Cultura futbolística

La cultura futbolística comenzó a expandirse a partir del gran avance de la globalización, transformando al fútbol en el deporte rey de hoy en casi todo el mundo, concentrando una gran cantidad de aficionados, simpatizantes o hinchas capaces de gastar muchísimo dinero en presenciar partidos o en adquirir productos de su equipo favorito.

Este deporte es capaz de movilizar multitudes desde cualquier lugar, organizando torneos internacionales que se enfrentan al mismo tiempo que unen todo tipo de culturas. A lo largo de su historia fueron cambiando diversos factores; al principio era común decir que era un "deporte para hombres" pero hoy en día está generalizado el fútbol femenino.

El fútbol es también un motivo de pasión, y las disputas han llegado a ocasionar conflictos como la guerra entre Honduras y El Salvador, estallada tras un encuentro previo al Mundial de México 70'. En Sudamérica sobre todo, el fenómeno de la violencia en el fútbol es un hecho casi todos los fines de semana, causando muertes de simpatizantes o integrantes del encuentro. Argentina es uno de los países más afectados por la violencia, lleva un récord de más de 225 víctimas por la violencia.

Salto a la cultura mundial

A pesar de que existen versiones de este deporte en la época de las grandes dinastías chinas, fueron los ingleses quienes le dieron el primer empujón, cuando en 1863 fundaron la English Football Association. Para principios del siglo XX la fama comenzó a tomar forma en el resto de Europa y América por medio de los marinos ingleses. En esta época comenzaron a fundarse la mayoría de los clubes más importantes, creados con la intención de ser exclusivamente de fútbol, pero con el gran avance comercial de todas las prácticas deportivas hoy en día son polideportivos.

África

Fanáticos de la Selección de Angola en el Mundial de Alemania 2006.

El continente más pobre del mundo no se queda fuera en esta "pasión de multitudes". Al contrario, esta cada vez más dentro. En los últimos años el fútbol de África ha tenido una enorme evolución, con la obtención de la Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996 por la selección nigeriana. La década de los 90 del pasado siglo fue sin duda la que ha mostrado el mayor crecimiento, con el surgimiento de estrellas como el nigeriano Nwanko Kanú, el liberio George Weah y el camerunés Roger Milla. Este fenómeno permitió al continente meterse en uno de los mercados mundiales más importantes, ya que cada vez surgen mayor cantidad de "productos" futbolísticos que hacen que las grandes potencias económicas dirijan su mirada con mayor atención hacia los jugadores africanos. Hoy en día países como Francia e Inglaterra tienen en sus ligas una gran cantidad de jugadores de este lado del mundo.

En Gambia, la palabra Nawetane significa en el idioma wólof "entregarse a una actividad durante la estación de lluvias". Pero después de cuarenta años de fútbol el sentido de la palabra ha cambiado: ahora quiere decir "jugar al fútbol durante la estación de lluvias". Tal fue la euforia de este deporte en el país que el presidente Yahya Jammeh se vio obligado a amenazar a los jugadores con encerrarlos en la cárcel si no iban a trabajar a los campos.

Liberia es quizás uno de las demostraciones más grandes de como el fútbol puede civilizar a una sociedad.[1] A principios de los 80' fue el Sargento Samuel Doe quien impulsó la práctica de este deporte en el país, pero de una forma totalitaria y violenta, al punto de que llegó a amenazar a los jugadores de la selección con encarcelarlos si perdían un partido clave frente a Guinea con vistas al Mundial de España de 1982. Como esta medida no funcionó, se encargó de limpiar todo el plantel y reemplazarlo con un grupo de militares de las fuerzas armadas. Sin embargo todo se normalizó y el fútbol fue cobrando popularidad. Tal es así que incluso la estrella de este país, George Weah fue candidato a presidente y lideró la primera vuelta de las elecciones, cayendo en la segunda. Permitió a Weah ser el ídolo nacional. Con sus goles y triunfos en el fútbol europeo logró colocar a su familia en un lugar que nunca hubiese imaginado cuando vivía con su abuela a los 13 años en su humilde casa de Monrovia. Así se transformó en ejemplo para miles de jóvenes que cada vez más miran al fútbol como la mejor opción de escape de sus vidas de miseria.

