Controversia por el nombre del español o castellano

Mapa del uso de las palabras "castellano" y "español" según su uso en las constituciones de estos países, lo que no necesariamente refleja el uso normal en el habla.

La controversia por el nombre del español o castellano es la discusión sobre si resulta más apropiado («correcto») denominar al idioma común hablado en España, en Hispanoamérica, en Guinea Ecuatorial y en otras zonas hispanohablantes, como «español» o «castellano»; o bien si ambas formas son equivalentes.

Si bien ambos nombres se consideran que equivalen al mismo idioma,[1]​ la controversia radica en si se considera más adecuado usar el término en función de su origen (el romance castellano) o en función a su denominación más conocida (el español); o bien, si al referirse al castellano se hace referencia al español hablado en España, o se trataría de un sinónimo del español en cualquier parte del mundo.

Introducción

Como muchas de las controversias relacionadas con la denominación de una lengua identificable con un determinado territorio (español con España, y castellano con Castilla), o que lleva aparejada una ideología o un pasado histórico que provoca rechazo, o que implica una lucha en favor de una denominación única para facilitar su identificación internacional y la localización de las producciones en dicha lengua (por ejemplo, en redes informáticas), algunas corrientes de opinión consideran la controversia como extralingüística.[cita requerida]