Dirección de Inteligencia Nacional

Dirección de Inteligencia Nacional
Dirección de Inteligencia Nacional.svg
Acrónimo DINA
Tipo Policía secreta
Fundación 14 de junio de 1974
Fundador(es) Augusto Pinochet
Desaparición 13 de agosto de 1977
Sede central Santiago, Chile
Director Manuel Contreras
Reestructuración Central Nacional de Informaciones (CNI)
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La Dirección de Inteligencia Nacional, también conocida por su acrónimo DINA, fue la policía secreta del régimen militar de Augusto Pinochet en Chile entre 1973 y 1977. La DINA fue responsable de numerosos casos de infiltración política, y violaciones a los derechos humanos entre los que se cuentan asesinatos, secuestro y tortura de personas.

Fue reemplazada en 1977 por la Central Nacional de Informaciones (CNI).[1]

El 9 de abril de 2012 se dio a conocer una lista completa con 1500 ex agentes de la DINA, que incluye entre otros a Cristián Labbé, quien entre 1996 y 2012 fue alcalde de la comuna de Providencia.[2]

Historia

Creación

Manuel Contreras, Director de la DINA.

Fue creada en junio de 1974 (aunque ya funcionaba de facto desde fines de 1973), por el decreto ley N° 521 del 14 de junio de 1974, a cargo del Teniente Coronel de ingenieros Manuel Contreras, apodado "Mamo". El proyecto fue aprobado por la Comunidad de Inteligencia, con el voto en contra del Jefe de Inteligencia de Carabineros de la época, General Germán Segundo Campos Vásquez, quien desaprobó el proyecto porque creaba una entidad ajena a todo control institucional, directamente ligada al mando superior, esto es, a las órdenes y mando directo del General Augusto Pinochet.

La DINA tenía facultades para detener, torturar, extraer información bajo apremios y confinar personas en sus centros operativos durante los estados de excepción. Como estos estados duraron casi toda la dictadura militar, la DINA tuvo estas facultades durante prácticamente toda su existencia.

El principio rector de esta organización se basaba en la existencia de una guerra interna no declarada contra un enemigo que no daba tregua, esto es, los enemigos del Estado, los grupos políticos de izquierda (socialistas, comunistas, terroristas, organizaciones de extrema izquierda), la sedición marxista, los opositores públicos y para cuya derrota todos los medios, legales e ilegales, estaban permitidos. La Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), desde su creación, dependía directamente de la Junta de Gobierno,[3]

Escuela de las Américas

Entrenados por Estados Unidos en la Escuela de las Américas, los agentes de la DINA iniciaron una campaña de represión, focalizada principalmente en el GAP ( Grupo de Amigos Personales del Presidente Allende, su guardia personal) con 60 muertos, el MIR ( Movimiento de Izquierda Revolucionario) con 400, el Partido Socialista con 400 y el Partido Comunista con 350.

Censura

Desde el 11 de septiembre de 1973, el Régimen Militar de Chile junto con la DINA, restringieron a los canales, diarios y transmisiones de radio que apoyaban a la Unidad Popular o a los que se oponían al Régimen. Además un decreto de la Junta estableció que toda información pública se debía revisar por la junta antes de salir al aire, días después se creó la "Oficina de Censura" que revisaba cada línea de los diarios, muchas páginas volvían a las oficinas de los diarios tachados con lápiz rojo.

Muchas redes de televisión por miedo a asesinato y despartideros, reformaron la verdad del Golpe de Estado a un plan de las Fuerzas Armadas de Chile, para evitar un supuesto golpe de izquierda. Muchas cadenas internacionales de televisión fueron expulsadas del país por la misma DINA, para evitar que difundieran noticias sobre el golpe de las Fuerzas Armadas, pero algunas también fueron influidas por la Junta Militar para mentir sobre el estado social y político en Chile.

Peor aún la censura llegó hasta las casas particulares y servicios públicos, el 23 de septiembre la DINA envió patrullas a registrar viviendas e instituciones, como en la Remodelación San Borja, en busca de material supuestamente subversivo, como libros de Pablo Neruda, textos de ciencias sociales, de ciencia política, de derechos humanos, entre otros, los cuales fueron agrupados y quemados en la plaza de la Remodelación.

Tortura, secuestro y desaparición

El cuerpo del ex general Carlos Prats destrozado por la explosión del coche bomba. Buenos Aires, 30 de septiembre de 1974.

