Consejo Nacional de Defensa

Consejo Nacional de Defensa
Escudo de la Segunda República Española.svg

Los líderes del Consejo Nacional de Defensa a su llegada al Reino Unido.jpg
Información general
SistemaDictadura militar
Fundación5 de marzo de 1939
Disolución28 de marzo de 1939
JurisdicciónBandera de España España
PaísEspaña
SedeMadrid
Coordenadas40°25′08″N 3°41′31″O / 40°25′08″N 3°41′31″O / -3.69194444
Organización
PresidenteJosé Miaja Menant
ComposiciónVéase Composición
Histórico
Gobierno republicanoActualGobierno franquista

El Consejo Nacional de Defensa fue un organismo que asumió el papel de gobierno provisional en lo que quedaba de la República Española tras el golpe militar protagonizado por el coronel Casado contra el Gobierno de Negrín.

Mediante este golpe, que tuvo lugar en Madrid, el 5 de marzo de 1939, se pretendió poner fin a la guerra civil mediante un acuerdo entre militares, que limitara las anunciadas represalias de los vencedores del bando sublevado encabezado por el general Franco y evitar el intento del gobierno de Negrín, apoyado por el Partido Comunista de España y un sector del Partido Socialista Obrero Español, de prolongar el conflicto hasta enlazarlo con la inmediata conflagración europea; única posibilidad, a su juicio, de pervivencia de la Segunda República Española.

Antecedentes

El presidente del Gobierno republicano, Juan Negrín, había pasado a Francia con sus ministros el 8 de febrero ante el triunfo del bando sublevado en la Ofensiva de Cataluña, terminada el 10 de febrero. El mismo 8 de febrero, los sublevados habían tomado Menorca, mientras las autoridades locales de la República (encabezadas por el almirante Luis González de Ubieta) evacuaban pacíficamente en buques de la marina británica. Mientras tanto, la Unión Soviética había suprimido los suministros a la República el 5 de febrero.

Negrín y sus ministros volvieron a España días después, y se instalaron en la pequeña localidad alicantina de Elda, cercana a un importante aeródromo militar en Monóvar, visitando a continuación Valencia y Madrid. La ubicación de la "Posición Yuste" fue utilizada después del golpe de Casado como justificación del mismo al asegurar que Negrín hablaba de mantener la resistencia a ultranza mientras que en la práctica, la proximidad al aeródromo de Monóvar les permitía abandonar rápidamente territorio español. El mismo argumento se utilizó para referirse al Partido Comunista de España (PCE), principal aliado gubernamental de Negrín, que también había fijado su nuevo cuartel general, e instalado a sus máximos líderes, en una finca campestre cercana a Elda y a Monóvar, lo cual también les facilitaría una rápida huida.

La situación bélica de la República Española era muy mala tras el desmoronamiento final de Cataluña: aunque el Ejército Popular contaba en teoría con casi 500.000 soldados (el Grupo de Ejércitos de la Región Central), los generales republicanos Antonio Escobar y Manuel Matallana, reclamaron el 12 de febrero ante Negrín que dichas tropas estaban con insuficiente vestuario y comida, con escasez de armamento (apenas 95.000 fusiles de reserva disponibles para todo el ejército) y con muy poca cobertura aérea (unos 150 aviones, en total, de las FARE), incapaces de resistir una ofensiva seria de las tropas de Franco, y demandaron entablar negociaciones con los sublevados al considerar la guerra como perdida para la República.[1]

Pese a los reclamos de los militares para un fin negociado de la guerra, Negrín y el PCE insistieron en continuar la resistencia, en lo cual serían apoyados inicialmente por el general José Miaja; en tanto el PCE consideraba que una gran guerra europea (de Gran Bretaña y Francia contra Alemania e Italia) salvaría a la República, lo cual era también un deseo de Stalin:[cita requerida] que el renovado poderío militar de nazis y fascistas se lanzara primero contra Europa Occidental y no contra la URSS.

La motivación final del golpe está en el 26 de febrero de 1939, tras difundirse la noticia de que el régimen de Franco había sido reconocido por Gran Bretaña y Francia, en tanto la República solo controlaba la región suroriental del país y el triunfo final del bando franquista parecía cuestión de tiempo. El día 28 de febrero Manuel Azaña, desde París, dimite de la presidencia de la República; Azaña también se había negado antes a acceder a las peticiones de Juan Negrín para que regresara a España. Con esta actitud, a los golpistas les pareció evidente la falta de autoridad auténtica de Negrín y la desmoralización que imperaba inclusive entre algunos de los principales dirigentes republicanos, lo que motivó que militares profesionales, republicanos de izquierda, socialistas y anarquistas (con la expresa exclusión de comunistas y de socialistas "negrinistas") conspiraran para la formación de un gobierno sustituto, con el único fin de intentar negociaciones de paz con las fuerzas de Franco. Ciertamente Diego Martínez Barrio se negó a asumir en París el mando presidencial como sucesor de Azaña, y asimismo rechazó la idea de retornar a suelo español.