Convención sobre el futuro de Europa

La Convención sobre el futuro de Europa (o Convención Europea o Convención Constituyente) fue la convención europea encargada de redactar el borrador de Constitución Europea que sirvió de base para el texto final presentado a ratificación en los estados miembros de la Unión Europea. Establecida en 2002,[2] Fue la base para la conferencia intergubernamental de 2004.

La Convención sobre el futuro de Europa concluyó sus trabajos el 18 de julio de 2003,[1] cerrando un periodo de 17 meses de trabajo en los que Se sus miembros se reunieron en sesión plenaria en veintiséis ocasiones (cincuenta y dos días) oyendo más de 1.800 intervenciones.

Según el miembro de la Convención Alain Lamassoure,[4]

Hemiciclo de Bruselas, sede de las reuniones plenarias de la convención.[2]

Mandato

El Consejo Europeo de Laeken en diciembre de 2001 definió el contenido del debate sobre el futuro de la Unión Europea a través de sesenta cuestiones articuladas en cuatro temas:[1]

  • Un mejor reparto y definición de las competencias.
  • La simplificación de los instrumentos.
  • Más democracia, transparencia y eficiencia en la Unión Europea: legitimidad democrática y transparencia de las instituciones, papel de los parlamentos nacionales, proceso de decisión y funcionamiento de las instituciones en una Unión ampliada.
  • El camino hacia una Constitución para los ciudadanos europeos: simplificación y reorganización de los Tratados, inclusión de la Carta de los Derechos Fundamentales y posible adopción de un texto constitucional.

De acuerdo con el mandato, la Convención tenía como cometido presentar propuestas para una reforma institucional. Sin embargo, fue más allá de este requisito y redactó un texto refundador con un proyecto de Constitución equivalente a una versión única y simplificada de los Tratados existentes.[1]

Valéry Giscard d'Estaing, Presidente de la Convención Europea.
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