En 2010 se presentará la mejor ocasión de conocer este deporte en África, ya que por primera vez un país del continente será organizador de la Copa Mundial de Fútbol. La elegida es Sudáfrica, que superó en la selección a Marruecos y a Egipto.

Asia

Si bien el continente más grande del mundo patea balones antes que todos, puede considerárselo como el que más le cuesta integrarse a este fenómeno mundial. Los reyes de la tecnología nunca han logrado destacarse demasiado en las competiciones internacionales, con la excepción de Corea del Sur, quien llegó a las semifinales del Mundial que organizaron en conjunto con Japón en 2002. Quizás este evento haya despertado más el interés de sus pobladores, pero hasta el momento no se ven grandes signos de ello. A pesar de que contienen un gran porcentaje de la población mundial, este deporte no ha terminado de meterse en la piel de los asiáticos. Existen contadas figuras que hayan logrado destacarse en el plano internacional, con el japonés Hidetoshi Nakata como principal estandarte.

Pero este no deja de ser un desafío para las principales figuras. El inglés David Beckham ha manifestado estar muy interesado en instalar escuelas de fútbol en este continente. El mismo Real Madrid ha realizado en los últimos años giras por varios países de esta parte del mundo con el interés de expandir su dominio en este mercado, utilizando la imagen de sus principales figuras como el mismo Beckham, Zinedine Zidane, Ronaldo o Iker Casillas entre otros, logrando un gran éxito que se vio reflejado en la multitudinaria asistencia no solo a los encuentros disputados, sino también a los entrenamientos realizados.[2]

Algunos casos se pueden remarcar para referir el interés que tienen varios países por desarrollarse en este deporte. Uno es el de Vietnam, donde el vicepresidente manifestó su gran interés en la cultura deportiva del país,[3] sobre todo del fútbol, agradeciendo el apoyo que la Confederación Asiática de Fútbol le ha otorgado, y habiendo manifestado su deseo de que el fútbol vietnamita sea en el futuro de los más desarrollados del continente.

Otro caso interesante es el de Tailandia. En agosto de 2005 la juventud de este país vivía una realidad aterradora, que se refleja en la escalofriante cifra de 800 asesinatos de personas en 18 meses a manos de los insurgentes, integrados en gran parte por menores de edad. El gobierno tailandés optó como medida colocar más de 500 televisores en lugares públicos acostumbrados por la juventud con el fin de utilizar al fútbol como arma para desviar su interés. Creían que si los jóvenes tenían la cabeza en los partidos no pensarían tanto en unirse a los conflictos sociales.[4]

Tanto en estos como en la mayoría de los países, el fútbol es un proyecto a futuro para los departamentos de cultura de los gobiernos asiáticos. Tanto desde la implementación de escuelas como las aportaciones económicas amenazan con llevar al fútbol asiático a lo más alto del mundo.

América Central y del Norte

El fútbol del hemisferio norte de América puede verse desde puntos de vista muy diferentes. En algunos países como en México y Estados Unidos este deporte ha evolucionado bastante, sobre todo en el primero. Pero si se mira un poco más abajo del mapa es más difícil encontrar pelotas de fútbol. Se puede poner como excepciones a Costa Rica, que ha realizado ha logrado mostrar un buen desempeño en el último Mundial de Fútbol, o a Honduras, selección que supo eliminar a Brasil de una Copa América, la disputada en Colombia en 2001.

En Cuba puede resultar extraño que el fútbol no tenga tanto impacto, siendo este un país cuyo deporte es una de las bases más importantes de su cultura. Solo ha participado en un Mundial y fue hace casi 70 años, en Francia 1938, donde se destacó quien pudiera ser la figura más emblemática de esta práctica en el país: Juan Tuñas.

