Cumbre Iberoamericana

La Cumbre Iberoamericana, en Asunción del Paraguay en 2011.
Dirigentes en la Cumbre Iberoamericana, en San Salvador, 2008.

Las Cumbres Iberoamericanas de Jefes de Estado y de Gobierno son las reuniones bienales —anuales hasta 2014— de los Jefes de Estado y Gobierno de los diecinueve países de América y tres de la península ibérica (España, Andorra y Portugal) que mantienen fuertes vínculos culturales, históricos y económicos dentro del área iberoamericana.[1]​ Los miembros de pleno derecho que participan en ella son: Andorra, Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

Además de los miembros de pleno derecho existen otros miembros asociados, como Guinea Ecuatorial, que también es miembro de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), o Puerto Rico, que es un Estado libre asociado de los Estados Unidos, y no un estado independiente.

La Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), como órgano permanente de apoyo institucional, técnico y administrativo de la Conferencia Iberoamericana, trabaja en estrecha colaboración con la Secretaría Pro-Tempore en la preparación de cada cumbre.

Países miembros y futuras ampliaciones

Miembros actuales

     Miembros de pleno derecho en América      Miembros de pleno derecho en Europa      Miembros de pleno derecho en África      Miembros asociados      Países que podrían ingresar

Las cumbres se iniciaron en 1991 gracias al impulso de España, apoyado por México[3]​, con la participación de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

En 2001 se sumó Puerto Rico, a través de su secretario de Estado.[4]​ Desde entonces, Puerto Rico ha participado en las cumbres en distintas ocasiones, pero no como miembro de pleno derecho, sino como país asociado. Esto es debido a su estatus de Estado Libre Asociado, el cual le impide una representación como estado independiente en foros internacionales. Participa en la cumbre a través de su gobernador o de su secretario de Estado.

En 2004 se sumó Andorra, en este caso como miembro de pleno derecho, siendo el primer país en incorporarse con tal derecho desde el inicio de las cumbres en 1991. Tuvo su debut en la V Cumbre Iberoamericana celebrada en Salamanca.

En 2009 se sumaron Filipinas y Guinea Ecuatorial, como miembros asociados.[5]​ Ambos países solicitaron su ingreso en 2001 y con el tiempo sus participaciones podrían ser reconocidas como pleno derecho.

Países que han solicitado participar en las cumbres

Hay otros países que han solicitado participar en las cumbres y todavía no han participado: Timor Oriental solicitó el ingreso en las Cumbres Iberoamericanas en 2001,[6]​ Hasta la fecha, no se ha concretado la participación de dichos países en las cumbres iberomericanas.

Criterios de participación

La Cumbre Iberoamericana, en Santiago de Chile, 2007.

Inicialmente, para participar en la cumbre, los países habían de reconocer como lengua oficial (de iure o de facto) el español o el portugués. Según este criterio, si solicitasen su ingreso en la cumbre, se podría admitir a los países de Mozambique, Angola, Guinea-Bissau, Cabo Verde, Santo Tomé y Príncipe y Timor Oriental, así como la región china de Macao, pues todos ellos reconocen el portugués como idioma oficial.

Más adelante se decidió admitir a países donde el español o el portugués fueran la lengua mayoritaria, aunque no sean oficiales. En estos casos, el país debía aceptar el "acervo cultural" iberoamericano.[8]

En 2009, con la participación de Filipinas como miembro asociado, se abre una nueva posibilidad: la de aceptar países donde el español o el portugués, ni son oficiales, ni son mayoritarios. De este modo se podría abrir la puerta al ingreso de otros países con importantes minorías lusófonas e hispanoparlantes, tales como Aruba, Bahamas, Islas Caimán, Islas Vírgenes de los Estados Unidos, Turcas y Caicos (todos ellos con más de un 10% de hispanoparlantes), Trinidad y Tobago (donde el español tiene un estatus especial y está previsto que sea idioma oficial en 2020), las Islas Marianas como las actuales dependencias de Guam e Islas Marianas del Norte (antiguas posesiones españolas donde tienen el castellano hablado por minorías y también donde se estudia español, además se habla chamorro, variante del español y de idiomas autóctonos hablado por los indígenas), Haití (donde también tienen el español, hablado por minorías significativas), el Sahara Occidental (antigua colonia española, en la que el español es estudiado como cooficial en la región controlada por la RASD).

Por último, hay otros países donde el español y el portugués tienen una presencia mínima, pero que guardan una historia común con España y Portugal. En este caso se les permite participar como observadores. Es el caso de Bélgica, Italia y Marruecos, que fueron admitidos en 2010. Francia y los Países Bajos que ingresaron como miembros asociados a la Cumbre en 2010. El caso de Marruecos, una parte de su territorio fue también una antigua colonia española conocida como el Protectorado español de Marruecos, además el español es hablado al norte y costa sur del país, y es estudiado y utilizado algunas veces en la traducción de la legislación junto con el árabe y el francés.