Economía de Italia

Economía de Italia Bandera de Italia
Milan skyline skyscrapers of Porta Nuova business district.jpg
Milán, principal centro financiero de Italia
Moneda Euro (€)
Año fiscal Año Calendario
Banco central Banco de Italia
Organizaciones Unión Europea, Zona Euro, FMI, ONU, OCDE, G-8, G-20, OMC, OMS, OMT, OMA, OIT...etc.
Mercado de valores Bolsa de Italia
Estadísticas
PIB (nominal) USD 1.850.735 millones ( 2016)[1]
PIB ( PPA) USD 2.234.500 millones ( 2016)[2]
Variación del PIB +1.68% ( 2017)
PIB per cápita

Crecimiento US$ 30.507 dólares
(Nominal - 2016) (Fuente: FMI) [3]

Crecimiento US$ 36.833 dólares
( PPA- 2016) (Fuente: FMI) [4]
PIB por sectores agricultura 1,99%, industria 20,06% comercio y servicios 77,95% ( 2017)
Tasa de cambio 1,00 EU€ = 1,1234 US$ ( 2017)
Inflación ( IPC) +1,5% ( 2017)
IDH 0,900 Muy Alto
Población bajo la línea de pobreza 16% (2017)[5]
Coef. de Gini 0.35 ( 2017)
Fuerza Laboral 30 956 893 ( 2017)
Desempleo 10,8% ( 2017)
Industrias principales turismo, máquinas, hierro y acero, productos químicos, procesamiento de alimentos, textiles, vehículos a motor, ropas, calzados, cerámica
Comercio
Exportaciones 656,91 mil millones ( 2017)[2]
Productos exportados productos de ingeniería, textiles y ropas, máquinas industriales, vehículos a motor, equipamientos de transporte, productos químicos, alimentos, bebidas y tabaco, minerales y metales no-ferrosos
Destino de exportaciones

Bandera de Unión Europea Unión Europea 60,16%

Bandera de Alemania Alemania 13,13%

Bandera de Francia Francia 11,16%

Bandera de Reino Unido Reino Unido 10,30%[2]

Bandera de Estados Unidos Estados Unidos 8,85%

Bandera de República Popular China China 6,69%

Bandera de Japón Japón 5,59%

Bandera de España España 5,05%

Bandera de Países Bajos Países Bajos 4,44%

Bandera de Suiza Suiza 3,93%

Bandera de Bélgica Bélgica 3,65%

ONU 27,21%
Importaciones 575,6 mil millones ( 2017)
Productos importados productos de ingeniería, productos químicos, equipamientos de transporte, productos de energía, minerios y metales no-hierrosos, tejidos y ropas, alimentos, bebidas y tabaco
Origen de importaciones

Bandera de Unión Europea Unión Europea 59,99%

Bandera de República Popular China China 14,14%

Bandera de Alemania Alemania 12,16%

Bandera de Francia Francia 10,65%

Bandera de Japón Japón 8,32%

Bandera de Estados Unidos Estados Unidos 7,16%

Bandera de Reino Unido Reino Unido 6,12

Bandera de España España 5,05%[2]

Bandera de Rusia Rusia 4,52%

Bandera de Países Bajos Países Bajos 3,79%

Bandera de Suiza Suiza 3,52%

ONU 24,57%
Finanzas Públicas
Deuda externa (pública y privada) 1 989 mil millones ( 2017)
Ingresos 2 395 mil millones ( 2017)
Gasto público 1 511 mil millones ( 2017)
Salvo que se indique lo contrario, los valores están expresados en doláres estadounidenses
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La economía de Italia es la octava más grande a nivel mundial, con un Producto Interno Bruto (nominal) de 1.850.735 (1 billón, 850 mil millones de dólares) en términos absolutos. A nivel regional, la italiana es la tercera mayor economía de la Eurozona, detrás de Alemania y Francia. [1]​ En términos relativos o de paridad de poder adquisitivo (PPA), se encuentra también entre las mayores del mundo. El sector secundario o industrial ha sido el motor del desarrollo italiano, y el actual eje de su economía. Como en la economía de muchos de los países europeos, el sector terciario o sector servicios también tiene un gran peso en la economía italiana. El país ha sido también miembro fundador de la Unión Europea, de la Eurozona, de Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), del grupo G-7 y del grupo G-8.

