Diablos de Naiguatá

Diablos Danzantes de Naiguatá
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Patrimonio cultural inmaterial de la Unesco
Diablos-3.jpg
Baile de los Diablos danzantes de Naiguatá
País Flag of Venezuela.svg Venezuela
Tipo Cultural inmaterial
N.° identificación 00639
Región América Latina y el Caribe
Año de inscripción 2012 (VII sesión)
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Los Diablos danzantes de Naiguatá o Diablos de Naiguatá, es una expresión cultural que se expresa a través de la danza tradicional en la religiosidad popular, ella se lleva a cabo al este del estado Vargas; región centro costera de Venezuela, en la población de Naiguatá, su principal actividad tiene lugar el jueves de Corpus Christi. Forma parte de las fiestas tradicionales, que se realizan en su mayoría en honor a un santo o fecha de importancia religiosa, en este caso como devoción al Santísimo Sacramento. Legado de los primeros habitantes de esa región, otras celebraciones, al igual que ésta, son producto del mestizaje racial y cultural. Todas estas festividades que celebran en esa población se nutren de la multiplicidad cultural; muchas fueron traídas de Europa; fundamentalmente de España como consecuencia de su incursión en tierras americanas, hechos acontecidos en la última década del siglo XV mediante la invasión extranjera que dio paso a la colonización y apropiación de tierras. África también fue un factor que aportó un elemento esencial con la llegada de sus habitantes, esclavos que fueron trasladados a América para realizar tareas pesadas y agotadoras en las haciendas de los españoles, y por último y sin ninguna duda, el aporte de los aborígenes y aquellos elementos autóctonos de la zona. El torbellino de culturas se unificó de manera fascinante para dar lugar a las fiestas que hoy se celebran en la cultura popular de Naiguatá.

Entre estas manifestaciones culturales que existen en Naiguatá, está la fiesta más importante de la Iglesia católica después del Domingo de Resurrección, el jueves de Corpus Christi acompañado de su respectiva víspera, que es el miércoles inmediato anterior; fecha movible en el calendario católico pues se realiza el noveno jueves después de la Semana Santa. En esta celebración mágico-religiosa, la manifestación tradicional es representada por el baile de los Diablos Danzantes de Naiguatá quienes rinden culto al Santísimo Sacramento del Altar, En esos dos días las calles de Naiguatá se decoran con los múltiples colores que cubren al danzante de pie a cabeza, ecorresponden a la vestimenta y la máscara de cada uno de los danzantes, quienes danzan acompañados de la sonora y rítmica percusión que produce "la caja" (tambor), al unísono con las campanas que cuelgan en sus cinturas al recorrer bailando toda la población luego de realizar sus ceremonias al frente de la Iglesia. Todo el recorrido lo realizan danzando al llamado de "la caja", "bailan al son que le toquen". Esta cadena de sucesos y elementos produce un sonido único que identifica a distancia la presencia de los Diablos Danzantes de Naiguatá en todas las calles.

Preparativos

El festejo comienza semanas previas a la celebración de Corpus Christi, la parte religiosa está a cargo de la Sociedad del Santísimo Sacramento de Naiguatá y la Parroquia; con el Sacerdote al frente de la organización y, en la parte tradicional, la Cofradía Diablos Danzantes de Naiguatá a través de su Junta Directiva y el Comité Organizador, comité que lo integran en su mayoría los amigos y colaboradores de la manifestación; sean ellos particulares o institucionales. Los preparativos para su celebración, se inicia con la elaboración de las máscaras, vestimentas y otras indumentarias. La confección de las máscaras sigue tres fases.

El primer paso, hacer un armazón en alambre con la figura del animal que, con antelación ha escogido el artesano para fabricarla. Estas figuras pueden ser del mundo marino, también aves o animales de corral, o bien híbridos de éstas especies que culminan siendo figuras zoomorfas que impacta la mirada de los observadores. Esta armazón de alambre cuenta con dos protuberancias en forma de cachos que al unir sus dos puntas forman un aro.

Máscara (parte de la indumentaria del danzante)

El segundo paso es cubrir la estructura metálica con una primera capa de papel periódico, hacerle los ojos y la dentadura, luego al secar se le aplica una segunda capa con papel blanco que permitirá un acabado liso y facilitará un trazado fácil a los pinceles, la cual se lleva a cabo con un pegamento preparado de almidón o una mezcla que es utilizada para fijar papel tapiz. El tercer y último paso, es pintar la máscara del danzante, preferiblemente con acabados en esmalte que además de darle brillo evita su deterioro inmediato. Sobre la superficie de la máscara se plasman líneas, círculos, figuras y rayas de diversos colores que le da vida a ese objeto fijo y supone estas formas y figuras uno de los elementos necesarios como protección ante incursiones malignas.

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