Dos Árboles de Valinor

Representación de la creación de Telperion (izquierda) y Laurelin (derecha).

Los Dos Árboles de Valinor son una pareja de árboles ficticios que forman parte del legendarium creado por el escritor británico J. R. R. Tolkien y cuya historia es narrada en la novela El Silmarillion. Llamados Telperion y Laurelin, fueron creados por la valië Yavanna, ayudada por las lágrimas de Nienna, en la colina de Ezellohar, frente a la Puerta Dorada de Valmar. La luz que irradiaban dio luz a las tierras de Valinor y se iniciaron así las Edades de los Árboles.[3]

Su aparición en el legendarium de J. R. R. Tolkien es temprana, estando presentes en las versiones originales de las historias de El Silmarillion y en futuras reescrituras publicadas de forma póstuma por el tercer hijo y principal editor del autor, Christopher Tolkien, en los distintos volúmenes de La historia de la Tierra Media. Fueron mencionados por primera vez en « Las costas de Faëry», un poema de una serie centrada en el personaje de Eärendil, datado de 1915 y en el que J. R. R. Tolkien describe la tierra de Valinor.[9]

Descripción

En las versiones primitivas de la historia de los Dos Árboles, J. R. R. Tolkien comparó las flores del laburno (arriba) y del cerezo (abajo) con las de Laurelin y Telperion, respectivamente.[7]

Las hojas de Laurelin son de color verde tierno, con bordes dorados, y su forma se asemeja a las de un haya recién brotadas. Sus flores amarillas, comparadas en El Silmarillion con cuernos y en relatos anteriores con las del laburno, producen una lluvia de luz dorada bajo el árbol y emiten luz y calor.[5]

Por otra parte, el haz de las hojas de Telperion es de color verde oscuro y su envés plateado.[5]

Cómputo del tiempo

Esquema explicativo de los días en Aman durante las Edades de los Árboles.

Ambos árboles irradiaban luz de forma periódica en intervalos de siete horas, hecho que fue aprovechado por los valar para medir el tiempo. La primera hora que Telperion resplandeció, ya que él fue el primero en brotar y desarrollarse, fue conocida como «hora de apertura» y los valar no la incluyeron en el cómputo del tiempo, pero a partir de ella dieron inicio a las Edades de los Árboles. Mientras Telperion brillaba, Laurelin se mantenía «apagado» y, al menguar el primero, el segundo comenzaba a brillar, mezclándose ambas luces durante una hora. Los días durante las Edades de los Árboles tenían por tanto una duración de doce horas: en cinco de ellas brillaba Telperion y en otras cinco lo hacía Laurelin, en una intermedia menguaba el primero y el segundo crecía, y en la última hora del día se repetía este mismo proceso a la inversa.[1]

Etimología

J. R. R. Tolkien no dejó claro en ninguno de sus escritos el significado de Telperion, aunque sí mencionó su relación con telpe («plata»). Esta palabra es telerin y su homóloga en quenya, lengua de la que proviene el nombre, es tyelpe; no obstante, el autor menciona en uno de sus textos que los elfos Noldor, principales hablantes del quenya, usaron comúnmente telpe debido a la estima que profesaban por las habilidades en orfebrería de los Teleri. De esta forma, Tyelperion sería una forma menos común de Telperion.[13]

Laurelin, llamado también entre muchos nombres Malinalda («árbol de oro») o Culúrien, también es un nombre quenya y significa «canción de oro».[11]

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