Crimes and Misdemeanors

Crimes and Misdemeanors (en Hispanoamérica, Crímenes y pecados; en España, Delitos y faltas) es una película estadounidense de comedia dramática de 1989 escrita y dirigida por Woody Allen. Es protagonizada por Martin Landau, Woody Allen, Anjelica Huston, Alan Alda y Mia Farrow. Fue el primer film de Allen en el que el cineasta mezcló la comedia y el drama, en un guion que gira en torno a un asesinato.

El guion original de esta película fue traducido al español, publicado por Tusquets en 1992 y reeditado posteriormente.

Argumento

Se entretejen dos historias en paralelo, mezclando comedia y drama. En la primera, Cliff (interpretado por el propio Allen) es un documentalista poco conocido, cuñado de un exitoso y arrogante productor de televisión (Alan Alda), quien lo contrata para realizar un documental sobre su vida y obra. Cliff se enamora de una de las productoras del documental (Mia Farrow), una mujer inteligente y con ambiciones que trabaja en el medio, y que también es perseguida románticamente por el cuñado de Cliff.

En la segunda historia, Judah (interpretada por Martin Landau), conjuga los temores y dilemas del alma humana al enfrentarse a una situación límite. El personaje de Landau es , su vida está llena de privilegios y a pesar de su formación religiosa, los años lo han llevado hacia cierto escepticismo. Judah es acosado por su ex amante ( Anjelica Huston) quien lo amenaza con destruir su matrimonio y su reputación si no regresa a su lado y deja a su mujer. Judah decide contactar a su hermano quien se mueve en el mundo del crimen, esperando recibir un consejo que no tarda en llegar, su hermano le sugiere asesinar a la mujer. Judah inicialmente rechaza la idea pero al sentirse cada vez más acosado por la mujer decide aceptarlo. Una vez asesinada su ex amante, Judah se siente atormentado, recuerda su pasado y su formación judía y siente que es el mismo Dios que le observa para condenar su falta, sin embargo como se revela al final de la película, con el pasar del tiempo desaparece en él el sentimiento de culpa, recobra la tranquilidad y continúa con su tranquila vida de privilegios.

Al conversar al respecto con Cliff sobre este asunto y planteárselo como si se tratara de un guion cinematográfico, este le recalca que no sería el final adecuado pues quien cometió el crimen no recibió un castigo, pero Judah (Landau) le dice a Cliff (Allen) que así es la vida real y que si desea ver un final feliz "vaya a ver una película de Hollywood". Efectivamente Judah olvida su culpa y continúa su vida, mientras que Cliff termina solo, luego de que la productora de documentales de quien se enamoró formara pareja con su arrogante y poderoso ex cuñado.

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