Declinación magnética

Mapa de líneas isogónicas (de igual declinación magnética) de 1888.
Mapa de líneas magnéticas en los últimos siglos.

La declinación magnética en un punto de la Tierra es el ángulo comprendido entre el norte magnético local y el norte verdadero (o norte geográfico). En otras palabras, es la diferencia entre el norte geográfico y el indicado por una brújula (el denominado también norte magnético).

Por convención, a la declinación se le considera de valor positivo si el norte magnético se encuentra al este del norte verdadero, y negativa si se ubica al oeste.

La expresión variación magnética equivale a declinación (magnética). Se emplea en algunas modalidades de navegación, entre ellas la aeronáutica. Las líneas de igual valor de declinación magnética se denominan curvas isogónicas (de igual valor angular).

De ellas, a las de valor nulo se les denomina curvas agónicas (sin ángulo). Una brújula ubicada en una posición representada en una curva agónica apunta exactamente al norte verdadero, ya que su declinación magnética es nula.

Se suele considerar que la primera referencia escrita a la declinación magnética se encuentra en el diario del primer viaje de Cristóbal Colón, si bien el manuscrito que se conserva data de mediados del siglo XVI.

Cambio de la declinación en el tiempo y en el espacio

Declinación magnética.

La declinación magnética no es siempre de igual valor. Depende de su ubicación: puede variar sensiblemente de un lugar a otro. Por ejemplo, un viajero que se traslade de la costa occidental a la costa oriental de Estados Unidos puede registrar una variación de veinte a treinta grados.

El valor de la declinación magnética varía con el transcurso del tiempo: son las variaciones seculares, descubiertas por Gellibrand en 1634. Por ejemplo, una brújula colocada en el centro de Padua en 1796 no habría marcado el mismo valor que si en la actualidad se colocara exactamente en el mismo sitio. También ocurren variaciones diurnas debidas a la radiación solar, y variaciones locales causadas por diferencias geológicas corticales.[1]

En la mayoría de los sitios la causa de la variación es el flujo interno del núcleo de la Tierra. En algunos casos se debe a yacimientos subterráneos de hierro, o de magnetita en la superficie terrestre, que contribuyen fuertemente a la declinación magnética. De modo similar, a lo largo del tiempo los cambios seculares de flujo interno del núcleo terrestre provocan fluctuaciones del valor de la declinación magnética en un mismo lugar.

La declinación magnética en un área dada cambia muy lentamente, según lo alejado que se encuentre de los polos magnéticos. Es posible que cada cien años la velocidad de cambio llegue a ser de 2 a 2,5 grados. Tal variación, que resulta insignificante para la mayoría de los viajeros, puede ser importante cuando se emprendan estudios de mapas antiguos.

Other Languages