Dawn of the dead

Dawn of the Dead (titulada Zombi en España, El amanecer de los muertos en Argentina y Venezuela, y El amanecer de los muertos vivientes en México)[1] es una película de terror de 1978 dirigida por George A. Romero. Es la segunda parte de la cinta La noche de los muertos vivientes (1968). La historia narra cómo un grupo de supervivientes se refugia en un centro comercial de la invasión de muertos vivientes que surge en la tierra. Estuvo protagonizada por David Emge, Ken Foree, Scott Reiniger y Gaylen Ross.

El rodaje duró aproximadamente cuatro meses, entre finales de 1977 y principios de 1978, y tuvo lugar en las ciudades de Pittsburgh y Monroeville en el estado de Pensilvania.[2] A pesar del gore presente en sus escenas, la película posee una sátira social, principalmente contra el consumismo.

Una nueva versión de la película fue estrenada en los Estados Unidos el 10 de marzo de 2004. La cinta estuvo dirigida por Zack Snyder y mantiene los elementos centrales de la versión de 1978.

Argumento

Después del escenario establecido en la película anterior, La noche de los muertos vivientes, la película representa unos Estados Unidos abatidos por una plaga de muertos vivientes guiados por un deseo de comer carne humana. La causa de esta plaga no es explicada. A pesar de los esfuerzos de las autoridades, la sociedad se ha derrumbado y los supervivientes buscan cualquier refugio que puedan encontrar. La trama se centra en cuatro supervivientes de Filadelfia: una estrella de televisión local llamada Francine ( Gaylen Ross); su novio, un piloto llamado Stephen ( David Emge); uno de sus amigos, Roger ( Scott H. Reiniger), miembro del equipo SWAT; y Peter ( Ken Foree), también del equipo SWAT de Filadelfia.

La película inicia en el estudio de televisión, WGON, donde cunde la confusión. Luego, el equipo SWAT de Roger entra en un edificio de apartamentos para controlar unos disturbios. Es durante estas escenas que Roger hace su amistad con Peter, sugiriéndole abandonar al equipo SWAT, así como a Filadelfia. Durante esa noche, los cuatro protagonistas escapan de Filadelfia en un helicóptero robado de la estación de televisión, con la intención de alcanzar la seguridad del yermo canadiense. Después de algunas paradas para cargar combustible, el grupo aterriza sobre un centro comercial, que deciden convertir en su refugio, bloqueando las grandes puertas de cristal con camiones para mantener a los muertos afuera. Es durante esta operación que el carácter impulsivo de Roger hace que este sea mordido.

Después de despejar el centro comercial de los zombis, los cuatro se instalan en el interior, cada uno complaciendo sus propios deseos materiales. Eventualmente, Roger muere a causa de su herida y, al revivir convertido en un zombie, es liberado de su miseria por Peter. El tiempo transcurre, los muertos se aglomeran en las entradas y la sociedad tras las puertas del centro comercial continúa derrumbándose. Cuando la novedad de su utopía materialista se desvanece, los personajes comienzan a darse cuenta de que su refugio se ha convertido en su prisión.

Finalmente, su "liberación" viene en la forma de una gran pandilla de motociclistas que entra en el centro comercial, y en el proceso los millares de criaturas muertas ingresan al centro comercial. Durante su pillaje, Stephen inicia una batalla contra los motociclistas. Al final, los únicos verdaderos ganadores son los zombis, que se alimentan de muchos de los motociclistas, así como del mismo Stephen. Posteriormente a la reanimación de Stephen, este conduce a un gran grupo de las hordas de muertos hacia Francine y Peter, que están aguardando su regreso. Después de matar a Stephen, Peter se da cuenta que el escapar ya no le sirve, y toma la decisión de quedarse en el centro comercial para morir. Sin embargo, cambia de parecer y escapa junto a Francine por la azotea hacia un futuro incierto, volando a lo lejos en un helicóptero parcialmente cargado de combustible.

Final alternativo

El ambiguo final de la película no era lo que Romero había planeado originalmente. Según el guion, Peter se pegaría un tiro en la cabeza en lugar de escapar. Francine, por su parte, se suicidaría exponiendo su cabeza a las hélices del rotor del helicóptero. Los créditos rodarían frente a la toma de las hélices del helicóptero, hasta el final de los créditos, cuando su motor dejara de funcionar, implicando que Fran y Peter no habrían tenido suficiente combustible para escapar.[4]

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