Conquista del Desierto

Conquista del Desierto
La conquista del desierto.jpg
La Conquista del Desierto, cuadro de Juan Manuel Blanes.
Fecha 18781879
Lugar La Región pampeana y la Patagonia nororiental, o Puelmapu[2]
Casus belli Instalación de fortines argentinos para extender la frontera en territorio mapuche, ranquel y tehuelche; malones indígenas contra fortines argentinos; disputa por el ganado salvaje y las salinas existentes en territorio indígena; conquista de tierras para ampliar estancias e instalar asentamientos.
Conflicto Ingreso de tropas argentinas a territorio mapuche-tehuelche-ranquel, enfrentamiento armado, destrucción de los asentamientos y apresamiento masivo de la población indígena
Resultado Victoria argentina sobre los indígenas
Cambios territoriales Dominio efectivo de Argentina sobre toda la llanura pampeana y la Patagonia
Beligerantes
Bandera de Argentina  Gobierno de la República Argentina y aliados mapuches y tehuelches Lautaro flag.svg Pueblos mapuche, ranquel y tehuelche
Comandantes
Julio Argentino Roca
Nicolás Levalle
Eduardo Racedo
Napoleón Uriburu
Hilario Lagos
Ignacio Coliqueo
Conrado Villegas
Rufino Ortega
Lorenzo Vintter
Liborio Bernal
Juan Calfucurá
Inacayal
Tripailao
Manuel Baigorrita†
Peyeumán
Painé
Manuel Namuncurá
Feliciano Purrán  (P.D.G.)
Vicente Catrinao Pincén   (P.D.G.)
Valentín Sayhueque   (P.D.G.)
Mariano Rosas
Epumer Rosas   (P.D.G.)
Renquecurá
Alvarito Rumay
Fuerzas en combate
6000 soldados (1879)[3]
1000 aliados indígenas(1873)[nota 1]​ de Tracaleu, Marcelo Nahuel, Juan Salpú, Manuel Baigorrita, Epumer Rosas, Reumay, Pincén, Manuel Grande, Tripailao, Ramón Cabral, Namuncurá, Zuniga, Purrán y Sayhueque
8000 de Calfucurá (1872)[nota 3]
5000 de Namuncurá (1875)[nota 4]
5000 de Sayhueque (1877)[nota 5]
[ editar datos en Wikidata]

La Conquista del Desierto fue la campaña militar realizada por la República Argentina entre 1878 y 1885, por la que se conquistó grandes extensiones de territorio que se encontraban en poder de pueblos originarios (también referidos como "tribus" desde el bando del Estado) [11]​ que hasta ese momento estaba dominada por los pueblos indígenas. Éstos, sometidos, sufrieron la aculturación, la pérdida de sus tierras y su identidad al ser deportados por la fuerza a reservas indias, museos o trasladados para servir como mano de obra forzada.

Los hechos son actualmente objeto de debate y visiones diferentes, tanto dentro como fuera de ese país. La posición oficial y tradicional argentina sostiene que se trató de una gesta militar y una guerra legítima respecto de la efectiva soberanía de la República Argentina sobre territorios heredados del Imperio español[14]

La posición tradicional de las comunidades mapuche, tehuelche y ranquel sostiene que se trató de una invasión ilegítima de los huincas argentinos sobre territorios ocupados ancestralmente.

Otra postura argentina cuestiona el accionar del Estado argentino contra las naciones indígenas, tanto por la violencia con que se desarrolló la conquista, como por la imposición unilateral, la insuficiencia de derechos y el objetivo de beneficiar a un grupo de terratenientes. Una opinión más reciente, compartida por las comunidades indígenas, un sector argentino y estudiosos de otras nacionalidades, sostiene que se trató de un genocidio y un etnocidio institucional.[15]

En un sentido histórico más amplio, el término incluye también a las campañas previas a la Conquista del Desierto, es decir, al conjunto de expediciones militares llevadas a cabo por los gobiernos nacionales y provinciales argentinos que se sucedieron, en contra de los indígenas, antes de la gran campaña de 1879.

Aclaraciones terminológicas

Por tratarse de culturas e idiomas muy diferentes, la terminología utilizada para identificar pueblos, naciones, lugares, etnias, cargos y personas varía según la fuente. Los alcances de los conceptos son muchas veces no unívocos. En algunos casos la terminología empleada u omitida puede ser analizada en forma peyorativa.

