Cuenca sedimentaria

Desierto de Taklamakán, bajo la superficie del cual yace la cuenca sedimentaria del Tarim, una acumulación de varios kilómetros de espesor de sedimentos traídos desde la meseta tibetana (al sur) y de la cordillera del Tian Shan (al norte) por la red fluvial. La longitud de la cuenca es de unos 1000 km; el norte está aproximadamente en la parte superior de la imagen.

Una cuenca sedimentaria es una zona deprimida de la corteza terrestre de origen tectónico donde se acumulan sedimentos. Para su formación se requiere un proceso de subsidencia prolongada.[2]

El análisis de cuencas es la parte de la estratigrafía que se ocupa del estudio de las cuencas sedimentarias; de hecho el análisis de las cuencas sedimentarias es el fin último, ideal, de los estudios estratigráficos, integrando los datos estratigráficos de los materiales de relleno junto a otros tectónicos, petrológicos, geoquímicos, etc.[2]

Posibles fuentes de sedimentos

  • Un relieve topográfico importante, que unido a un mecanismo erosivo eficaz y a un proceso de transporte hasta la cuenca permiten el relleno sedimentario de la cuenca.
  • Un aporte importante de carbonato cálcico de origen biológico (p.e., arrecifes coralinos en climas cálidos).

Además, el crecimiento de la cuenca es favorecido por el hundimiento de la corteza de la tierra, que proporciona mayor espacio de acumulación del sedimento.

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