Economía de Chile

Economía de Chile
Bolsa de Comercio de Santiago.jpg
MonedaPeso chileno ($, CLP)
Año fiscalDe enero a diciembre
Banco centralBanco Central de Chile
OrganizacionesP4 (estado fundador), APEC, OCDE, BID, Alianza del Pacífico (estado fundador), Unasur; CAN (estado asociado), Mercosur (estado asociado).
Mercado de valoresBolsa de Comercio de Santiago
Estadísticas
PIB (nominal)Crecimiento USD 330,789 millones (2018) (Fuente: FMI) [1]
PIB (PPA)Crecimiento USD 475,643 millones (2018) (Fuente: FMI) [1]
Variación del PIB+3.5 % (en 2018)[2]
PIB per cápita

Crecimiento US$ $18,592 dólares
(Nominal - 2018) (Fuente: FMI) [1]

Crecimiento US$ 26,572 dólares
(PPA - 2018) (Fuente: FMI) [1]
PIB por sectoresSector primario: 4,4 %
Sector secundario: 31,4 %
Sector terciario: 64,3 % (2017)[3]
Tasa de cambioCLP 603= 1 dólar (13 de Marzo de 2018)[4]
Inflación (IPC)2.0 % (2018)[5]
IDHCrecimiento 0,847 (38.º) 2015 Muy Alto
Población bajo la línea de pobreza

Decrecimiento

11,7 %, Septiembre de 2016 (CASEN)[6]
Coef. de Gini

Decrecimiento

0,477 (2015) (Fuente: Banco Mundial) [7]
Fuerza Laboral9.071.864 de personas (2016) (Fuente: Banco mundial)[8]
Desempleo6,5 % (Nov-Enero 2018)[9]
Industrias principalescobre, litio, plata, oro, molibdeno, biocombustible de tercera generación, alimentos, pesca, fierro y acero, madera y productos madereros, maquinaria de transporte, vehículos eléctricos, buses, maquinaria minera, maquinaria industrial, electrodomesticos, material de construcción, herramientas industriales, cemento, textiles, ropa, calzado, bienes de uso, Armamento civil y militar, inversiones, capital de desarrollo comercial y bancos.
Comercio
Productos exportados$78.812 (2014)[10]
Destino de exportacionesBandera de la República Popular China China 23,8 %
Bandera de Estados Unidos Estados Unidos 20 %
Bandera de Japón Japón 10,2 %
Bandera de Brasil Brasil 6 %
Bandera de Corea del Sur Corea del Sur 5,9 % (2014)
Productos importados

US$72.347 millones (2014)

[11]
Origen de importacionesBandera de Estados Unidos Estados Unidos 17 %
Bandera de la República Popular China China 13,6 %
Bandera de Argentina Argentina 8,5 %
Bandera de Brasil Brasil 7,9 %
Bandera de Corea del Sur Corea del Sur 5,8 %
Bandera de Japón Japón 5 %
Bandera de Alemania Alemania 4 % (2014)
Finanzas Públicas
Deuda externa privadaUSD 159.864 millones (2016)[12]
Deuda externa públicaUSD 33.928 millones (2016)[12]
IngresosCrecimiento CLP 42.627 mil millones (2017)[13]
Gasto públicoCrecimiento CLP 47.556 mil millones (2017)[13]
Reservas internacionalesUSD 41.410 millones (2015)[14]
Salvo que se indique lo contrario, los valores están expresados en dólares estadounidenses

La economía de Chile es la sexta mayor economía de América Latina en términos de producto interno bruto (PIB) nominal,[19]

La economía chilena ostenta índices remarcables en cuanto a competitividad,[24]

En cuanto a inversión extranjera, Chile atrajo en 2012 casi el 18 % de inversiones en América Latina con USD 30 323 millones,[26]

Su principal sector económico es el de servicios con un 63,9 % del PBI,[31]

Historia

La Historia económica de Chile, marcada por los diferentes cambios políticos que ha experimentado el país, desde los tiempos de la colonia, el modelo económico ha sido parte fundamental de las políticas internas, sufriendo diversos cambios a lo largo de la historia nacional, especialmente desde la última mitad del siglo XIX, pasando de una economía de sustitución de importaciones, impulsada por los Gobiernos Radicales y de corte centro-izquierdista, a una economía de libre mercado, desarrollada tras el golpe militar de 1973 y que ha sido continuada por los Gobiernos democráticos de la Concertación desde 1990.

Los distintos períodos de la historia económica en Chile se distinguen, en lo fundamental, por la importancia relativa de ciertos recursos en las exportaciones y según el distinto rol del Estado en la economía.

