Cultura de Azerbaiyán

La cultura de Azerbaiyán surge como el resultado de muchas influencias, desde la soviética, de los tiempos en que era una de las repúblicas de la Unión, hasta a sus raíces turcas. Hoy día las influencias occidentales se hacen sentir, incluyendo la cultura de consumo de la globalización.

Cuánto a las personalidades, el jugador de ajedrez Garry Kasparov nació en Bakú, en tiempo de la República Socialista Soviética de Azerbaiyán siendo de lejos la personalidad más conocida de este país.

Azerbaiyán colabora con la Unesco en la conservación del patrimonio de la Ruta de la Seda, aunque muchos elementos del patrimonio armenio, y de otras poblaciones como los rusos, talysh y lezguinos han sido totalmente destruidos o reemplazados. Existe también una problemática con la vecina Georgia, debido al destino del complejo monástico de David Gareja, construcción que asegura Azerbaiyán es de origen albanés, causando incomodidad al Gobierno de Georgia y a la Iglesia Ortodoxa de Georgia.

Religión

Azerbaiyán es un Estado laico de acuerdo con el artículo 7 de la Constitución de Azerbaiyán y garantiza la libertad de culto por el artículo 48 de la Constitución.[5] En la mayoría musulmana, las costumbres religiosas no son practicadas muy estrictamente, y la identidad musulmana tiende a basarse más en la etnia y en la cultura que en las prácticas religiosas.

Existen comunidades cristianas (150 000)[10] o ceremonias como el noruz, junto con el maniqueísmo.