El caso de Surinam es interesante, el cual si bien se encuentra en Sudamérica pertenece a la Concacaf. El fútbol de allí no es muy conocido, sin embargo muy poca gente sabe que futbolistas holandeses de renombre mundial como Edgar Davids, Patrick Kluivert, Clarence Seedorf, Ruud Gullit y Frank Rijkaard nacieron en este país. Quizá sea este el motivo de la pobreza futbolística que padece; la realidad social obliga a las familias a emigrar y no permite que las estrellas se luzcan en estas tierras. Algunos jugadores importantes como el centrocampista Rodney Van Engel han demostrado su desánimo sobre sus posibilidades, declarando que "jamás lograremos clasificarnos a un Mundial". La asociación de fútbol de Surinam (Surinaamse Voetbal Bond) carece de fondos y si quiere desarrollarse necesitara de la ayuda de patrocinadores dispuestos a invertir en la juventud que se ve imposibilitada para demostrar todo su potencial. Los futbolistas de Surinam son sobre todo aficionados, ya que suelen trabajar durante el día y solo dedican 3 horas a entrenar. Aún no existe el fútbol profesional. Sin embargo ya se han decidido a tomar medidas, entre las cuales se encuentra la contratación del entrenador uruguayo Edgardo Baldi, quien alguna vez dirigió a la selección brasileña. El futbolista Clarence Seedorf lidera actualmente una de los principales programas de ayuda al desarrollo de este deporte en Surinam, el "Programa Goal", con el que se pudo formar el nuevo centro deportivo Emile de la Fuente en Paramaribo. Los principales dirigentes deportivos están estudiando la posibilidad de convencer a los jugadores surinameses que juegan en Holanda de participar en la selección del país, ya que tendrían casi imposible jugar con la naranja, lo que se complica por el detalle de que el país no permite la doble nacionalidad. Aun así, estarían dispuestos a cambiar esta ley con tal de ayudar al fútbol.[5]

Si bien el fútbol caribeño aún no está a la altura esperada, es un claro proyecto de progreso reflejado en selecciones como la de Jamaica (clasificado al mundial de Francia 98) o la sorpresiva Trinidad y Tobago, la cual lucho por pasar de ronda hasta la última jornada de la fase previa en Alemania 2006, haciéndole grandes partidos a selecciones como Inglaterra, Suecia y Paraguay. Excluyendo a México y Estados Unidos, podría ser el costarricense Paulo Wanchope la figura más destacada del fútbol de estas tierras en la actualidad.

Oceanía

Este continente, compuesto totalmente por islas, es futbolísticamente conocido por la selección australiana y en segundo lugar Nueva Zelanda, pero debajo de estos dos países se encuentran muchos proyectos a futuro que avanzan a pasos más que importantes. Aún tiene que lidiar con el hecho de estar excluido de alguna forma por la FIFA en la clasificación a los mundiales, ya que no le otorga plaza directa sino que deben consagrar un campeón que luego jugará un repechaje con un país de otro continente.

De todas formas éste no es un motivo de desánimo para ellos. La Asociación de Fútbol de Papúa Nueva Guinea creó recientemente la liga profesional, compuesta actualmente por seis equipos, aunque ya existen franquicias que quieren sumarse[6] Los dirigentes tienen la intención de colocarse en lo más alto del continente y lograr participar en un futuro no muy lejano de alguna Copa Mundial. Para ello iniciaron una importante movida con el lema "Patea más fuerte", con el objetivo de impulsar el interés en la sociedad y atraer patrocinadores y hasta jugadores extranjeros que ayuden a promoverlo. Otra medida para promocionarlo, es la creación de un programa de becas para los estudiantes más cualificados del país que les permitiría dar el salto a la liga profesional, y así promover este deporte en su juventud.

Vanuatu es otro ejemplo de iniciativa, ya que tras los logros conseguidos en los últimos años por su selección (Como los 4tos puesto de la Copa de las Naciones de la OFC 2002 y 2008), numerosos patrocinadores han echado el ojo y decidieron invertir y colaborar en los diferentes proyectos. También cuentan con el importante apoyo de los ministros de Deporte y Educación, realizando programas de desarrollo entre otras cosas del fútbol femenino o el fútbol de salón, quienes consiguieron el campeonato de Oceanía en 2002. Este país también está incluido como la mayoría en el Proyecto Goal,[7] mediante el cual se llegaron a construir 4 canchas de césped, además de haber logrado una colaboración con las escuelas ofreciendo cursos de formación en medicina deportiva, entre otros.

Aunque parece muy lejano, Oceanía sueña con algún día ser protagonista en el plano mundial de este deporte, y uno de los primeros pasos que quieren dar es la organización de un Mundial, un proyecto que Australia sueña con cumplir en un futuro lejano, ya que contaría con el apoyo del presidente de la FIFA Joseph Blatter, quien mantiene una política de rotación de continentes, por lo cual ese sería su turno.[8]

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