Economía de Bosnia y Herzegovina

Bosnia y Herzegovina es una de las economías menos desarrolladas de todo el continente europeo. Actualmente es una de las repúblicas más pobres de la antigua Yugoslavia debido a la devastadora guerra de Bosnia ( 1992- 1995). Durante los años de la guerra, la economía no solo estaba estancada sino que experimentó un enorme retroceso y la mayor parte de la población subsistía gracias a la ayuda humanitaria exterior. Al deterioro de la economía se unió el bloqueo económico por parte de países vecinos - Serbia y Croacia.

Este derrumbamiento del comercio interno yugoslavo a principios de los años 90, situó a la economía de Bosnia en una situación bastante problemática, especialmente porque dependía enormemente de la venta de su producción agrícola y mineral al resto de la federación yugoslava.[1]

Reconstrucción

La reconstrucción estuvo financiada en parte por los 5 billones de dólares americanos de ayuda internacional. Aunque la división de la economía en dos jurisdicciones ha dificultado la manera de establecer la política económica, la economía de Bosnia creció enormemente durante los años 90. Se ha establecido un banco central y se ha acuñado una moneda común, el Konvertibilna Marka. Inicialmente, la mayor parte de la ayuda internacional de post guerra se dirigió a la región musulmana-croata. La República Srpska consiguió restablecer su sector industrial de nuevo gracias a la ayuda de Yugoslavia. La guerra entre la OTAN y Yugoslavia a finales de los años 90 hizo que la economía bosnia-serbia retrocediera de nuevo. Desde entonces, el gobierno central ha recibido una serie de préstamos, de una total de 250 millones de dólares aproximadamente, procedentes del FMI (Fondo Monetario Internacional). Bosnia ha comenzado a transformarse en una economía de mercado. El gobierno espera que la apertura de la economía atraiga grandes inversiones y que los profesionales que han estado en el exilio desde la guerra regresen a su país.

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