En el período de posguerra, Italia se transformó de una economía basada en la agricultura, la cual había sido severamente afectada por las consecuencias de las guerras mundiales, para pasar a convertirse en una de las naciones más industrializadas del mundo y un país líder en el comercio internacional y en las exportaciones mundiales. Según el Índice de Desarrollo Humano, el país goza de un muy alto nivel de vida estándar y tiene la octava calidad de vida más alta del mundo según la revista europea de economía The Economist. [11]

A pesar de estos importantes logros, la economía del país sufre en la actualidad problemas estructurales y no estructurales. Tras haber experimentado un fuerte crecimiento de su Producto Interno Bruto (PIB) durante el periodo 1945- 1990, las tasas de crecimiento económico promedio anual de Italia durante las dos últimas décadas se situaron por debajo de la media del crecimiento de la Unión Europea. El lento y posterior estancamiento en el crecimiento económico italiano, y los esfuerzos políticos para revivirlo con gastos masivos por parte del gobierno a partir de la Década de 1980 para adelante, produjeron eventualmente un severo aumento en la deuda pública. Además, en los últimos años la economía de Italia (al igual que los otros países europeos) fue golpeada por la Gran recesión económica mundial originada en el año 2008. En los últimos 8 años (desde 2009), el PIB italiano ha disminuido un 27 % pasando de tener un PIB de 2.402.062 (2 billones, 402 mil millones de dólares) en el año 2008, a solo producir 1.850.735 (1 billón, 850 mil millones de dólares) para el año 2016.

Cabe mencionar también que los niveles de vida italianos tienen una considerable división entre el Norte y el Sur del país: el PIB per cápita medio en las regiones del norte y el centro de Italia supera significativamente la media de la Unión Europea, mientras que algunas regiones y provincias del sur de Italia están dramáticamente por debajo. [12]

Históricamente se puede dividir el país en dos zonas económicas: el norte es más industrializado y desarrollado, dominado por empresas privadas y dónde se ubica el principal centro financiero del país, Milán. Por otra parte, el sur es más agrícola, menos desarrollado, muy dependiente de los subsidios del gobierno y con una de las más altas tasas de desempleo del país.[2]

Historia

Fabricas de acero italianas ubicadas en Terni en el año 1912.

Antes de la unificación de Italia el Reino de las Dos Sicilias había llegado a ser entre las economías más potentes de Europa, vantando primatos en campos de la ciencia, de la tecnología, de las artes, de la educación y del derecho. Con la llegada de la casa de Savoia la mayoría de las industrias del sur fueron, poco a poco, desmanteladas (como las ferrieras de Mongiana, en Calabria centrál, donde existía el más grande altohorno de Italia) o cerradas (como las filandas del área de Caserta o los varios cantieres navales) y en parte llevadas al norte. Los Savoia también tomaron el dinero público de las cajas de la antigua capital Nápoles (la ciudad más grande de toda Italia hasta finales del siglo XIX); ejemplo de la riqueza de la ciudad era el Banco de Nápoles que fue encargado de imprimir moneda italiana hasta los años '20 del siglo XX. Así que desde el siglo XIX el proceso de industrialización de Italia ha sido irregular, el norte tradicionalmente ha estado más industrializado, ha tenido mayor renta per cápita e históricamente fue el centro de sindicatos y partidos de izquierda. El sur fue más rural (aunque hasta 1880 la tres principales ciudades fueron Nápoles, Roma y Palermo), más dependiente de la agricultura, más pobre y más conservador. El siguiente cuadro compara la evolución relativa del PIB en el interior de Italia y en otros lugares de Europa:[13]

Después de la unificación, la industrialización fue en gran medida artesanal y se ubicó en las antiguas capitales políticas de Italia; la industria de fábrica fue atraída por las cascadas del noroeste subalpino. A partir de la Década de 1880, a medida que la modernización se aceleraba, la industria se concentraba en las provincias lombarda y piamontesa con el auge de los textiles, especialmente en Turín y Milán con el auge de la ingeniería; y en el Génova de Liguria, que capturó la construcción naval civil y naval.[14]

