Configuración de la órbita de los planetas

Principales configuraciones de los planetas. En la Tierra –círculo azul– se ha marcado el polo norte, y el sentido directo ( antihorario) de su rotación. La órbita de los planetas interiores es de color rojo, y la de los planetas exteriores, azul.

Desde la antigüedad se ha observado el movimiento de los planetas en la esfera celeste, observando la falta de uniformidad y que aunque su movimiento normal es directo, es decir de oeste a este, a veces, durante un breve lapso de tiempo, incluso retroceden desplazándose de este a oeste, en movimiento retrógrado. Tolomeo, para explicar estos movimientos partiendo de una Tierra inmóvil, que era el centro del universo ( teoría geocéntrica), ideó un sistema de epiciclos y deferentes. A los planetas Mercurio y Venus los llamó inferiores y a todos los demás superiores distinguiéndose por su distintos comportamientos respecto al Sol. Un planeta inferior nunca estaba en oposición.

Cuando Copérnico descubre que la Tierra se movía alrededor del Sol como un planeta más ( Teoría heliocéntrica), el movimiento de los planetas es la combinación del movimiento alrededor del Sol y del movimiento de la Tierra. Así, parte del movimiento atribuido al planeta es causado realmente por el movimiento del observador situado en la Tierra. El intervalo entre dos conjunciones superiores o inferiores si el planeta es interior y dos conjunciones u oposiciones si el planeta es exterior se llama periodo sinódico. (La voz Sinódico, en griego, significa "reunión" o "conjunción"). Desde la antigüedad se conoce dicho periodo para todos los planetas. Ahora la división antigua entre superior e inferior cobra un significado geométrico de exterior a la órbita de la Tierra o interior a dicha órbita.

Hay que distinguir entre las configuraciones y el movimiento planetario según el planeta sea exterior o interior:

Movimiento de un planeta exterior

El ángulo de elongación o ángulo que forman desde la Tierra el Sol y el planeta exterior adquiere cualquier valor. Tomemos por ejemplo Júpiter, que por estar más lejos del Sol que la Tierra, su velocidad angular y también lineal será inferior a la de la Tierra. En la posición inicial (1) están alineados la Tierra y el Sol y Júpiter, estando el Sol entre la Tierra y Júpiter (Elongación E=0) se dice que el planeta está en conjunción con el Sol, (reunión aparente de los dos astros), Júpiter tapado por la luz del Sol no es visible en este momento. Tras la conjunción, (2) el movimiento de Júpiter sobre el fondo de estrellas es directo es decir, de oeste a este, pero es contrarrestado por el movimiento hacia el este del Sol, así que en relación a éste, poco a poco se va alejando hacia el oeste solar, poniéndose antes del ocaso solar, por lo que no es visible y saliendo cada vez más pronto, antes del orto solar. Cuando el planeta se halla en una elongación E= 90º al oeste del sol, brilla durante las últimas horas de la noche, antes del orto solar, pasando por el meridiano al orto solar. Cuando su elongación (E = 90º) está al oeste del Sol, se dice que está en su cuadratura occidental. Su movimiento directo de oeste a este va disminuyendo poco a poco y acaba por ser estacionario respecto a las estrellas, (4). Entonces la velocidad del planeta respecto de la Tierra, (resta de la velocidad del planeta y de la de la Tierra) es paralela a la recta que une la Tierra y el planeta así que siendo toda la velocidad del planeta respecto a la Tierra radial y ninguna en la dirección perpendicular, el astro aparece estacionario sobre la bóveda celeste. A partir de entonces, el planeta tiene movimiento retrógrado respecto a las estrellas. Para Júpiter, alrededor de dos meses tras la posición estacionaria, el Sol, la Tierra y el planeta están nuevamente alineados (posición 5), pero ahora es la Tierra la que está entre los dos astros, la elongación es E=180º y el Sol está en oposición al planeta, y éste se encuentra a la mínima distancia de la Tierra, siendo, por tanto, mayor su brillo. Estando opuesto al Sol brilla durante toda la noche saliendo cuando el Sol se pone, culminando a medianoche y poniéndose al salir el Sol. Es el momento óptimo para su observación. Dos meses más tarde aproximadamente, acaba para Júpiter el movimiento retrógrado del planeta, de este a oeste, y el planeta vuelve a estar estacionario, (posición 6). A partir de ahí, el planeta recupera su movimiento directo hacia el este, y al llegar a la posición 7, su elongación es de E = 90º, al este del Sol, así cuando el Sol se pone, Júpiter culmina, por lo que es visible durante unas seis horas tras la puesta del Sol. A partir de entonces, el Sol, que se desplaza también en sentido directo y más rápido, le va ganando terreno, y se ve durante menos tiempo tras la puesta del Sol, disminuyendo la elongación, hasta que ésta vale nuevamente E = 0, estando el planeta otra vez en conjunción en 8.

Configuraciones de un planeta exterior

Las configuraciones de un planeta exterior son:

  • Conjunción. El Sol se interpone entre la Tierra y el planeta, que no es visible.
  • Oposición. Las direcciones del Sol y el planeta difieren en 180º, estando la Tierra entre ambos. La visión del planeta es óptima. A la puesta del Sol está en dirección Este, a medianoche al Sur, y al amanecer al Oeste. Perfecto para su observación. Además en la oposición la distancia planeta-Tierra es mínima.
  • Cuadratura oriental. Las direcciones del Sol y el planeta forman 90º hacia el Este. A la puesta del Sol el planeta está en la dirección Sur, y al amanecer en dirección Norte.
  • Cuadratura occidental. Las direcciones del Sol y el planeta forman 90º hacia el Oeste. A la puesta del Sol el planeta está en dirección Norte, y al amanecer en dirección Sur.


Configuración de un planeta exterior
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