Declaración Schuman

Robert Schuman en 1949.
Edificio del Ministerio de Asuntos Exteriores en el Quai d'Orsay, ubicado cerca del Puente Alejandro III (París), donde tuvo lugar la declaración.

La Declaración Schuman es el título con el que se conoce el discurso pronunciado por el Ministro de Asuntos Exteriores francés Robert Schuman el 9 de mayo de 1950. En la declaración se propone que una Europa unida puede contribuir a la paz mundial, a través de realizaciones concretas.[2] al proponer que el carbón y el acero de Alemania (es decir, de la República Federal Alemana) y Francia (y los demás países que se adhirieran) se sometieran a una administración conjunta.

En la Cumbre de Milán de 1985, el Consejo Europeo decidió declarar el 9 de mayo como Día de Europa en conmemoración de ese discurso.[3]

Historia

Salón del Reloj (Salon de l'Horloge); de espaldas a la chimenea Schuman pronunció el discurso.

Tras la Segunda Guerra Mundial y las atrocidades que se descubrían habían sido cometidas durante su transcurso, se buscaron fórmulas para evitar que se repitiera una guerra en Europa.

Alemania, que había resultado derrotada en el conflicto, se encontraba con su territorio ocupado militarmente por los ejércitos aliados entre los cuales se encontraba el francés.

El proyecto de unir la producción del carbón y el acero de Francia y Alemania bajo una alta autoridad común abierta a otros estados europeos fue elaborado en secreto, sin informar a los circuitos ministeriales tradicionales, durante el mes de abril de 1950 por Jean Monnet, comisario general del plan de modernización y equipamiento del Gobierno francés, con la colaboración de su adjunto Étienne Hirsch, del experto en economía Pierre Uri y de Paul Reuter, profesor de derecho internacional.

Jean Monnet se lo hizo llegar a Robert Schuman, Ministro de Asuntos Exteriores, quien, tras estudiarlo durante el fin de semana, le dio su visto bueno. Entonces, Monnet y Schuman buscaron dar a conocer el plan al público de manera espectacular antes de iniciar negociaciones en las que el plan corría el riesgo de estancarse.

En la mañana del 9 de mayo un miembro del gabinete de Schuman entregó al Canciller de Alemania Konrad Adenauer una carta en la que le informaba del proyecto francés, que el líder alemán acogió con entusiasmo. En París Schuman consigue entre tanto el apoyo del Consejo de Ministros.

Los gobiernos británico, italiano, belga, neerlandés y luxemburgués son informados de la inminencia de una iniciativa francesa. Lo mismo sucedió con el Gobierno de Estados Unidos. Todos ellos mostraron su conformidad.

Los representantes de la prensa nacional y extranjera son convocados a las 18 horas en el Salón del Reloj del Quai d'Orsay ( París). Schuman pronunció su discurso, Monnet estaba sentado a su derecha.

Schuman debía viajar a Londres esa noche, lo que le sirvió para esquivar las preguntas de los periodistas. Por su parte, Monnet se encargó de convencer a los grandes editorialistas del contenido político del plan. Ironía de la historia, los fotógrafos y la radio no fueron prevenidos de la reunión, el ministerio debió prestarse varios meses más tarde para una reconstitución de la escena.

Ese día nació la Europa comunitaria, actualmente concretada en la Unión Europea.

La declaración finalizó plasmándose en el Tratado de París, firmado el 18 de abril de 1951 por el que se creó la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA), firmado no sólo por Francia y Alemania sino por cuatro países más: Bélgica, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos.

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