Economía de la República Checa

Economía de la República Checa
Czech National Bank in Prague CZ 01.jpg
El Banco Nacional de la República Checa.
Moneda Corona checa
Organizaciones OMC, Unión Europea, OCDE
Estadísticas
PIB ( PPA) 286,7 mil millones ( 2012) ( 45.º)
Variación del PIB -1%
PIB per cápita 27.200
PIB por sectores agricultura 1.8%, industria 39.6% comercio y servicios 58.6% ( 2012)
Tasa de cambio 19.59 por US$ 1
Inflación ( IPC) 3.3%
IDH sin informaciones
Población bajo la línea de pobreza 9% ( 2012)
Coef. de Gini 31 ( 2009)
Fuerza Laboral 5 545 000 ( 2012)
Desempleo 4.1% ( 2016)
Industrias principales vehículos a motor, metalurgia, máquinas y equipamientos, vidrio, armamentos
Comercio
Exportaciones 134.1 mil millones ( 2012)[1]
Productos exportados máquinas y equipamientos de transporte, materiales brutos y combustible, productos químicos
Destino de exportaciones Alemania 32.4%, Eslovaquia 9%, Polonia 6.3%, Francia 5.5%, Austria 4.6%, Reino Unido 4.6%, Italia 4.2%[1]
Importaciones 129 mil millones ( 2012[1] )
Productos importados máquinas y equipamientos de transporte, materias primas y combustibles, productos químicos
Origen de importaciones Alemania 29.6%, República Popular China 7.6%, Polonia 7.1%, Eslovaquia7%, Países Bajos 5.7%, Rusia 4.8%, Austria 4.4%[1]
Finanzas Públicas
Deuda externa (pública y privada) 90.18 mil millones ( 2012)
Ingresos 81.08 mil millones (2011)
Gasto público 87.25 mil millones (2012)
Salvo que se indique lo contrario, los valores están expresados en doláres estadounidenses
[ editar datos en Wikidata]

La República Checa es un estado perteneciente a la Unión Europea, nacido el 1 de enero de 1993, de la desmembración en dos países de la antigua Checoslovaquia. La economía de la República Checa es actualmente una de las más desarrolladas y estables entre las democracias emergentes de Europa Central y Europa del Este.

A pesar de su sistema financiero haber permanecido estable, su pequeña economía, muy dependiente de las exportaciones, queda sensible a las flotaciones económicas de sus clientes, especialmente Alemania, país vecino y principal socio comercial.[1]

Historia

La extinta Checoslovaquia, nacida en 1918 de la desintegración del Imperio Austrohúngaro, conservó dentro de las fronteras de Chequia, una gran parte de la industria imperial existente, lo que le permitió mantener una situación económica próspera dentro de su entorno, durante el periodo que se extiende entre las dos guerras mundiales, y formar parte de los países más avanzados desde el punto de vista económico.

Tras la Segunda Guerra Mundial, con la llegada al poder del comunismo, el país se integró dentro del llamado bloque comunista, ingresando en 1949, en el Comecon (Consejo de Ayuda Mutua Económica) que llevó el establecimiento de una economía centralizada, que prescindía del mercado como elemento protagonista del sistema económico. Durante estos años, Checoslovaquia, continuó manteniendo dentro del bloque una situación de relativo liderazgo y carácter más avanzado. El crecimiento económico entre 1938 y 1990 fue en Checoslovaquia considerablemente más lento que en países de Europa occidental que partían de una renta similar a la checoslavaca.[2]

Renta per cápita (1990 $) 1938 1990 2009[3]
Austria $1.800 $19.200 $38.749
Checoslovaquia $1.800 $3.100 $25.232
Finlandia $1.800 $26.100 $34.652
Italia $1.300 $16.800 $31.909

Con la caída del comunismo, Checoslovaquia inició las reformas económicas con fuerza en otoño de 1990, consistentes en:

  1. liberalización de los precios[ cita requerida]
  2. liberalización del comercio exterior
  3. privatización de empresas estatales de distintos sectores y restitución de propiedades [ cita requerida]
  4. estabilización económica

A la salida del comunismo Checoslovaquia disfrutaba de una posición de partida comparativamente mejor que la de los otros países del entorno. La inflación estaba controlada en niveles aceptables, la deuda exterior se encontraba controlada y la población disponía de niveles educativos elevados.

El año 1993 se corresponde con el inicio de la entrada del capital extranjero en la República Checa, un proceso que culminaría en 1995. Entre los países que lideraron la entrada de capital destaca Alemania, con cerca de un 50 por 100 de la inversión directa en el año 1994. El análisis por sectores muestra que durante los primeros años las inversiones se realizaron principalmente en transportes y comunicaciones y en producción de maquinaria y bienes de equipo. A finales de los 90 del siglo XX, la situación económica empeoró como consecuencia del déficit comercial, que llegó a alcanzar un 10% del PIB en 1996, y que conllevó una devaluación de la corona y un alza de los tipos de interés a niveles desconocidos hasta el momento. A ello siguió una recuperación en el bienio 2001- 2002.[4] Esto permitió una entrada en buenas condiciones en la Unión Europea, así la mayoría de las exportaciones se dirigen ahora a la Unión, alcanzando el 71% del total de las exportaciones en 2004.

Other Languages