Cueva del Tesoro

Cueva del Tesoro
Localización geográfica
Situación Rincón de la Victoria
Málaga
Localización administrativa
País(es) Flag of Spain.svg  España
Características
Geología Caliza
Bocas 1
Longitud interior 500 m.
Condiciones de visita
Acceso libre
Dificultad baja
[ editar datos en Wikidata]

La Cueva del Tesoro es una de las tres únicas cuevas de origen submarino que se conocen en el mundo y la única en Europa. Está situada en el municipio de Rincón de la Victoria, a unos 15 km. de la ciudad de Málaga. Se encuentra excavada en un promontorio de naturaleza caliza formando un acantilado a orillas del mar Mediterráneo. Se cree que su formación se produjo en torno a la época jurásica.

Su nombre procede de una leyenda sobre un tesoro de la realeza almorávide, encontrado según se cuenta, en el interior de la cavidad.

Con posterioridad, y gracias de nuevo a los movimientos isostáticos, emergieron del fondo del mar los terrenos calizos que se encontraban en los extremos de la plataforma de sedimentación y que no habían sufrido la erosión, ya que habían quedado debajo del agua. Estos dos extremos son las escamas (restos de anteriores composiciones geológicas) calizas de El Cantal y de Comares. Ambas son el último reducto de los terrenos calizos en esta zona.

La plataforma de abrasión, o rompeolas de El Cantal actual se encuentra bajo un acantilado calizo que emergió del mar gracias a los movimientos isostáticos a los que se ve sometida la costa. Al repetirse varias veces este movimiento, podemos observar la existencia de antiguos acantilados y plataformas.

Historia de la cueva

Leyenda del tesoro de los cinco reyes ==

Esta leyenda hace referencia al tesoro de los cinco reyes de la dinastía almorávide, cuyo último rey, Tesufín ibn Ali, habría muerto en la plaza de Orán en el año 1145, a manos de los almohades, tras embarcar el tesoro real rumbo a Al Andalus. Los rastros de este tesoro se perdieron, y fue Fray Agustín de Milla y Suazo, natural de Orán, quien en el siglo XVII recogió la leyenda en su manuscrito, aún inédito, titulado “Historia Eclesiástica y Secular de Málaga y su Obispado”, en el que señala como lugar de enterramiento del tesoro a la cueva del Higuerón. Esta historia fue recogida más tarde en la obra “Conversaciones Malagueñas”, publicada en 1789 por D. Cristóbal Medina Conde, bajo el seudónimo de Cecilio García de la Leña, con todos los elementos de una leyenda, en la que no faltan el gigante ni el dragón. Según este autor, un grupo formado por 17 hombres de reconocido valor se introdujeron en la cueva para buscar el famoso tesoro, y salieron aterrados, convencidos de haber visto “...estampada la figura de un animal extraordinario, que algunos à pesar de su miedo, y perturbación de los sentidos, calificaron de Caimán, u otro animal semejante”; y cuando ya salían “...entre las huellas confusas de sus calzados, advirtieron había una como de pies desnudos, que cada uno de ellos ocupaba más sitio que el ancho y largo de dos pies de los nuestros...” . En una de las salas laberínticas de la gruta se puede observar una formación rocosa que, con imaginación, se podría identificar con la forma de un gigantesco camaleón.

El profesor Laza Palacio encontró durante sus excavaciones un candil de cerámica en el que se habían introducido 6 monedas de oro almorávides, de la época de Alí ibn Yusuf. Su interpretación, después de conocer que para algunas tribus saharauis, herederas de las tradiciones almorávides, el número 6 es de gran valor mágico y supersticioso, fue que aquel tesorillo fue ocultado intencionadamente junto a una de las bocas de acceso a la cueva, como parte de un ritual mágico de ocultación del tesoro.

La leyenda se completa con la intervención de aquel personaje, llamado Antonio de la Nari, natural de Suiza, que pasó casi 30 años buscando el legendario tesoro de los cinco reyes mahometanos, abriendo con dinamita galerías y pasadizos, y que murió en 1847 en una de sus explosiones.


Los datos más antiguos que tenemos de la Cueva del Tesoro y de la leyenda de los Cinco Reyes se remontan al siglo XVIII.

El refugio del payaso maldito

Un ilustrado local, D. Cristóbal Medina Conde, publica en 1789, bajo el seudónimo de Cecilio García de la Leña, la obra titulada Conversaciones Históricas Malagueñas. Según esta obra, fue utilizada la Cueva del Higuerón (actual Cueva del Tesoro) en el año 86 a. C. por Marco Craso para refugiarse durante 8 meses en los que fue perseguido por Mario y Cinna. La tradición del refugio de Craso en la cueva es más antigua porque el propio Medina Conde la recoge de un autor anterior, de finales del siglo XVII, que ya menciona también la del tesoro. Se trata de Fray Antonio Agustín de Milla y Suazo autor de una obra aún inédita titulada Historia Eclesiástica y Secular de Málaga y su Obispado.

Other Languages