del bajo desarrollo humano relativo no es la falta de financiamiento y de recursos económicos, sino el escaso compromiso con el progreso colectivo del liderazgo nacional y empresarial durante las últimas décadas y la ausencia de un pacto social y de empoderamiento de los sectores mayoritarios de la sociedad dominicana".

En diciembre de 1996, el entonces entrante presidente Leonel Fernández, presentó un paquete de reformas - incluyendo la devaluación del peso, reducción en las tarifas de importación e incremento en el precio de los combustibles - en un intento de crear una economía orientada al mercado que pueda competir internacionalmente.

Entre 2000 y 2004, el gobierno de Hipólito Mejía, introdujo cambios que impactaron a la economía dominicana. Relegación de reformas que estaban en curso, desaceleración de la oferta exportable (algo que ya había comenzado en el anterior gobierno de Fernández), y sobre todo, la crisis cambiaria y bancaria (el tercer banco y grupo financiero del país: el BANINTER; y dos grupos financieros bancos más, conocieron una quiebra que ascendió a cerca del 15-20% del PIB anual), unido a la corrupción administrativa generalizada y asociada a estas quiebras, y debido a la acentuación de la crisis del sector eléctrico, compendian un cambio de naturaleza nunca vista en la economía dominicana. La magnitud de la crisis hizo colapsar sectores completos de la economía, y se estima, que entre un 12 a un 15% de la población pasó de ser pobre a muy pobre o indigente. Esto significa cerca de 2 millones de personas.[ cita requerida]

Aunque la economía ha comenzado a crecer bajo la nueva administración de Fernández que se inició en agosto de 2004, construcción, turismo y telecomunicaciones son los sectores que están a la vanguardia.

Sin embargo, no hay que olvidar lo sostenido por el Informe Nacional de Desarrollo Humano 2005 del PNUD/RD, cuando señala que el modelo actual de turismo no constituye, a pesar de su vigor, una propuesta sostenible, y que si el mismo "no se modifica, se agota". Por lo cual, queda como asignatura pendiente en el país, que el liderazgo nacional discuta a fondo cuál será esa modificación que hay que hacerle a este sector pujante de la economía dominicana.

Según el citado Informe, las externalidades negativas relacionadas con: la inseguridad ciudadana, el detrioro medioambiental (que va desde desmonte de áreas protegidas, destrucción de hábitats de especies endémicas, hasta el uso de fuentes de agua para propósito de desechos y destrucción de manglares y de ámbitos marinos), la especulación inmobiliaria, y sobre todo, la exclusión de la población dominicana y su valor agregado al contexto de la actividad turística, son factores de mediano y largo plazo que "harán insostenible en el tiempo esta actividad". Más aún, con la fuerte competencia que el mismo entraña en el ámbito caribeño.

Resultó paradójico, irónico y sorprendente en el ámbito nacional e internacional, que apenas a dos meses de publicado el Informe del PNUD, en el que se demostraba técnicamente la inviabilidad de este modelo de turismo a largo o mediano plazo, bajo el subtítulo en el capítulo III de "El Turismo: Si No se Modifica, Se Agota" el propio Ministerio de Turismo (Secretaría de Estado), lanzara una campaña internacional de promoción turística en la cual, su eslogan principal dice: "República Dominicana: Lo tiene todo".

La actual administración está trabajando para incrementar la capacidad de producción de energía eléctrica, pieza clave para el crecimiento económico continuado, aunque su problema principal no es de generación sino de financiamiento. La compañía eléctrica estatal, fue privatizada, luego de numerosos retrasos. Proceso que se había iniciado en la pasada Administración de Fernández, y que en la de Mejía, tomó forma y se ejecutó, no sin infundirle su particular sello a dicha ejecución.

Sin embargo, luego de múltiples retrasos, posponiéndose soluciones, de préstamos internacionales ( Banco Mundial y otros), la superación del déficit del suministro energético, parece estar aún muy lejana. El Acuerdo de Madrid, mediante el cual, el país re-compró las empresas distribuidoras de energía, y se planteó a largo plazo el pago de las deudas en el sector eléctrico (al 2015), no dejan mentir respecto al hecho de que las medidas actuales, son apenas un paliativo a la difícil situación del sector.

Economía en el siglo XX

Después de la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX, América Latina se desarrolló a base de exportaciones de materias primas a Europa y a los Estados Unidos. El crecimiento de estas economías al basarse en el comercio internacional de bienes y servicios, podía sufrir consecuencias por factores exógenos. Y así fue, durante la primera mitad de siglo se dieron tres grandes crisis a nivel mundial, que cambiarían la economía global, y dentro de esta la de la República Dominicana. Las tres crisis fueron: I Guerra Mundial (1914-1919), Gran Depresión (1929-1933) y la II Guerra Mundial (1939-1945).

Si analizamos el impacto de estas crisis, según la base de datos Oxlad de R. Throp, podemos decir que sin lugar a dudas la crisis que más impacto tuvo fue la primera Guerra Mundial. Aunque América Latina no participó directamente en ella, tuvo sus repercusiones en sus países, ya que se seguía comerciando con los países en guerra. Las operaciones comerciales (importaciones y exportaciones) se dispararon, pero en los años de posguerra cayeron en picado. A la República Dominicana le costo recuperarse.

Pero, con la Gran Depresión o Crack del 29, las importaciones, exportaciones e impuestos aduaneros empezaron a caer otra vez, hasta llegar a niveles de principio de siglo.[6] Ya que, los países en crisis eran los principales compradores de los dominicanos, y estos no tenían dinero en este momento.

