Cristina Peri Rossi

Cristina Peri Rossi
Cristina Peri.jpg
Cristina Peri Rossi en 1986.
Información personal
Nacimiento 12 de noviembre de 1941 (75 años)
Flag of Uruguay.svg Uruguay, Montevideo
Nacionalidad España
Educación
Alma máter Instituto de Profesores Artigas
Información profesional
Ocupación Escritora, activista política, traductora
Distinciones
Web
Sitio web
[ editar datos en Wikidata]

Cristina Peri Rossi ( Montevideo, Uruguay, 12 de noviembre de 1941) es una escritora, traductora y activista política uruguaya exiliada en España desde 1972 y residente en Barcelona, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera literaria.

Según el crítico Seymour Menton, ha sido una de las cuentistas contemporáneas más destacadas de Uruguay a partir de la década de 1950, mientras que los editores de la revista Confluencia dicen que «es considerada una de las escritoras más importantes de habla castellana, traducida a más de veinte lenguas, incluidas el yidis y coreano».[2] Sin embargo, fue censurada durante la dictadura militar que gobernó Uruguay de 1973 a 1985. Su obra fue prohibida en el país, así como la mención de su nombre en los medios de comunicación. A pesar de su exilio en España, bajo el régimen de Franco, y también después en París, la autora siguió publicando obras de alto contenido político y no dejó de involucrarse en labores de activismo fuera de Uruguay.

Peri Rossi ha sido una autora pionera[6]

Biografía

Primeros años y educación

Peri Rossi nació el 12 de noviembre de 1941, en Montevideo, Uruguay, la primera de dos hijas en una familia de inmigrantes italianos,[11]

Asistió a una escuela primaria pública y después al liceo público Rodó, donde también completó estudios preuniversitarios entre 1958 y 1960. En este mismo año fue aceptada en el Instituto de Profesores Artigas, una institución terciaria de educación en la que se forman profesores para la enseñanza. Allí se dedicó a la literatura comparada, además de enseñar en el preuniversitario. Ganó la cátedra en 1964 y a continuación dio cursos en varias instituciones durante los siguientes once años, hasta su exilio.

El prestigioso Instituto de Profesores Artigas, donde Peri Rossi realizó sus estudios en la docencia.

De forma paralela a su carrera en la docencia, se desarrollaba como escritora. Publicó su primera obra en 1963, Viviendo, una recopilación de cuentos. La segunda de este mismo género, Los museos abandonados, se publicó en 1969. La salida de su primera novela, El libro de mis primos, fue en ese mismo año. Tras estas publicaciones empezó a ser reconocida como una de las más importantes escritoras de su generación,[12] con galardones tales como el Premio de los Jóvenes de Arca (1968) para Los museos abandonados y el Premio Marcha para El Libro de mis primos (1969). Estas obras, y otras que se publicaron hasta su exilio en 1972, fueron incorporando progresivamente una carga más ideológica, relacionada con la gravedad de la situación política en vísperas del golpe militar.

Mientras tanto, Peri Rossi se adhería a la coalición izquierdista Frente Amplio como miembro independiente. Esta relación junto con su participación en la revista liberal Marcha, cerrada por los militares en 1970,[13] y en el entonces diario comunista El Popular resultaron en amenazas a su vida. A los treinta y un años, su activismo político le incitó a huir a España, donde se ha mantenido desde entonces.

Exilio

El 4 de octubre de 1972 se exilió en España, donde reside desde entonces. Sin embargo, huyó a París con la ayuda de su amigo Julio Cortázar cuando, en 1974, el Gobierno español colaboró con el de Uruguay para negarse a autorizar de nuevo su pasaporte español; allí permanecería un par de años. Al regresar a España obtuvo la nacionalidad española, en 1975, aunque le concedieron ciudadanía uruguaya otra vez en 1985. En este momento mantiene ambas nacionalidades.[5]

El exilio es una experiencia personal para ella, ya que tuvo que abandonar el país a causa de la situación política. En una entrevista realizada en 2005, dijo que no tenía de qué vivir en Uruguay:[15]

«Cuando cayó la dictadura, me di cuenta de que había vivido catorce años con nostalgia de Montevideo –una nostalgia horrorosa– y ahora no tenía ganas de tener nostalgia de Barcelona. Para tener nostalgia, sigo teniendo siempre la misma. Además, uno no se exilia porque quiere, se exilia porque tiene que salvar el pellejo, y creo que, dentro de esa insensata geometría que es la vida, un acto involuntario no tiene que ser respondido con un acto voluntario como es volver. Estrictamente no se puede volver porque es un tiempo que ya no existe.»

Cristina Peri Rossi

Sin embargo, sufrió mucho por causa de este exilio y varias veces contempló suicidarse.[16]

Other Languages