Cueva de Maltravieso

Cueva de Maltravieso
Bien de Interés Cultural
EntradaMaltravieso.JPG
Entrada a la cueva de Maltravieso
Localización geográfica
ContinenteEuropa del Sur
RegiónPenínsula ibérica
Localización administrativa
País(es)Flag of Spain.svg España
División(es)Flag of Extremadura (with coat of arms).svg Extremadura
Subdivisión(es)Flag of the province of Cáceres.svg Cáceres
Municipio(s)Cáceres
Hallazgos
Descubrimiento1951
Restos arqueológicosRestos del Paleolítico Inferior, Paleolítico Superior y Edad del Bronce
Condiciones de visita
AccesoRestringido
Coordenadas39°27′27″N 6°22′15″O / 39°27′27″N 6°22′15″O / -6.37089283
Mapa(s) de localización
Cueva de Maltravieso ubicada en Provincia de Cáceres
Cueva de Maltravieso
Cueva de Maltravieso
Geolocalización en Cáceres
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La cueva de Maltravieso es una cueva situada en la ciudad de Cáceres, España, concretamente en la avenida de Cervantes, y curiosamente hoy integrada en el casco urbano de esta localidad cacereña. Fue ocupada por el hombre en distintos momentos de la Prehistoria. Se encuentra en el área caliza del sur de la capital cacereña, conocida popularmente como El Calerizo. Otras cuevas próximas son las de El Conejar y Santa Ana.

Descubrimiento

La cueva en la ciudad de Cáceres

En 1951, en el antiguo “camino de Maltravieso” situado en el término municipal de Cáceres, se estaba realizando una explotación de caliza para la obtención de cal. Debido a una explosión de un barreno, apareció una entrada a una cavidad que se correspondía con una de las salas de la cueva de Maltravieso. Los obreros penetraron a su interior y encontraron restos humanos asociados a cerámicas. Posteriormente se exhuman varios cráneos de Homo sapiens, uno de los cuales presentaba una trepanación. Estos descubrimientos alertaron a varias personalidades locales, como Orti Belmonte (director entonces del Museo Provincial), el Conde de San Miguel (académico de Historia), Eduardo y Francisco Hernández Pacheco y José Álvarez Sáenz de Buruaga, quien difundió la noticia en el Archivo Español de Arqueología. Una figura destacada es la de Carlos Callejo Serrano, quien se convirtió en cronista y estudioso de dicha cavidad en los primeros años desde su descubrimiento.

Provincia de Cáceres. En el Calerizo de Maltraviesa (Cáceres), situado en las afueras de la capital, debido a la explosión de un barreno el día 8 de agosto, se produjeron grietas en una pared, y el consiguiente derrumbamiento de tierras, que motivó el hallazgo de una cueva. En ella aparecieron tres esqueletos y trozos de tiestos, todo desordenado. Los restos humanos estaban debajo de grandes piedras. Parece que hay más cavernas. En el exterior se encuentran abundantes restos de cerámica. Por personas competentes se ha dado a los restos una clasificación prehistórica, que parece compaginar con la opinión de Mélida sobre estas cavernas del Calerizo de Cáceres, algunas de ellas paleolíticas (Cat. Mon. De Cáceres p. 7), ya exploradas por D. Tomás Santibáñez hace medio siglo. En esa zona está la famosa y ya clásica en la arqueología española Cueva del Conejar, que publicó D. Ismael del Pan (Com. de Inv. Paleontológicas y Prehistóricas. Nota número 14), y que, juntamente con la del Boquique, son las más conocidas de la provincia (1).

José Álvarez Sáenz de Buruaga, XXIV Archivo Español de Arqueología, 1951

Actualmente, la expansión urbanística de la ciudad ha englobado a la cueva de Maltravieso en su interior, construyéndose en la zona de la cantera un parque público con su respectivo centro de interpretación.

Reacciones en la prensa local

La aparición de los restos humanos, especialmente los cráneos, tuvo cierta repercusión en los medios de comunicación de Cáceres, tales como El Periódico de Extremadura y el Diario Hoy. Por los primeros restos arqueológicos encontrados por los obreros, se piensa que la cavidad fue ocupada en un momento impreciso de la Edad del Bronce, aunque posteriormente, Carlos Callejo lo asocia al Neolítico.

En las caleras de Maltravieso. En una cueva aparecen dos calaveras humanas. El juzgado interviene en el asunto.

El Periódico de Extremadura, 13 de agosto de 1951

Del hallazgo arqueológico de Cáceres. La cueva “misteriosa” de las calaveras y los huesos puede pertenecer a la edad de bronce. Se carece de datos precisos por no haber sido encontrados objetos de cobre, hierro ni bronce.

El Periódico de Extremadura, 14 de agosto de 1951

Sin embargo, a pesar de la importancia de los restos encontrados, las obras de la cantera continuaron, devorando unos 30 metros de la sala (denominada Sala del Descubrimiento por Carlos Callejo) y por tanto, de la cueva. Cuando se paralizó la obra, la cueva permaneció en un estado de abandono ya que carecía de protección alguna, por lo que la entrada sin control a la cavidad y la realización de diversas actividades en su interior causó graves alteraciones del conjunto arqueológico.

Primeros materiales arqueológicos del descubrimiento

El sábado último, realizando excavaciones en una de las caleras de la zona de Maltravieso, próxima a la capital de Cáceres, un obrero de apodo “El Francés”, observó que a consecuencia de la explosión de un barreno había quedado al descubierto la boca de una cueva natural [...]. El obrero de referencia penetró en la misma, encontrando dos calaveras humanas y algunos útiles domésticos y otros objetos.

Nota de prensa. 1 de agosto de 1951

Posteriormente el número de restos se amplió. En la monografía publicada en 1958 por Carlos Callejo, titulada La Cueva Prehistórica de Maltravieso, junto a Cáceres se reconoce la existencia de al menos cuatro cráneos humanos junto con otros restos, como fragmentos mandibulares, un fragmento de pelvis y algunos huesos largos. En la actualidad solo se conserva una parte de este material. Algo similar ocurre con el material cerámico, ya que Carlos Callejo reconoce que al principio era abundante, pero en la fecha de la publicación de su monografía gran parte había desaparecido. Aparte del material arqueológico (huesos humanos y cerámicos), también se recogieron restos paleontológicos que fueron estudiados por Miquel Crusafont Pairó y Francisco Hernández Pacheco, llegando a reconocer varias especies pleistocénicas como Crocuta spelaea, Equus caballus y Rhinoceros.

Los materiales recuperados en el momento del descubrimiento se encuentran actualmente en el Museo de Cáceres. Entre ellos destaca el cráneo que presenta una trepanación en el parietal izquierdo, con signos de regeneración ósea, lo que indica que el individuo sobrevivió. En relación al material cerámico proveniente de la Edad del Bronce, se conservan vasos toscos con decoraciones incisas, básicamente líneas paralelas.

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Esperanto: Maltravieso