Diego Fernández de Villalán

Fray Diego Fernández de Villalán, obispo de Almería de 1523 a 1556, es el cuarto obispo nombrado después de la Reconquista y el primero que establece su residencia en Almería. Era natural de Valladolid y pertenecía a la orden de San Francisco en la rama de los menores de la obediencia. Compañero del Cardenal Cisneros, era gran teólogo y escriturista, y había sido predicador de los Reyes Católicos. Nombrado obispo para la sede almeriense por el Papa Adriano VI el 17 de julio de 1523, tomó posesión de la mismo por poderes el día 10 de noviembre. Su llegada a la diócesis debió ser muy pronto, a juzgar por las actividades inmediatas. Muchos y duros fueron los trabajos emprendidos por Villalán. Tuvo que reorganizar totalmente la diócesis, recuperar pueblos perdidos para su jurisdicción y edificar templos. La situación que encontró, exigía un hombre de un temple excepcional: una diócesis en la que no habían residido sus pastores, en la que gran parte de la población eran conversos o nuevos cristianos, comenzando la repoblación y amenazados por la pobreza y la piratería berberisca.

Puso la primera piedra de la actual S. y A. I. Catedral de la Encarnación de Almería, así como de los principales templos, de la diócesis. Recuperó y restauró los términos de la misma, organizó la administración, defendió la jurisdicción eclesiástica frente a los señores temporales e, incluso, afirmó enérgicamente sus derechos frente a su metropolitano.

Murió el 7 de julio de 1556 y fue sepultado en un artístico sepulcro de mármol en la capilla del Santo Cristo de la Escucha, en la cabecera de la Catedral que él mismo había construido.

  • bibliografía
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