Crisis económica de 1973

Milton Friedman , asesor y mentor de los Chicago Boys, autores del primer milagro económico

El colapso económico de 1973 en Chile fue una fuerte crisis económica y social, que dio como resultados tanto una importante disminución de la actividad productiva como desabastecimiento, que se vivió bajo el gobierno del presidente socialista Salvador Allende. Fue producto del intento de realizar en Chile una transición económica al socialismo, debido a las políticas del gobierno, sumado al sabotaje de grupos opositores y al apoyo del gobierno estadounidense de Richard Nixon a estos.[36]

Las ideas principales del presidente se vinculaban al beneficio de la clase obrera chilena, por lo cual se mandó a aumentar la emisión de divisas nacionales y ponerlas en circulación, además de la venta total de divisas internacionales del Banco Central, lo que incrementó de forma desapacible el déficit fiscal, depreciando la moneda y causando una futura hiperinflación insostenible del 342 % al final de su mandato y extraoficialmente en torno al 700 %.[37]​ La medida causó un engrandecimiento transitorio del consumo y producción del país, mientras se mantenía la inflación a niveles razonables gracias a la fijación de precios del mercado, los cuales eran situados por el ejecutivo.

La necesidad creciente de bienes y la exagerada emisión de dinero físico producidas por el fisco a fines de 1971 son protestadas en manifestaciones de la clase media y alta contra el gobierno, como es por ejemplo los denominados «cacerolazos» o «marchas de las cacerolas vacías». Estas marchas, se originaron en el descontento social y económico causado por los efectos del sistema económico que se había implantado, que impuso entre otras medidas, pesadas restricciones a los comerciantes, de tal manera éstos fueron obligados por un lado a bajar sus precios, y por otro compelidos a aumentar la paga a los obreros, lo cual provocaría que estas terminaran quebrando, sumando a esto que la gente tenía dinero pero nada que comprar, lo que acarreó un vasto desabastecimiento.

A medida que transcurre el tiempo, estas medidas se fortalecen logrando que las medidas de equidad social adoptadas por el gobierno se desplomen totalmente. Crece la tasa de desempleo, las ganancias totales del país se reducen y se polariza con mayor fuerza la sociedad.

La fijación de precios de mercado da nacimiento al mercado negro, y para 1973 una desintegración de la economía era totalmente perceptible dentro de Chile, las pérdidas económicas sufridas por la nación chilena eran superiores a las exportaciones cupríferas totales de 7 años. Se producían escenarios absurdos como por ejemplo, un huevo costaba la mitad o lo mismo que la gallina.

Finalmente, tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973, encabezado por el general Augusto Pinochet que sacó del poder a Salvador Allende, este realizó profundas reformas en base al modelo neoliberal, el cual, empezó a mostrar efectos en los años siguientes, si bien, no se produjo un crecimiento notable, si contribuyo en mantener una estabilidad económica y un crecimiento sostenido hasta fines de 1981. A este período se le llama el primer milagro chileno.

Crisis económica de 1982 y el posterior auge

Hernán Buchi, ministro de hacienda. Se le considera el autor del segundo milagro económico Chileno

Tras el establecimiento de las políticas de corte liberal a mediados de 1970 y la consolación del modelo neoliberal impulsado por los Chicago Boys, tras un periodo de rápida recuperación económica conocido como el primer milagro de Chile, en el año 1982 se produjo la mayor crisis económica en la historia de Chile después de la gran depresión, cambiando temporalmente a un modelo de corte Keynesiano ante la llegada de la crisis.

Esta crisis se vio principalmente fundada en una sobre evaluación del peso chileno (que fue ayudado por la paridad de dicha moneda frente al dólar estadounidense, que se mantuvo en 39 pesos entre 1979 y 1982) y a las altas tasas de interés en Chile. Esto habría dificultado la inversión en actividades productivas; de hecho, en el período 1977-1982 la mayor parte del gasto en Chile consistía en el consumo de bienes y servicios. Entre 1973 y 1982, la deuda externa chilena aumentó de 3500 a más de 17 mil millones de dólares.

Así también el sistema financiero quebró producto de la fuerte desregulación de la banca comercial. Luego de ser privatizada, después del golpe militar, se liberaron las tasas de interés y se desregularon todos los aspectos comerciales y de riesgo. La diferencia con la crisis norteamericana es que en Chile el desequilibrio del sistema bancario llegó hasta la médula del sector: la banca comercial, mientras que en Estados Unidos, afecta principalmente a los banco de inversión y entidades dedicadas a la colocación de créditos hipotecarios.[38]

Producto de la crisis de 1982, el PBI chileno disminuyó en un 14,3 %, el desempleo alcanzó al 23,7 % y el peso fue devaluado en un 18 %; esta fue la última gran crisis en los últimos tiempos de Chile.[39]

El 13 de enero de 1983, el Estado chileno realizó una masiva intervención de bancos, interviniendo cinco y disolviendo otros tres.[40]