  • Mapuche: es la palabra que utilizan los mapuches para designarse a sí mismos. Deriva de las expresiones "mapu" (tierra) y "che" (persona o gente).[17]
  • Tehuelche y Puelche: tehuelche es una palabra derivada del mapudungun (gente bravía) para denominar a un conjunto de pueblos que habitaban la Patagonia. Es la denominación genérica con que los españoles y argentinos llaman a diversos grupos nómades de la Patagonia. Puelche ("gente del este") es también una palabra mapuche para denominar a los pueblos del este de los Andes, que se ha utilizado para pueblos como los gününa kUne, los aonikenk e incluso para mapuches o tehuelches mapuchizados. La agrupación de varios pueblos en una sola palabra, produjo históricamente confusión sobre la identidad de cada uno de ellos. En 1995 el antropólogo argentino Rodolfo Casamiquela identificó a los pueblos tehuelches del siguiente modo: tehuelches insulares ( selknam y los manekenk o haush); tehuelches meridionales australes (aónik'enk, patagones o chewelches); tehuelches meridionales boreales (mech'arn); tehuelches septentrionales australes o gününa kena, williches, puelches -un subgrupo de ellos son los chüwach a künna-; y tehuelches septentrionales boreales (llamados también " pampas").[17]
  • Ranquel o rankulche: es la castellanización de la palabra mapuche rangkülche que proviene de "rangkül" (caña) y "che" (persona) y que era utilizada para denominarse a sí mismos. Para los mapuches eran una de las cuatro identidades territoriales del Puelmapu. La República Argentina utiliza oficialmente la designación rankulche.[17]
  • Porteño: es una palabra utilizada para denominar a los habitantes de la provincia de Buenos Aires hasta 1880, año en que fue federalizada la Ciudad de Buenos Aires; luego de esa fecha, la palabra fue reservada exclusivamente para denominar a los habitantes de la ciudad, utilizándose el término "bonaerense" para referirse a los habitantes de la provincia. Fueron los porteños los que fueron ocupando progresivamente los territorios que fueron objeto de la guerra, instalando fortines en territorio indígena y corriendo progresivamente la frontera, lo que le permitió a la provincia de Buenos Aires multiplicar por diez la ocupación efectiva de su territorio original. En algunos casos, la palabra porteño, es usada como sinónimo de argentino o huinca.
  • Indios: Algunos argentinos suelen utilizar el término "indio" para referirse genérica e indiferenciadamente a los pueblos amerindios y a sus descendientes. El término tuvo un origen equívoco porque estuvo originado en la creencia europea de que el continente que luego denominaron América era en realidad la India aunque luego se difundió y es utilizado comúnmente. Diversos estudios e instituciones señalan como discriminatoria la tendencia a denominar a los pueblos originarios con el término "indio", o el genérico " indígena" cuando no se precisa a cual de los pueblos indígenas se está refiriendo el hablante, incluso conociéndolo,[23]​ Para autoidentificarse las personas aludidas con la palabra "indios" suelen utilizar las expresiones pueblos originarios o indígenas. Empero esta posición es rebatida en los siguientes términos:

Por otra parte, mencionar al indio como tal es un insulto. ¿Por qué indio? El es, simplemente, un argentino entre treinta y siete millones de habitantes, con los mismos derechos y obligaciones que todos. No merece ningún tratamiento especial ni más derechos que otros, pero tampoco ninguna tacha que lo invalide, que lo relegue o que lo menoscabe, porque tiene también todas las prerrogativas constitucionales. Es nuestro conciudadano y, por lo tanto, nuestro hermano. Merece y tiene todo nuestro fraterno afecto. No más, no menos. Lo contrario es indigno y discriminatorio. [24]

  • Araucano: es un término que significa habitante de la Araucanía o Arauco, una región que actualmente se encuentra en territorio chileno. Por extensión se ha utilizado la expresión para referirse a las personas o comunidades de lengua mapuche que habitaran fuera de Arauco.
  • Huinca: procede de wingka, la palabra mapuche usada para nombrar a los españoles que llegaron a su territorio en el siglo XVI. Por extensión se aplica a los chilenos y argentinos no indígenas y no negros, a veces con sentido despectivo. En un significado similar se han utilizado en castellano las palabras "cristianos" o "blancos". Para autoidentificarse las personas aludidas con la palabra huinca, utilizan la denominación de su nacionalidad u otra adscripción geográfica o étnica.