Disco duro portátil

Cubierta de un disco duro fabricado por Buffalo Inc.
Dispositivo de almacenamiento externo con interfaz USB.
Carcasa abierta de un disco duro de 3,5" con conectividad USB/ FireWire.
Unidad externa que utiliza un disco de 2,5" y una carcasa con conexión USB para alimentación y transferencia.

Un disco duro portátil o disco duro externo es una unidad de disco duro que es fácil de instalar y transportar de una computadora a otra, sin necesidad de consumir constantemente energía eléctrica o batería.

Desde que los discos ópticos[1] se han extendido como almacenamiento barato, se ha cambiado la filosofía de tener el mismo tipo de almacenamiento de discos intercambiables tanto para almacenamiento como para copia de seguridad o almacenamiento definitivo. Antes normalmente eran discos magnéticos o magneto-ópticos. Ahora se tiende a tener el almacenamiento óptico para un uso más definitivo y otro medio sin discos intercambiables para transporte. Este el caso de las memorias USB y los discos duros portátiles.

Un disco duro portátil puede ser desde un microdisco hasta un disco duro normal de sobremesa con una carcasa adaptadora. Las conexiones más habituales son USB 2.0, USB 3.0 y Firewire, menos las SCSI y las SATA. Estas últimas no estaban concebidas para uso externo, pero dada su longitud del cable permitida y su capacidad de conexión en caliente (hot-plug), es posible usarlas de este modo.

Características

Los discos duros portátiles se pueden usar fácilmente en múltiples computadoras para compartir archivos. Un disco duro portátil permite una programación automática para respaldo de archivos. Un dispositivo portátil permite archivar datos rápida y fácilmente.

Estos discos siguen teniendo piezas móviles, tal como los tradicionales, y por lo tanto están expuestos a fallos por golpes o manejo brusco.

La gran ventaja que tienen sobre las memorias flash o pendrives es la gran capacidad de almacenamiento.

Los discos USB microdrive y portátiles (2,5") se pueden alimentar de la conexión USB. Aunque algunas veces no es suficiente y requieren ser enchufados a dos USB a la vez.

Los SCSI y ATA no pueden suministrar corriente para alimentación por lo que siempre requieren un transformador para ellos. Los Firewire se alimentan de la conexión sin problemas.

Los discos duros de sobremesa (3,5") por su alto consumo también requieren transformador.

Las capacidades van desde los 2  GB de los microdiscos a los miles de GB ( terabytes) de los de 3,5".

Un detalle importante de los Discos Duros Portátiles es su delicadeza, dado a que un golpe puede hacer perder los datos almacenados en el mismo.

Lo habitual es que por los menos tengan conexión USB, lo que permite la compatibilidad con casi cualquier computadora fabricada después de 1998. Los más actuales incluyen además conexión Wi-Fi y se denominan Wi-Drives.[2]

Las unidades externas, de la misma manera que los discos duros internos, pueden ser de dos tipos: unidades magnéticos o unidades de estado sólido. Los discos duros magnéticos almacenan la información grabándola en uno disco de aluminio o cristal mediante campos magnéticos generados por un cabezal, el cual escribe los datos a medida que el disco rota.[4]

Las unidades de estado sólido disponen de una tecnología más moderna y almacenan la información en la memoria flash de una placa con transistores. Las unidades de estado sólido son más silenciosas, rápidas y resistentes que los discos duros magnéticos al carecer de partes internas móviles, pero también presentan un coste por gigabyte bastante más elevado y al contrario de los HDD, son incapaces de mantener la información almacenada durante largos periodos de tiempo (sin necesidad de corriente externa)[5]

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