La difusión del proceso de industrialización que caracterizó las partes septentrional y central del país a partir de la Década de 1880, excluyó por completo grandes áreas en el Nordeste y en el Sur de Italia. El resultado fue la Diáspora Italiana que afectó a casi 26 millones de italianos, la mayoría de los italianos emigrarían durante el periodo 1880- 1914 (principalmente hacia Argentina y Estados Unidos). Esta diáspora se considera una de las migraciones masivas más grande de las épocas contemporáneas.[16]​ Esto tuvo un costo terrible con el capital humano: ya que al final de la Gran Guerra, Italia había perdido alrededor de 700.000 soldados y tenía un déficit presupuestario de miles de millones de liras.

Era Fascista (1922-1945)

Discurso político de Benito Mussolini en la tribuna de la plaza de Milán en mayo de 1930.

Italia salió de la Primera Guerra Mundial en una condición pobre y debilitada. El Partido Nacional Fascista de Benito Mussolini llegó al poder en 1922, al final de un período de disturbios sociales. Sin embargo, una vez que Mussolini adquirió un dominio más firme del poder, el laissez-faire y el libre comercio fueron progresivamente abandonados a favor de la intervención del gobierno y el proteccionismo . [17]

La Gran Depresión de 1929 (de consecuencias mundiales) llegó a afectar muy duramente a la economía de Italia.[17]

Este modelo económico basado en una asociación entre el gobierno y los negocios pronto se extendió a la esfera política, en lo que llegó a ser conocido como corporativismo. Al mismo tiempo, la política exterior agresiva de Benito Mussolini condujo a un gasto militar creciente de Italia. Después de la invasión a Etiopía, Italia intervino en España para apoyar a los nacionalistas de Franco en la Guerra Civil Española. Para 1939, Italia tenía el mayor porcentaje de empresas estatales después de la Unión Soviética. [17]

La participación de Italia en la Segunda Guerra Mundial como miembro de las Potencias del Eje requirió el establecimiento de una economía de guerra. La invasión a Italia por parte de los aliados el año 1943, eventualmente hizo que la estructura política y la economía italiana se derrumbaran rápidamente. Los Aliados, por un lado, y los alemanes por el otro lado, asumieron paralelamente la administración de las diferentes áreas de Italia sujetándolas bajo su control. Al final de la Segunda Guerra Mundial, el ingreso PIB per cápita italiano estaba en su punto más bajo desde principios del Siglo XX.[20]

Milagro Económico de Italia de Posguerra

El Fiat 500, lanzado en 1957, es considerado un símbolo del milagro económico de Italia de la posguerra.[21]

Después del final de la Segunda Guerra Mundial, Italia estaba en escombros y ocupada por ejércitos extranjeros, una condición que empeoró la brecha crónica de desarrollo hacia las economías europeas más avanzadas. Sin embargo, la nueva lógica geopolítica de la Guerra Fría hizo posible que el antiguo enemigo de Italia, un país bisagra entre Europa Occidental y el Mediterráneo , y ahora una nueva y frágil democracia amenazada por las fuerzas de ocupación de la OTAN , la proximidad de la Cortina de Hierro y la presencia de un partido comunista fuerte,[22]​ fue considerado por los EEUU como aliado importante para el mundo libre , y recibido bajo plan de Marshall 1.204 millones de dólares de 1947 a 1951.

El fin de la ayuda a través del Plan podría haber detenido la recuperación pero coincidió con un punto crucial en la Guerra de Corea, cuya demanda de metal y productos manufacturados fue un estímulo adicional de la producción industrial italiana. Además, la creación en 1957 del Mercado Común Europeo , con Italia como miembro fundador, proporcionó más inversiones y facilitó las exportaciones.[23]

Estos desarrollos favorables, combinados con la presencia de una gran fuerza de trabajo, sentaron las bases para un crecimiento económico espectacular que duró casi ininterrumpidamente hasta las huelgas masivas de " Otoño Caliente " y el malestar social de 1969-70, que luego se combinaron con la posterior 1973 crisis petrolera y poner un abrupto final al auge prolongado. Se ha calculado que la economía italiana experimentó una tasa media de crecimiento del PIB del 5,8% anual entre 1951-63 y 5% anual entre 1964-73.[24]

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