Día Nacional de Galicia

El Día Nacional de Galicia,[1]​ Se celebra el día 25 de julio, día de la festividad del apóstol Santiago.

Catedral de Santiago de Compostela, Praza do Obradoiro.

Historia

Los orígenes de esta celebración se remontan a 1919, año en que se reúne en Santiago de Compostela la Asemblea de las Irmandades da Fala, que acuerda celebrar el Día Nacional de Galicia el 25 de julio del año siguiente. Hubo que esperar hata mediados de los años 20 para que este día se celebrase en casi toda Galicia, así como en los centros de emigración gallega, que difundían la ideología galleguista y la tradición gallega mediante panfletos y música.[4]

Durante la dictadura franquista, las sociedades gallegas en la emigración continúan esta convocatoria, y, en Galicia, el galleguismo se concentra alrededor de la tradicional misa por Rosalía de Castro en la iglesia de Santo Domingo de Bonaval. Además, durante esta época el día se institucionaliza como fiesta oficial en toda España, bajo el nombre de Día del Patrón de España, con un marcado carácter religioso, aunque, tras la transición, algunas Comunidades Autónomas suelen mover este festivo a otros días del año.

En los años 1960, con la aparición del Partido Socialista Galego (PSG) y la Unión do Povo Galego (UPG) se vuelven a realizar actos clandestinos para conmemorar el Día de Galicia.

Durante la década de 1970 los actos terminaban con fuertes enfrentamientos con la policía franquista, y con la entrada en la democracia se siguieron prohibiendo las manifestaciones de la AN-PG ( Asemblea Nacional-Popular Galega) y BN-PG, orígenes del actual Bloque Nacionalista Galego. En 1978 se constituye el Gobierno preautonómico con presencia de UCD, PSOE y AP. El presidente de este pre-parlamento, Antonio Fernández Rosón, decide impulsar un acuerdo entre todos los grupos para designar el 25 de julio como "Día Nacional de Galicia", con el visto bueno del Partido Comunista, aunque no le gustó tanto a los grupos nacionalistas, que lo interpretaron como una artimaña para reducir el poder reivindicativo de la festividad. Para estos colectivos nacionalistas la festividad seguiría siendo "Día da Patria Galega".[4]

En 1981 tiene lugar la aprobación definitiva de este día, lo que conlleva el endurecimiento de las medidas de seguridad. El Gobierno Civil de A Coruña prohíbe las manifestaciones nacionalistas y esta prohibición continuó hasta 1983, cuando cientos de manifestantes deciden congregarse en la Praza de Galicia de Santiago de Compostela. La concentración terminó con la carga de los policías contra los manifestantes.[4]

El 25 de julio se celebra también el acto institucional de la Ofrenda al Apóstol con una ceremonia religiosa y una recepción con presencia de las autoridades de toda Galicia.[5]

En 2013 se suspendieron dichas festividades debido al trágico accidente ferroviario ocurrido en las inmediaciones de Santiago de Compostela el día anterior.[6]