Coronación del monarca británico

Las coronaciones se celebran en la Abadía de Westminster.

La coronación del monarca británico es una ceremonia[1] mediante la cual el monarca del Reino Unido y de los Reinos de la Mancomunidad es formalmente coronado e investido con las joyas de la Corona. Las coronaciones han ido cayendo en desuso en la mayoría de las monarquías europeas —donde también solían celebrarse ceremonias similares— y han sido sustituidas por formas de inauguración del reinado más sencillas.

La coronación, ocasión festiva, suele tener lugar algunos meses después de la muerte del anterior soberano, una vez transcurrido el periodo de luto. Este intervalo de tiempo permite a los organizadores llevar a cabo los laboriosos preparativos que requiere la ceremonia.[3]

Preside la ceremonia el arzobispo de Canterbury, jefe espiritual de la Iglesia de Inglaterra, al que asisten los miembros del clero y de la nobleza que tienen asignado un papel en la coronación. A la mayoría de los participantes se les exige llevar una vestimenta o uniformidad específica. También asisten cargos oficiales del gobierno y un elevado número de invitados, incluyendo jefes de Estado y representantes de países extranjeros.[2]

Los elementos esenciales de la coronación han permanecido prácticamente inalterados durante los últimos mil años.[2] En primer lugar, el soberano es presentado y aclamado por el pueblo. A continuación, jura solemnemente defender la ley y la Iglesia y después es ungido con aceite, coronado e investido con las joyas de la corona. Por último, recibe el homenaje de sus súbditos.

Historia

La fecha de celebración de la coronación del soberano británico ha variado a lo largo de la historia. El primer monarca normando, Guillermo I, fue coronado el día en el que se convirtió en rey, el 25 de diciembre de 1066.[9]

Puesto que casi siempre transcurría cierto tiempo entre el acceso al trono y la coronación, algunos monarcas nunca llegaron a ser coronados. Tal fue el caso de Eduardo V y Juana Grey, ambos depuestos en 1483 y 1553, respectivamente.[3]

Bóveda de abanico de la Abadía de Bath, donde fue coronado Edgar el Pacífico junto a su esposa Elfrida el 11 de mayo de 973.

Los reyes anglosajones celebraron sus coronaciones en Bath, Kingston upon Thames, Londres, Oxford y Winchester. El último monarca anglosajón, Harold II, fue coronado en la abadía de Westminster en 1066, iniciando así una costumbre que ha perdurado hasta nuestros días.[20]

Es posible que otras personas, además del monarca reinante, sean coronadas. En 1170, Enrique el Joven, heredero al trono, fue coronado como segundo rey de Inglaterra, subordinado a su padre Enrique II.[26]

La coronación de Isabel II en 1953 fue televisada por la BBC. En un principio se pensó en retransmitir en directo una pequeña parte del inicio de la ceremonia y emitir el resto en diferido. Se pretendía disponer del tiempo necesario para montarla y eliminar los fallos que se hubieran producido en tiempo real y televisar el programa resultante. Sin embargo, lograr ese objetivo implicaba privar a los televidentes de la contemplación en directo de las principales fases de la ceremonia, incluido el acto mismo de la coronación. Esta controversia tuvo su reflejo en la prensa y también llegó al Parlamento.[28]

El monarca es coronado simultáneamente como soberano de varias naciones. Por ejemplo, en el caso de Isabel II, la fórmula utilizada en su juramento fue del siguiente tenor: «¿Promete y jura solemnemente gobernar los pueblos del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, la Unión de Sudáfrica, Pakistán y Ceilán, así como sus posesiones y demás territorios pertenecientes a cualquiera de ellos de acuerdo con sus respectivas leyes y costumbres?» [29]

Other Languages