Condecoración

Lámina del Meyers Konversations-Lexikon en la que se reproducen distinciones de diferentes países existentes hacia 1890.

Una condecoración es una insignia que se concede como honor y distinción. Suele consistir en una pieza metálica con forma determinada, en la que se graban imágenes o inscripciones, y que suele ir prendida del pecho o colgada del cuello.

Las condecoraciones por méritos adquiridos ante la patria existen ya desde tiempos remotos y fueron conocidas por los egipcios, griegos y romanos. Consistían en collares, cintos, medallones, etc. que se llevaban ostensiblemente sobre la vestimenta. En los pueblos cristianos han tenido más comúnmente la forma de cruz ornamental, dorada y esmaltada con figuras e inscripciones alusivas que se lleva pendiente de algún lazo, collar o cordón precioso. Análogas a ellas, son las medallas distintivas de academias, congresos y demás corporaciones oficiales, muy usadas en la época moderna y adornadas con los emblemas propios de la corporación o dignidad a que corresponden.[1]

La ciencia que estudia las condecoraciones es la falerística.

Órdenes, condecoraciones y medallas

Los términos orden, condecoración y medalla habitualmente son considerados sinónimos aunque en una investigación realizada por Thomas Baumert y Francisco J. Roldán centrada en el análisis económico del sistema premial español, estos autores recordaron que en sentido estricto no lo son. En algunos países como España, esta confusión en la terminología se ha llegado a extender al ámbito institucional. Las órdenes, según los investigadores mencionados, están determinadas por tener su origen en las órdenes militares o ecuestres, creadas como sociedades de caballeros en el contexto de las Cruzadas. Este origen explica que las órdenes, a diferencia de las restantes distinciones, se constituyen como órganos corporativos o colegiados. De esta forma, en sentido estricto, las condecoraciones serían elementos o símbolos de distinción entregados a personas o entidades en señal de reconocimiento pero, a diferencia de lo que sucede con las órdenes, después de recibirlas sus titulares no se integrarían en ninguna entidad corporativa. Las órdenes, también debido a su origen, suelen contar con una estructura jerárquica, organizándose en varias modalidades o categorías, generalmente denominadas "grados". Los grados más frecuentes suelen ser, en orden creciente de importancia: Medalla, cruz sencilla o de caballero, cruz de oficial, encomienda o insignia de comendador o de comandante, gran cruz y collar. Una excepción notable es la Orden del Toisón de Oro, que se encuentra entre el reducido número de las órdenes de caballería más antiguas y prestigiosas del mundo, y es una orden con una única categoría que es la de caballero de collar. Las medallas son distinciones individuales que tienen como finalidad premiar actos meritorios o de valentía, conmemorar acontecimientos determinados o distinguir servicios valiosos o conductas ejemplares. Estas últimas (y también algunas condecoraciones) pueden tener varias clases, habitualmente identificadas con el oro, la plata y el bronce. Estas clases suponen una clasificación de los actos, conductas o servicios recompensados pero no establecen una jerarquía entre sus poseedores.[2]                                                     

Other Languages