DNI electrónico en España

Formato de DNI 3.0 español. Versión actual desde 2015.

El Documento Nacional de Identidad electrónico (DNIe) es el documento de identidad electrónico que se expide en España desde marzo de 2006. Se trata de la evolución del anterior Documento Nacional de Identidad pensada para adaptar su uso a la sociedad de la información y para que sus portadores puedan darle uso para determinados servicios electrónicos.

La denominación oficial es Documento Nacional de Identidad y abreviado DNI,[2] Es obligatorio a partir de los 14 años, aunque puede solicitarse desde la inscripción del menor en el Registro Civil.

La adjudicataria del proyecto para la implantación del DNIe es la subcontratación y Unión Temporal de Empresas compuesta por Indra Sistemas, Telefónica, Safelayer y Software AG.

En octubre de 2015, España había emitido más de 44 millones de DNI electrónicos.[3]

Historia

En 1824, Fernando VII creó la Policía en España y le otorgó la potestad exclusiva para crear padrones que incluyeran edad, sexo, estado, profesión, y naturaleza del vecindario. Ésta fue su primera atribución, competencia que se ha mantenido hasta la actualidad y que ha vinculado históricamente al Cuerpo Nacional de Policía con el carné de identidad.[4]

La creación de un nuevo documento se puso en marcha a través de un decreto el 2 de marzo de 1944, para tener más y mejor controlados a los españoles. Para el diseño del primer DNI se convocó un concurso público, que fue ganado por Aquilino Rieusset Planchón, recibiendo un premio de 30 000 pesetas de la época.[5]

La iniciativa de crear un DNI partió del general Franco, pese a lo cual tuvo que esperar hasta 1951 para estrenar su propio carné de identidad. Los primeros obligados a formalizarlo fueron los presos y los que permanecían en libertad vigilada. En segundo lugar, el personal masculino que por su profesión o negocio mudaba con asiduidad de domicilio. En tercer lugar, los varones residentes en ciudades de más de 100.000 habitantes. Luego, los hombres en localidades entre 25.000 y 100.000 habitantes, después las mujeres que viajaban por motivos de trabajo y así sucesivamente hasta completar con los años el conjunto de la sociedad.[6]

Zaragoza fue la primera capital de provincia donde se expidió el DNI. El ensayo se extendió posteriormente a Valencia, y de allí se propagó al resto de las urbes hasta completar 59 equipos fijos distribuidos en todas las ciudades excepto Navarra.[6]

Desde un principio, y con un método aún vigente, los números del DNI se asignaron por lotes a los equipos de expedición. Así, cada comisaría o equipo móvil que tramita el DNI, cuenta con un margen suficiente de números libres. Si agota ese cupo, se le otorga un nuevo lote, no necesariamente correlativo al anterior. Se destierra así una falsa creencia: los números bajos del DNI no correspondieron en el pasado a personas que ya han fallecido. Nadie ostenta «el número de un muerto» como se afirma sin fundamento en conversaciones de bar.[6]

El número uno se lo adjudicó para sí Francisco Franco Bahamonde. El segundo llevaba el nombre de su mujer, Carmen Polo y Martínez Valdés. Para su hija Carmen Franco y Polo fue a parar el número tres. Del cuarto al noveno han quedado vacantes. Del 10 en adelante y hasta el número 99, se bloquearon para la Familia Real Española. El número 10 se le asignó al rey Juan Carlos I, el 11 para Doña Sofía de Grecia, el 12 para la Infanta Elena y el 14 para la Infanta Cristina. El número 13 quedó sin usar debido a la superstición. El DNI del rey Felipe VI luce el número 15.[6]

Modificaciones de diseño

Diseño del DNI de 1991 a 2006.
Formato de DNI 2.0 español. Diseño del DNI de 2006 a 2015.

Un total de siete tarjetas con diferentes diseños han servido de soporte al DNI. La primera data de 1951 e incluía los datos de filiación, profesión, empleo o cargo. De color verde, adjuntaba el águila de San Juan característica del régimen franquista. Además se señalaba la categoría del sujeto en arreglo a su economía. La segunda llegó en 1962 e incorporaba estado civil y grupo sanguíneo. Su color azul respondía al tono corporativo de la Policía. Desaparece el sexo del sujeto. El siguiente formato llega en 1965 y se expide hasta 1980. Ha sido una de las tarjetas más longevas y populares. Se mantuvieron los mismos datos y únicamente se suprimió la firma del director del equipo que expedía el carné. Las variantes más significativas del cuarto modelo de DNI, con una vigencia desde 1981 a 1985, fueron la inclusión del escudo constitucional y la supresión de las categorías. Se incluye de nuevo el sexo del ciudadano. En el siguiente modelo ( 1985- 1991), se descartan la profesión, el estado civil y el grupo sanguíneo, ya que en ocasiones provocaba errores médicos. En la década de los 90 se idearon unos modelos realizados mediante tecnología informática. La histórica huella dactilar desapareció y la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre se encargó de su fabricación. El DNI actual adjunta un chip que agiliza los trámites con la Administración e Internet.[6]

Other Languages