Defensa del Reich

Defensa del Reich
Parte de la Segunda Guerra Mundial
Second world war europe 1941-1942 map en.png
El ámbito territorial de la campaña de la “Defensa del Reich”. La Luftwaffe defendió el Reich desde la costa atlántica a la costa rumana.
Fecha 4 de septiembre de 193915 de mayo de 1945
(5 años, 8 meses y 11 días)[1]
Resultado Victoria aliada
Cambios territoriales Alemania y la Europa ocupada
Beligerantes
Bandera de Reino Unido  Reino Unido Bandera de Alemania nazi Alemania
Comandantes
Bandera de Reino Unido Arthur Tedder Bandera de Alemania nazi Hermann Göring
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Defensa del Reich fue el nombre dado por la Luftwaffe a la campaña de defensa aérea estratégica que se libró en los cielos de Alemania y de la Europa ocupada por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Su objetivo era evitar la destrucción, por parte de las fuerzas aéreas de los Aliados Occidentales, de las ciudades, de las industrias militares alemanas y las civiles. En la lucha nocturna y diurna que se disputó durante la guerra, participaron miles de aviones, decenas de unidades, y hubo cientos de combates aéreos para contrarrestar la campaña de bombardeo aéreo estratégico de los Aliados.

Esta campaña fue una de las más largas sostenida en la historia de la guerra aérea. La fuerza de cazas de la Luftwaffe (Jagdwaffe), defendió el espacio aéreo alemán y el de los países ocupados contra el ataque, en primer lugar del Mando de Bombardeo de la RAF, y en segundo lugar el de las Fuerzas Aéreas del Ejército de los Estados Unidos(USAAF).

La Luftwaffe fue desde sus comienzos un arma ofensiva, y los alemanes no habían previsto la necesidad de una fuerza defensiva para proteger su espacio aéreo, ni incluso después de haber sido forzados a ponerse a la defensiva durante el invierno de 1942-1943. Por lo tanto, la Luftwaffe siguió fabricando aviones de bombardeo a pesar del cada vez más potente poder ofensivo de las fuerzas aéreas aliadas. Finalmente se dio prioridad a la aviación de caza y la defensa se convirtió en el principal objetivo de la Luftwaffe.

En 1943, en vista del rápido deterioro de la posición militar alemana, la Luftwaffe se vio obligada a dedicar cada vez más unidades de cazas (Jagdgeschwader) a misiones de defensa. En el período 1940 - 1943, la Luftwaffe defendió con éxito su territorio y causó varias derrotas al Mando de Bombardeo de la RAF y al de la USAAF. Estas victorias fueron en gran parte una consecuencia de la falta de cazas de escolta de largo alcance entre las fuerzas aéreas occidentales. En octubre de 1943, la USAAF había sufrido tantas pérdidas que hizo una suspensión temporal de sus incursiones en profundidad, pasando a bombardear la zona de la Europa ocupada.

En la primavera de 1944, la USAAF puso en el aire el P-51 Mustang, un caza capaz de escoltar a los bombarderos hasta sus objetivos. Para el verano de 1944, la defensa aérea del Tercer Reich, el Reichsluftverteidigung (RLV), se estiró hasta el límite. Abrumados por la cantidad de aviones aliados, la Luftwaffe perdió la superioridad aérea. La Luftwaffe comenzó a padecer una escasez crónica de combustible, lo que unido a la falta de entrenamiento de sus pilotos hizo que dejase de ser una fuerza efectiva de combate en 1945.

Contención del Mando de Bombardeo de la RAF (1939-1941)

Doctrina de preguerra

En los inicios de la Segunda Guerra Mundial, la RAF desarrolló una estrategia para el bombardeo aéreo de las áreas industriales enemigas. Los estrategas de la RAF consideraban que los ataques a las grandes zonas industriales de las ciudades era lo mejor que se podía hacer dada la falta de precisión de la tecnología de bombardeo.[3]

Esta creencia tuvo su origen en Hugh Trenchard, el "padre" de la RAF, convencido de la utilidad de la política de la Primera Guerra Mundial consistente en llevar la guerra al interior del territorio enemigo.[3]

Wellington Mark I, los aviones que llevaron a cabo las incursiones más profundas durante el período 1939-1941.

Operaciones diurnas

La campaña de defensa aérea más larga de la Segunda Guerra Mundial se inició en la tarde del 4 de septiembre de 1939, justo un día después de la declaración de guerra a Alemania por parte del Reino Unido. El objetivo del Mando de Bombardeo de la RAF fue la base naval alemana de Wilhelmshaven. Los británicos solo consiguieron infligir leves daños al acorazado de bolsillo Admiral Scheer, pero sin embargo en esta acción se produjeron los primeros de los miles de derribos que se producirían en ambos bandos a lo largo de la guerra. Estos derribos se les acreditaron a los Feldwebels Hans Troitsch y Alfred Held del Grupo de caza II./ Jagdgeschwader 77.[4]

La RAF había entrado en la Segunda Guerra Mundial sin contar con un bombardero pesado estratégico que fuese apto para ese tipo de misiones. El bombardero de más entidad en el arsenal de la RAF en 1939 era el Vickers Wellington. A pesar de tener un alcance de 2 900 km y poder transportar una carga de 2 000 kg de bombas, este bombardero medio (como todos los bombarderos sin escolta) era vulnerable a los aviones de caza. La creencia existente en la RAF de que el bombardero “siempre podría pasar” a la luz del día, se comprobó que era falsa. En la Batalla aérea de la bahía de Heligoland del 18 de diciembre de 1939, durante la " Drôle de guerre", la RAF perdió 12 de los 22 bombarderos que participaron en la misión (los alemanes alegaron 38 derribos) y se vieron obligados a poner fin a las operaciones diurnas.[6]

Eficacia del bombardeo de la RAF

En el periodo 1939-1941, los especialistas británicos argumentaron reiteradamente sobre el valor de la estrategia de bombardeo británica, insistieron mucho en dejar claro que lo que se discutía determinaría en esencia las bases fundamentales de la estrategia a seguir por la RAF durante el resto de la guerra. Se discutió mucho sobre la efectividad y precisión de los bombardeos, siendo este aspecto la clave de la cuestión. En el Ministerio del Aire británico, algunos mantenían que la tecnología de bombardeo utilizada no era muy precisa, lo que hacía que les fuera imposible realizar ataques a objetivos concretos.[7]

En apoyo de sus conclusiones, se utilizó el Informe Butt, un estudio de las fotografías tomadas por los bombarderos y en el que se concluía que sólo un 30% de los bombarderos de la RAF alcanzaban la zona del objetivo, y en la región del Ruhr sólo el 10% por ciento.[7]