Economía de Galicia

Economía de Galicia
Coruña GDFL2005 10.JPG
Puerto de La Coruña.
Moneda Euro (€)
Año fiscal Año calendario
Banco central Banco de España
Organizaciones OMC, OCDE y Unión económica y monetaria
Mercado de valores Bolsa de Madrid
Estadísticas
PIB (nominal) 54.658 Mill. € (2014)[1]
PIB per cápita 19.954 euros (2014)[2]
Inflación ( IPC) Interanual -1,5% (Mayo 2015)[3]
Intermensual -0,4% (Mayo 2015)[3]
IDH 0,886 Muy alto ( 10º)
Coef. de Gini sin informaciones
Desempleo 21,8% (Marzo 2015)[4]
Comercio
Exportaciones 17.093,0 millones € ( 2012)[5]
Destino de exportaciones Bandera de Unión Europea Unión Europea 64'1 %[6]
Importaciones 14.820,0 millones € ( 2012)[7]
Salvo que se indique lo contrario, los valores están expresados en doláres estadounidenses
[ editar datos en Wikidata]

La economía de Galicia se halla fuertemente imbricada a los recursos naturales. Los últimos años se han distinguido por la acentuación de las diferencias entre las provincias el interior, más atrasadas, y las provincias costeras, más desarrolladas, especialmente aquellas comarcas situadas en el eje de la autopista A-9. Dos polos económicos destacan aunque en los últimos años la comarca coruñesa parece desplegar un mayor dinamismo que la comarca viguesa, pues según datos de 2004, las empresas de la muestra de Ardán de la comarca coruñesa creaban el 33,2 por ciento del VAB total frente al 24,3 por ciento generado por las empresas de la comarca viguesa[8] [5]. Como tercera área económica surge Santiago de Compostela. Ferrol y Pontevedra muestran una elevada dependencia de las ciudades cabecera mientras Orense y Lugo se consolidan como centros económicos en un interior decadente que apenas atrae población [6].

Puente de Rande, construido durante la década de los '70.[9]

Histórica económica

A comienzos del siglo XVIII Galicia era una región eminentemente rural donde unas pequeñas ciudades como Santiago de Compostela y A Coruña y villas regionales servían de centros de intercambio y lugar donde residían los pequeños artesanos. Existían asimismo, algunas zonas especializadas en actividades que abarcaban los ámbitos regional e incluso en ocasiones el nacional, a saber: los olleros lucenses, los canteros del noreste de Pontevedra o los curtidores de Allariz, Noya y Caldas de Reyes.

Comienzan a surgir ciertas actividades de gran importancia para el desarrollo regional como la elaboración de lino y la salazón de pescado. Igualmente, se debe destacar el impulso dado al Arsenal del Ferrol a finales del siglo XVIII, que convertiría al Ferrol en la segunda ciudad de la comunidad gallega y en la primera en disponer de una máquina de vapor.

En los albores del siglo XIX comienzo el declive del sector linero incapaz de competir con los productos de contrabando inglés, primero, y con la industria algodonera catalana, más mecanizada y barata, y a la elevación de los derechos de importación de tejidos e lino del arancel de 1841, posteriormente. En las décadas de 1830 y de 1840 se produce una crisis general debido al fracaso del desarrollo capitalista gallego. En 1843 comienza la exportación de reses de vacuno a Gran Bretaña, que tras un efímero auge en las décadas de 1870 y en la primera mitad de la década de 1880, desaparecerá después de 1892 debido a la competencia de la carne de Ultramar. Sin embargo, el panorama general es de decadencia. En la segunda mitad de este siglo habrá una salida neta de casi 400.000 personas, lo que supone casi la cuarta parte de la población gallega de 1860. Asimismo, en este período aumenta apreciablemente la presión fiscal sobre la pequeña explotación agraria con efectos funestos para la región.

Simultáneamente a la decadencia del sector linero comienza el apogeo en la elaboración de productos de cuero situándose Galicia como primera productora según la Tarifa tercera de la Contribución Territorial de 1857 y que con la salazón constituirán los principales pilares sobre los que asentará la actividad industrial del XIX gallego. Paralelamente, otras actividades alcanzarán notable relevancia: en A Coruña se fundó La Provisión, principal vidriera de mediados del siglo XIX en España; la época de esplendor de la fábrica de cerámicas de Sargadelos cuyos orígenes como primer alto horno privado español, se remontaban al último cuarto del siglo XVIII y la incipiente industria conservera. Tras las primeras fundaciones durante la primera mitad del siglo XIX registra el sector una fuerte expansión en los años ochenta tras la desaparición de la sardina de la costa bretona y las consiguientes inversiones de empresarios franceses en las costas gallegas a través de sociedades mixtas, en parte, favorecidas por el tratado franco-español de 1882 que reducía los derechos de entrada de la sardina española significativamente. Tras el auge experimentado durante el primer tercio del siglo XX el sector entrará en una lenta decadencia tras la Guerra Civil.

Durante la Dictadura de Franco comienza la construcción de embalses contribuyendo a que Galicia, hasta entonces importadora neta de energía pasará a ser exportadora de electricidad. En 1943 se fundó FENOSA en La Coruña. Tras el período de crecimiento que significaron los años 60 a principios de los años 70 la economía gallega entró en crisis. Hijos de J. Barreras, Grupo de empresas Álvarez y ASTANO, tres de las diez mayores compañías gallegas del momento, fueron nacionalizadas por el INI debido a sus numerosas pérdidas, y que llegó a contratar a más del 15% de los ocupados del sector secundario.

Other Languages