Divina Pastora de las Almas

Divina Pastora de las Almas
DivinaPastora1.jpg
Imagen de la Divina Pastora, venerada en el convento capuchino de Nuestra Señora de los Ángeles de El Pardo, Madrid.
Venerada enIglesia católica

La Divina Pastora de las Almas es una advocación de la Virgen María. La representa como una pastora celestial. Surgió en Sevilla, España, a comienzos del siglo XVIII, y está presente en varios países.

Orígenes de la devoción

Existen referencias de la Virgen María como pastora en la vida y escritos de Juan el Geómetra (siglo X),[3]

La devoción a la Divina Pastora de las Almas tiene su origen en el siglo XVIII en el convento capuchino de las Santas Justa y Rufina de Sevilla, España. El 24 de junio de 1703 el fraile Isidoro de Sevilla tuvo una visión de la Virgen vestida de pastora rodeada de ovejas, que le reveló la devoción a la Divina Pastora de las Almas. Le pidió al pintor Alonso Miguel de Tovar un cuadro con la imagen de la Divina Pastora con la siguiente descripción:[4]

En el centro y bajo la sombra de un árbol, la Virgen Santísima sedente en una peña, irradiando de su rostro divino amor y ternura. La túnica roja, pero cubierto el busto hasta las rodillas de blanco pellico, ceñido a la cintura. Un manto azul, terciado al hombro izquierdo, envolverá el contorno de su cuerpo, y hacia el derecho, en las espaldas, llevará el sombrero pastoril, y junto a la diestra aparecerá el báculo de su poderío. En la mano izquierda sostendrá unas rosas y posará la mano derecha sobre un cordero que se acoge hacia su regazo. Algunas ovejas rodearán a la Virgen, formando su rebaño, y todas en sus boquitas llevarán sendas rosas, simbólicas del avemaría con que la veneran. En lontananza se verá una oveja extraviada y perseguida por el lobo –el enemigo emergente de una cueva con afán de devorarla, pero pronuncia el avemaría, expresado por un rótulo en su boca, demandando auxilio; y aparecerá el arcángel San Miguel, bajando del Cielo, con el escudo protector y la flecha, que ha de hundir en el testuz del lobo maldito

Este fraile fundó la Primitiva Hermandad del Rebaño de María. La primera escultura, encargada por este religioso, fue realizada en 1704 por Francisco Antonio Ruiz Gijón.[6]

Fray Isidoro de Sevilla escribió a finales de noviembre de 1703 el libro La Divina Pastora Coronada, que se publicó en 1705.[4]

Esta devoción se extendió por Italia y América.[6]

Los provinciales y definidores de la provincia de los capuchinos no autorizaron que se situara en el convento hasta finales del siglo XVIII. En 1795 la Sagrada Congregación de Ritos de Roma autorizó la celebración de la misa y oficios propios de la Divina Pastora, redactados por el beato fray Diego José de Cádiz.[7]

La Hermandad de la Divina Pastora tiene su sede en la iglesia de Santa Marina. En ella se encuentra el cuadro de la Divina Pastora realizado por Alonso de Tovar (del que existe otro igual del mismo autor en la colección Carmen Thyssen-Bornemisza, fechado hacia 1720).[6]

En el convento se encuentra un cuadro de la Divina Pastora realizado por Domingo Martínez hacia 1745.[10]

En la iglesia del convento tiene su sede la Hermandad del Redil Eucarístico de la Divina Pastora de las Almas y del Beato Diego José de Cádiz.[10]

A comienzos del siglo XIX se le llamó Divina Pastora a una fragata de la Armada Española.[12]

Existen imágenes de la Virgen con otras advocaciones que son vestidas de pastora. La Virgen del Rocío es vestida de pastora cada siete años en dos ocasiones: cuando es trasladada desde su ermita en la aldea de El Rocío, en el municipio de Almonte, hasta la iglesia de la Asunción de la localidad de Almonte, y cuando se produce el traslado de regreso de la imagen a su ermita.[14]

Desde mediados del siglo XX se le ha considerado patrona del deporte. La primera estampa donde se la representa como patrona de actividades deportivas se conserva la colección del fraile capuchino Manuel Saura Sandoval, de la comunidad del santuario de Nuestra Señora de Orito y San Pascual de Monforte del Cid, provincia de Alicante. En el anverso de la estampa, impresa en Barcelona, se habla de que la imagen campestre de la Virgen inspira a los amantes de las actividades saludables.[4]

Other Languages