Datación relativa

La datación relativa es un tipo de datación que se basa en la comparación de elementos entre los que se sabe que hay, o se presupone que hay, una relación de anterioridad y de posterioridad. Un ejemplo claro es el de la estratigrafía, disciplina de la geología que considera, en situaciones normales, que los niveles (llamados estratos) que están por debajo son más antiguos (se forman antes) que los que están por encima. Una auténtica seriación cronológica, según este principio, sólo debería hacerse en un mismo corte estratrigráfico. De todos modos, pueden establecerse analogías cronológicas en diferentes yacimientos gracias a los llamados «fósiles directores», también llamados «fósiles guía», según Fullola i Pericot y Nadal Lorenzo (2005, p. 32). Así, la datación relativa establece relaciones del tipo «más moderno que» o «contemporáneo a», etc. A esta forma de datación se la llama relativa pues hace más hincapié en el orden temporal en que se sitúan los objetos o los sucesos más que el momento exacto en el que poder situarlos.

La datación relativa se opone a la datación absoluta. Esta última no usa como referente una relación de anterioridad-posterioridad entre elementos comparados sino que bien al contrario su referente es absoluto, es decir que su criterio de datación se basta a sí mismo para establecer la datación. Por ejemplo, el principio de desintegración de los isótopos radiactivos (la datación radiométrica) es un método absoluto de datación.

La datación de huesos

La datación de huesos es un método útil para estimar si varios huesos asociados en el mismo depósito estratigráfico tienen en realidad la misma edad relativa es el análisis químico, mediante el estudio de sus contenidos de nitrógeno, flúor uranio. Se basa en el hecho de que dos huesos enterrados en el mismo tipo de sedimento deberían tener las mismas proporciones de flúor, un elemento presente en la tierra y que se disuelve en el agua, de tal manera que puede ser incorporado al fósil con el paso del tiempo.

Other Languages