Defensa de Cádiz (1625)

Defensa de Cádiz
la guerra anglo-española (1625-1630)
Guerra de los Ochenta Años
Francisco de Zurbarán 014.jpg
Defensa de Cádiz contra los ingleses, de Zurbarán, 1634.
Fecha 1 al 7 de noviembre de 1625
Lugar Bahía de Cádiz, ( España)
Coordenadas 36°32′00″N 6°17′00″O / 36°32′00″N 6°17′00″O / -6.2833333333333
Resultado Victoria decisiva española;
Retirada de la flota anglo-holandesa.
Beligerantes
Flag of Cross of Burgundy.svg Monarquía católica Flag of England.svg Inglaterra
Prinsenvlag.svg Provincias Unidas
Comandantes
Juan Manuel Pérez de Guzmán y Silva, VIII duque de Medina Sidonia
Fernando Girón
Edward Cecil
Robert Devereux, III conde de Essex
Guillermo de Nassau
Fuerzas en combate
4.000 hombres en Cádiz
2.300 en el puente Zuazo
5.400 marineros
10.000 soldados
105 barcos
Bajas
Desconocidas, mucho menores que las inglesas 1.000 hombres
62 barcos[1]
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Tras la declaración de guerra de Inglaterra contra España en 1624, alentada por el rey Carlos I de Inglaterra y su valido George Villiers, I duque de Buckingham, y con el apoyo de las Provincias Unidas de los Países Bajos, en 1625 se organizó una gran flota anglo-holandesa con el objetivo de atacar algún puerto español importante y capturar la flota de Indias proveniente de América.

Entre los días 1 y 7 de noviembre de 1625, la flota al mando de Sir Edward Cecil atacó la ciudad española de Cádiz con 10.000 hombres. La escasa preparación de las fuerzas inglesas, la mala organización de la expedición y la sucesión de errores estratégicos de sus mandos supusieron el fracaso total de la misión. Fernando Girón, gobernador de Cádiz, junto con el duque de Medina Sidonia, consiguieron rechazar el ataque, que se saldó con la muerte de aproximadamente 1.000 atacantes y la pérdida de 30 naves anglo-holandesas.

El fallido ataque a Cádiz de 1625 supuso para Inglaterra graves pérdidas en dinero y prestigio, y fue el único gran enfrentamiento de la guerra anglo-española de 1624–1630.

Contexto

Situación política

En los primeros años de la década de 1620 Felipe IV reinaba en España, con el Conde-Duque de Olivares como su valido. La guerra de Flandes contra las Provincias Unidas se reanudaba tras el final de la tregua de los doce años, y las finanzas españolas se alimentaban con las riquezas que la flota de Indias traía de América. Jacobo I era rey de Inglaterra, Escocia e Irlanda, con su hijo Carlos, príncipe de Gales, como su heredero. Inglaterra tenía alianzas militares con las Provincias Unidas de los Países Bajos, a quienes había prestado ayuda en la guerra de Flandes.

En estas fechas concurrieron varias circunstancias que desencadenaron las hostilidades entre ambos países:

En marzo de 1624 Jacobo I, que hasta entonces había seguido una política pacifista, declaró la guerra a España con el apoyo de la Cámara de los Comunes, que aprobó la provisión de fondos para acometer la empresa. Un año después Jacobo I moría. Su sucesor, aun antes de ser coronado como Carlos I de Inglaterra, aceleró los preparativos para iniciar la guerra contra España, ayudado por su favorito el duque de Buckingham.

Cádiz

La ciudad de Cádiz (14.000 habitantes en 1625),[4]​ siendo el punto de llegada de la flota del tesoro, que proveniente de América regresaba cargada de metales preciosos. Ya en 1587 Francis Drake había destruido la flota amarrada en la bahía de Cádiz, y en 1596 Robert Devereux, II conde de Essex había saqueado la ciudad. Con estos antecedentes, las fortificaciones de Cádiz habían sido reforzadas en los primeros años del siglo XVII, incluyendo la construcción del castillo de Santa Catalina y la torre del castillo de San Sebastián.

Los espías españoles habían informado de las intenciones inglesas de invadir Cádiz, por lo que la ciudad había contado con una numerosa guarnición durante los meses precedentes, pero ante la inactividad inglesa, estas fuerzas habían sido dispersadas por Andalucía, dejando sólo una guarnición de 300 hombres para su defensa. Juan Manuel Pérez de Guzmán y Silva, VIII Duque de Medina Sidonia (hijo de Alonso Pérez de Guzmán, que comandara la Armada Invencible), era capitán general de Andalucía con plaza en Jerez. Fernando Girón, consejero de Estado, era gobernador de Cádiz; sexagenario y aquejado de gota, tenía, sin embargo, una amplia experiencia como veterano de la guerra de Flandes. Diego Ruiz era su teniente de maestre de campo.