Congreso de Cambrai

Catedral de Notre Dame de Cambrai.

El Congreso de Cambrai fue convocado en el Tratado de la Haya de 1720 que puso fin a la Guerra de la Cuádruple Alianza (1718-1720) provocada por la conquista española de Cerdeña y del reino de Sicilia por Felipe V de España lo que violaba los Tratados de Utrecht-Rastatt que habían puesto fin a la Guerra de Sucesión Española (1701-1714). Uno de los puntos esenciales que se iban a tratar en la ciudad francesa de Cambrai era la promesa hecha en el Tratado de La Haya a Felipe V y a su segunda esposa Isabel de Farnesio de que el hijo de ambos, el príncipe Carlos, recibiría el ducado de Parma, el Ducado de Piacenza y el Ducado de Toscana. Los preliminares comenzaron en 1721 y el Congreso se clausuró en 1724.

Mientras estaba reunido el Congreso se produjo un hecho sorprendente para la época: Felipe V abdicó a favor de su hijo Luis (enero de 1724). Aunque la decisión se atribuyó a una depresión del monarca, las razón principal habría que buscarla en el deseo de Felipe V de ocupar el trono de Francia, que el rey español no había perdido. El experimento salió doblemente mal: las expectativas de Felipe en París estuvieron muy lejos de cumplirse y Luis I murió a los pocos meses (agosto de 1724), retornando su padre al trono.

Antecedentes: el Tratado de La Haya de 1720

En julio de 1717 tuvo lugar la conquista española de Cerdeña frente a las fuerzas imperiales de Carlos VI que la defendían,[2]

Al conocerse la invasión de Cerdeña y de Sicilia, Carlos VI decidió entrar en la Triple Alianza formada en enero de 1717, dando nacimiento a la Cuádruple Alianza, el 2 de agosto de 1718. En la segunda semana de ese mismo mes una flota británica comandada por el almirante George Byng derrotó a la flota española comandada por Antonio de Gastañeta en la batalla del cabo Passaro frente a las costas de Sicilia, por lo que los soldados de Felipe V que ocupaban la isla quedaron aislados y sin poder recibir refuerzos.[3]

Tras todos estos acontecimientos, Felipe V se deshizo de Giulio Alberoni, el ministro que había ejecutado la política decidida por el rey y la reina, y al principio pretendió que las potencias de la Cuádruple Alianza reconocieran sus conquistas de Cerdeña y de Sicilia, e incluso reclamó a Gran Bretaña la restitución de Gibraltar y de Menorca, pero finalmente se vio obligado a firmar en La Haya en febrero de 1720 la retirada de las tropas de Cerdeña y de Sicilia —que se hizo efectiva dos meses después—, la renuncia a cualquier derecho sobre los antiguos Países Bajos españoles, ahora bajo soberanía del emperador Carlos VI, y a reiterar su renuncia a la Corona de Francia. Lo único que obtuvo Felipe V a cambio fue la promesa de que la sucesión al ducado de Parma, el ducado de Piacenza y el ducado de Toscana recaerían en el príncipe Carlos, el primer hijo que había tenido con Isabel de Farnesio. Para concretar estos acuerdos se convocó el Congreso de Cambrai.[4]

Other Languages