Confederación General del Trabajo de los Argentinos

La Confederación General del Trabajo de los Argentinos (CGT de los Argentinos o, menos frecuentemente, CGTA) fue una central obrera argentina que nucleó entre 1968 y 1973 a dirigentes y movimientos sindicales que se oponían al establecimiento de un pacto con la dictadura encabezada por Juan Carlos Onganía. Enfrentados por ello con la dirigencia sindical de la CGT —dirigida a la sazón por Augusto Timoteo Vandor— formaron un foco de poderosa resistencia, que se expresó en múltiples medidas de fuerza, enfrentamientos, puebladas, la mayor de ellas la sublevación de los obreros cordobeses en el llamado Cordobazo. La prisión de sus principales líderes y su intervención por el gobierno de facto llevó a su virtual desaparición hacia comienzos de la década de 1970.

Fundación

La CGT de los Argentinos fue fundada en el Congreso Nomalizador Amado Olmos, entre el 28 y el 30 de marzo de 1968, con la elección del dirigente gráfico Raimundo Ongaro, encabezando la corriente combativa del movimiento obrero argentino. El grupo vandorista no participó del Congreso y el participacionismo se retiró al verse en minoría. En una experiencia no infrecuente en la política europea, pero sin precedentes en Argentina, nucleó junto a los obreros a numerosos artistas, el principal de ellos Rodolfo Walsh, quien colaboró en la redacción del programa de la CGTA (llamado programa del primero de mayo) y director del semanario de la organización. El Programa de La Falda, de agosto de 1957, y el de Huerta Grande, de junio de 1962, son los dignos antecedentes del Programa del 1º de Mayo, que en esa fecha de 1968 se publica en el Nº 1 del periódico de la CGT de los Argentinos.[1] Se aproximó también a movimientos eclesiásticos, como el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, así como numerosas agrupaciones estudiantiles, de abogados, psicólogos y la mayoría de los políticos opositores, fundamentalmente de vertientes combativas del peronismo, el radicalismo y la izquierda.