Finalmente, con la II Guerra Mundial, se dispararon las exportaciones de los dominicanos, ya que muchos países Latino Americanos tenían recursos para vender a los países en guerra.[7]

A continuación, hablaremos del proceso de ISI (Industrialización por Sustitución de Importaciones) en la República Dominicana, que se dio entre los años 1950 y 1980. Podemos decir que principalmente esta política económica que fue aplicada en toda Latino América, y tenía como principal objetivo invertir en industria para empezar a producir los bienes de consumo que se importaban. Para eso había que hacer una gran inversión en bienes de capital e intermedios. La industrialización que se dio en Latino América fue bastante forzada por el gobierno, y esto se notó a lo largo del proceso. En la República Dominicana fue el dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina el que impulso esta política mayormente.

Podemos decir que el éxito de la ISI en parte pasaba por conseguir depender menos de las exportaciones. La República Dominicana consiguió bajar su dependencia respecto a las exportaciones. Por ejemplo, en los primeros años de la ISI, las exportaciones bajan considerablemente de un 30% aún 17,9%. Pero sin lugar a dudas, en los años que menos se dependió de las ventas al extranjero fue en 1967 con un 12,2%. A partir de 1950 la República Dominicana llegó a superar el 25% de exportaciones respecto al PIB, este fue su máximo en 1961 y 1975.[9] En los datos que nos proporciona Oxlad, podemos ver que los años con más importación de bienes de capital es entre 1968 y 1972 más o menos.

Durante la mayor parte de los años de la ISI el déficit de los dominicanos estuvo presente debido al endeudamiento que creo la inversión (financiada con gasto público) en este proyecto. Los primeros años se tuvo el déficit más alto de las tres décadas, pero rápidamente parece que se recuperó, aunque esto duro muy poco. A los pocos años se volvió a niveles de déficit entre el 1% y el 4%. En 1975 parece que la economía se recuperó pero rápidamente volvió al endeudamiento. Por lo tanto, podemos decir que la inversión en industrializar el país no les salió muy rentable a los dominicanos.

Si analizamos el valor añadido de la industria en proporción al PIB,[10] podemos decir que este creció durante las tres décadas (aunque se mantuvo entre el 10% y el 17,5%). De todos modos en 1965 el VA tuvo una gran caída debido a la Guerra Civil Dominicana que duro desde el 24 de abril hasta el 3 de septiembre de este mismo año. Fue entonces cuando los dominicanos llegaron al nivel de 1,63% de valor añadido industrial.

En la segunda mitad del siglo XX. se dio el fenómeno económico de la deuda externa. La resumiremos brevemente. La deuda externa es el total de deudas que un país tiene con entidades financieras extranjeras. En consecuencia de la subida del petróleo (1973 y 1979) empujada por la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), los bancos estadounidenses empezaron a llenarse de petrodólares que procedían de los países exportadores de petróleo, principalmente de la península Arabia. Estos decidieron invertir su dinero en préstamos a los países subdesarrollados. Ya que como acreedores querían sacar beneficio de aquellos petrodólares, y que mejor que prestárselo a países que jamás saldrían de una deuda. Los países pobres aceptaron esos préstamos con tipos de intereses variables, que fueron tan variables que llegaron a subir hasta un 20%. En consecuencia la deuda que los países en vías de desarrollo tenían cada vez era más grande, y los países no podían hacerles frente. En el año 1982 fue cuando México se declaró insolvente y aquí apareció la crisis de la deuda. Los tipos de interés subieron rápidamente, y las economías endeudas se tuvieron que "apretar el cinturón".

Por otra parte los millones de dólares que se les había prestado a estos países, no se utilizó para desarrollar al país, entre otras cosas por corrupción política. Por lo tanto, la deuda los empobreció más, ya que antes eran pobres pero por lo menos no debían dinero. Se usaron varias políticas económicas a nivel mundial, pero estas no han tenido éxito. La deuda sigue existiendo una década después del periodo analizado a continuación.

Si hablamos de la evolución de la deuda externa como % del PIB. Podemos decir que en los dos países entre 1971 y 1984 tenían una deuda entre el 20% y 40% más o menos. Es decir si el PIB es de 100 u.m. la deuda que tienen con el exterior es de 20 u.m., 40 u.m. … En este periodo los % crecieron pero no demasiado.[11] Sin embargo, en 1985 la deuda en relación al PIB dominicano aumento hasta un alcanzar un 74%. Se mantuvo en estos niveles hasta 1988 y a partir de aquí creció a pasos agigantados llegando al máximo de las tres décadas. A partir de ahí empezó a disminuir, ya que el PIB aumento bastante, aunque hay que decir que la deuda en términos monetarios seguía aumentando aún más pausadamente.

Por otra parte, si comentamos la evolución de la deuda externa en relación a las exportaciones, según los datos del Banco Mundial, podemos decir que los dominicanos solo pudieron hacerle frente a su deuda con las ventas al exterior que hacia entre los años 73 y 76 y a partir del 93.[12]

Con la crisis de deuda de los años 80, la inversión extranjera como % del PIB en la República Dominicana disminuyo hasta llegar al nivel 0. Pero sin embargo, no podemos decir que hubo fuga de capitales (no se llevaron el dinero del país), como si paso en muchos países africanos más tarde.[13] El PIBpc dominicano también se vio afectado en esta crisis, pero este se recuperó y a partir de los 90 empezó a ser bastante creciente.

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