La DINA empleó el secuestro y el asesinato como métodos de acción. Muchos de los detenidos siguen hoy desaparecidos, como se consigna en el Informe Rettig. Tenía también agentes internacionales, siendo el más significativo el mercenario norteamericano Michael Townley, quien planificó los detalles y asesinó mediante atentado con bomba radiocontrolada al general Carlos Prats en Buenos Aires, Argentina, y del mismo modo al ex ministro de Relaciones Exteriores de Allende Orlando Letelier en Washington D.C. Estados Unidos.

Relación de la DINA con la CIA

El Informe Hinchey señala que entre 1974 y 1977, la CIA mantuvo contacto regular pagado[nota 2] El gobierno de los Estados Unidos aprobó esta relación mercenaria con Contreras ya que “dada su posición como jefe de la principal organización de inteligencia en Chile, era necesario para cumplir la misión de la CIA, a pesar de las preocupaciones de que esta relación pudiera exponer a la CIA a acusaciones de estar colaborando en al represión política interna.”.

…En sus contactos con Contreras, la CIA lo instó a adherir a la circular del 17 de enero de 1974, emitido por el Ministerio de Defensa, que delineaba las directrices para tratar a los prisioneros en una manera consistente con la Convención de Ginebra de 1949”.

Sin embargo, esta circular, según admitió la propia CIA en el mismo informe, no era más que un “truco de relaciones públicas” de la dictadura militar, que “las fuerzas de seguridad chilenas no respetaban”.

Los escrúpulos humanistas del gobierno norteamericano y sus agentes represores son voladores de luces. En abril de 1975, un comité inter-agencia de Estados Unidos ordenó a la CIA continuar su relación con Contreras, a pesar de llegar a la conclusión de que el jefe de la DINA era ”el principal obstáculo a una política de derechos humanos razonable dentro de la Junta”.

El Embajador de Estados Unidos en Chile instó al Subdirector de la CIA a recibir a Contreras en Washington (agosto de 1975) “en el interés de mantener buenas relaciones con Pinochet”. Mientras que, según señala el informe, ”en mayo y junio de 1975, elementos dentro de la CIA recomendaron establecer una relación pagada con Contreras para obtener inteligencia basada en su posición privilegiada y acceso a Pinochet…”.

Países participantes en la Operación Cóndor.      Miembros activos: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay.      Miembros esporádicos: Colombia, Perú, Venezuela.      Estados Unidos

La CIA quería de Contreras información sobre la colaboración de los servicios de inteligencia del Cono Sur ( Operación Cóndor): ”la cooperación informal, el rastreo, y al menos en algunos casos, el asesinato de opositores políticos”.

En octubre de 1976, dice el informe, ”Contreras confirmó la existencia del Cóndor como una red de intercambio de inteligencia, pero negó que haya tenido algún rol en asesinatos extra-judiciales”. El 5 de diciembre de 2004 Manuel Contreras, reconoció la existencia de vínculos entre la Dirección de Inteligencia Nacional (Dina), el cuerpo de inteligencia de la dictadura de Augusto Pinochet, y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadunidense,[5] la cual "instruyó" a los militares chilenos sobre los métodos de persecución de los opositores al golpe de Estado de 1973. Contreras atribuyó además a la CIA el asesinato del vicepresidente del gobierno del socialista Salvador Allende, Carlos Prats, quien junto con su esposa fue víctima de un atentado dinamitero en Buenos Aires en 1974, ejecutado por Michael Townley, un agente de la entidad estadunidense asignado especialmente para el asesinato.

Cuando fue cuestionado también sobre la Operación Cóndor, la que según él, fue "invento" del FBI.

"hubo coordinación de servicios de inteligencia latinoamericanos.pero no como dicen los marxistas: yo no trasladé hombres a matar afuera y no vinieron a matar a Chile. Yo soy militar y hay que defender la soberanía. El único que no entró en esta coordinación fue Colombia, y mire cómo está".

Manuel Contreras.[5]

Operación Cóndor

Su otro dispositivo internacional era la Operación Cóndor copia de la Operación Phoenix[6]

Los métodos de tortura, así como el tratamiento otorgado por la DINA a sus prisioneros, se encuentran en la actualidad documentados en el informe de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura encabezada por el obispo católico Sergio Valech el 2004, cuyos testimonios que constan en el informe serán desclasificados 50 años después de la publicación de aquel.

La DINA fue además conocida en Argentina por relatar un supuesto affaire entre la actriz-modelo y el almirante Emilio Massera, miembro de la junta militar que gobernó Argentina luego del golpe de Estado de 1976.[7]

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