Diego López I de Haro

Diego López I de Haro, apodado el Blanco (hacia 10751124), hijo del conde Lope Íñiguez y de la condesa Ticlo Díaz, fue tercer señor de Vizcaya entre los años 1093 y 1124.[1]

Vida

Reinado de Alfonso I de Aragón

En 1109 falleció Alfonso VI, dejando los reinos de León y Castilla a su hija Urraca, viuda desde hacía dos años, por lo que Galicia podría haber pasado a ser gobernada por su hijo Alfonso Raimúndez, de unos dieciséis años. Alfonso VI impuso en su lecho de muerte a la reina un nuevo matrimonio. Sin terminar el año contrajo matrimonio con Alfonso I de Aragón. En los tratados de esponsales se relegaba a su hijastro Alfonso Raimúndez, lo que dio lugar a disputas. En 1111 Alfonso I intervino en La Rioja, nombrando como tenentes a nobles aragoneses. En Haro intentó sitiar a Diego López, aunque parece que llegaron a un acuerdo sin llegar a tomar la población. Diego contribuyó con sus mesnadas en las guerras contra los musulmanes cuando el matrimonio regio estaba avenido. Alternó su fidelidad por ambos cónyuges. En 1110, en vísperas de la batalla de Candespina, obtuvo de la reina importantes privilegios para tener a Diego López de Haro entre sus partidarios.[2]

En 1113 Alfonso I el Batallador sustituye a Diego López en la tenencia de Nájera (por entonces, la principal ciudad de la actual región de La Rioja) y nombra en su lugar a Fortún Garcés Cajal,[4] Hasta 1123 las relaciones de Diego López de Haro, por entonces señor de Vizcaya y de Álava, con Alfonso I el Batallador fueron buenas. En ese año concurre como testigo a la concesión del Batallador del fuero del lugar de Alesón.

Enfrentamiento contra Alfonso I y fallecimiento

Hacia comienzos de 1124 comienza, junto a Ladrón Íñiguez, una revuelta contra su señor, el rey de Aragón, que se extendió por Álava y el norte de Burgos. Alfonso I contraatacó afianzando su autoridad en Logroño, y desde allí debió recabar el apoyo de uno de los nobles aragoneses de mayor rango, Fortún Garcés Cajal, tenente en Nájera. El objetivo inicial fue arrebatar Haro a Diego López, pues era su tenencia más destacada en La Rioja, y para este fin el aragonés le puso sitio en julio de 1124. Para atraerse aliados en la zona, el Batallador concedió prerrogativas a Santo Domingo de la Calzada.

En agosto, seguramente tras haber tomado Haro, Alfonso I dominó Pangua ( condado de Treviño) y amenazaba Salinas de Añana (entonces llamado Valle Salado), Término y Valdegovía, que constituían las bases del poder de Ladrón Íñiquez y Diego López. No se conoce el final de la campaña, pero todo indica que acabó con victoria de Alfonso I, quien en septiembre ya estaba en la extremadura turolense. Tras este conflicto, el Batallador impuso su dominio en su frontera occidental de Álava, Vizcaya, norte de Burgos y La Rioja. Quizá Diego López muriese en el transcurso de esta guerra, pues no hay más menciones a él desde 1124,[7]

Más tarde aparecería Ladrón Íñiguez como tenente en Álava y en Vizcaya[9]

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