Conde de Wessex

El título de conde de Wessex ha sido creado dos veces en la historia británica, una vez en la preconquista anglosajona de Inglaterra y otra vez con la dignidad de par del Reino Unido. La región de Wessex (el oeste sajón), en el sur y el suroeste de Inglaterra, había sido uno de los siete reinos anglosajones de la Heptarquía, cuya expansión en el siglo X creado una sociedad unida en el reino de Inglaterra.

Primera creación

Wessex fue uno de los cuatro condados de anglodaneses de Inglaterra. En este período, el condado de Wessex cubría las tierras del antiguo reino de Wessex, que abarcaba los condados del sur de Inglaterra, y que se extendía al oeste de la frontera con Gales. Durante el reinado del rey Canuto el Grande, el condado le fue conferido a Godwin en algún momento después de 1020. A partir de entonces, Godwin llegó a ser, en el tiempo del rey Eduardo, el hombre más poderoso del reino.

A su muerte en 1053 el condado pasó al hijo de Godwin, quien más tarde se convirtió en el rey Haroldo II y murió en la batalla de Hastings en 1066.

Después de la conquista normanda en el invierno de 1066, el rey Guillermo le otorgó el condado a Guillermo FitzOsbern, su más confiable compañero. FitzOsbern continuó ayudando al rey Guillermo consolidar su nuevo reino hasta su muerte en Normandía en 1071.

A raíz de esto, el condado fue reduciendo su poder y su jurisdicción regional, y se pasa al hijo de FitzOsbern, Rogelio, conde de Hereford.