Superada la crisis económica, pero aún con graves secuelas en el PBI, el empleo y la calidad de vida, Augusto Pinochet en 1985 nombró como ministro de Hacienda a Hernán Büchi, cuyo nombramiento implicó una vuelta a los principios liberales implantados por los Chicago Boys, que habían sido temporalmente abandonados durante la gestión de Escobar (de tendencia keynesiana).[41]

Se le considera el autor del segundo milagro económico chileno (el primero sería el «boom» de finales de los años 1970). Para cuando Büchi accedió al Ministerio de Hacienda, la parte más crítica de la crisis de 1982 había pasado y podía, por tanto, concentrarse en el crecimiento económico. Para ello tomó diversas medidas:

  • Fuerte reducción del gasto en el sector público, con medidas como rebajar el gasto social, despido de profesores y reducción de las jubilaciones que recibían los ancianos.
  • Favorecimiento de la inversión y reducción de cargas fiscales a las empresas para generar empleo con una sustancial reducción de impuestos directos e indirectos, bajando el IVA en un 2 %.
  • Fuerte devaluación del peso respecto al dólar. De esta manera, con el dólar alto, se favorecían las exportaciones y se restringían las importaciones.
  • Privatizaciones de empresas que seguían siendo estatales: empresas del acero (CAP), eléctricas (ENERSIS, ENDESA), comunicaciones (ENTEL, CTC), azúcar (IANSA), LAN Chile, Laboratorios Chile y otras. En el periodo en el que Büchi fue ministro de Hacienda, Chile experimentó un proceso privatizador sin parangón en Latinoamérica hasta entonces.
  • Control de las tasas de interés por el Banco Central y ya no por el mercado.
  • Descenso controlado de los aranceles.

En su primer informe de la hacienda pública, planteando su postura económica, indicó que:

La política económica es necesaria para orientar correctamente el esfuerzo de ahorro e inversión. La experiencia nos ha enseñado la importancia de una adecuada regulación de las variables macroeconómicas, ya que sin ella el mercado se desorienta y los ahorros se malgastan o fluyen al exterior, en tanto que la inversión se canaliza hacia operaciones improductivas o especulaciones

[41]

Después de las reformas de Buchi, se inició el periodo más prospero y con el mayor crecimiento jamás registrado en Chile, que comprenden desde los años 1986 hasta 1997, el cual registro crecimientos anuales de hasta 12,3 % en 1993 y una tasa promedio al 8 % desde mediados de los 80 hasta finales de los 90.[39]

Crisis económica asiática de 1998-1999

En el caso de la crisis asiática, las principales dificultades venían dadas por la alta dependencia de la economía de Chile respecto de los mercados internacionales y la baja diversificación de sus destinos de exportación. Hasta ese momento Chile tenía una economía muy abierta, pero poco diversificada, lo que dio origen al concepto de los 3 tercios que hacían referencia a que sus envíos se dividían en: un tercio hacia Estados Unidos, otro para Japón y otro para Europa.[39]

En ese contexto, la caída de Asia se tradujo en reducciones de las exportaciones, en la caída del PBI a 0,9 % en 1999 y aumento del desempleo a tasas del 10 %.[39]

El sistema financiero está mejor regulado, las exportaciones más diversificadas y el endeudamiento está acotado. Además, el Banco Central posee reservas de dólares por unos 25 mil millones y el Gobierno central acumula en las arcas fiscales casi 20 mil Millones de dólares, producto de los ahorros generados por los sucesivos superávit fiscales de los últimos 5 años. [cita requerida]Pero lamentablemente, no basta con la solidez macroeconómica y financiera para enfrentar la crisis, porque la contracción de Chile se verá profundizada por problemas ligados a lo estructural de la economía, que se hacen más evidentes en los periodos de dificultades.[39]

Finalmente, frente al proceso de desaceleración en 1999, y subsanada la crisis asiática, el país volvió a la senda del crecimiento durante la década siguiente, esta vez con tasas menores, rondando el 6 % desde el 2000 al 2009, incidiendo importantemente el alto precio del dólar hasta 2005, la posterior alza del petróleo y tensiones políticas internas y regionales en mayores tasas de desempleo e inflación, los cuales fueron principalmente levantados primero por una mayor diversificación de las exportaciones, y desde 2004, el alza del precio del cobre.

Tal como otras economías latinoamericanas, la crisis subprime de 2008 fue bastante breve en Chile: El cada vez menor precio del dólar frente a un cobre que alcanzaba precios históricos, sumado a las necesidades contraídas por el terremoto del 27 de febrero de 2010, iniciaron un nuevo "boom" económico, marcado por una divisa norteamericana que no superaba los $490 (esto tras una intervención a principios de 2011 cuando el dólar paso a bordear los $450), además de bajos niveles de inflación y cesantía. También hubo un importante aumento del consumo de productos importados, ya no solo limitándose a artículos electrónicos, sino que terminó extendiéndose a los abarrotes.

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