Concierto para piano n.º 3 (Rajmáninov)

El principio del tema inicial del Concierto para piano n.º 3.

El concierto para piano n.º 3 en re menor, opus 30 de Serguéi Rajmáninov (1873-1943) es famoso por su exigencia musical y técnica para el intérprete. Tiene la reputación de ser uno de los conciertos para piano más difíciles del repertorio pianístico.

Compuesto en la quietud de su hacienda familiar, Ivánovka, Rajmáninov lo completó el 23 de septiembre de 1909 y se estrenó el 28 de noviembre del mismo año por la antigua Sociedad de la Orquesta Sinfónica de Nueva York, bajo la batuta de Walter Damrosch y el propio compositor al piano.

Movimientos

Un fragmento de la cadenza original ( ossia, ‘versión alternativa’).

Siguiendo la forma estándar de un concierto, la obra consta de tres movimientos:

  1. Allegro ma non tanto (re menor)
  2. Intermezzo: Adagio (fa menor / re mayor)
  3. Finale: Alla breve (re menor → re mayor)

El tercer movimiento sigue al segundo sin pausa, lo que se denomina attacca súbito. Una interpretación normal del concierto suele tener una duración de unos cuarenta minutos.

I. Allegro ma non tanto

El primer movimiento gira alrededor de una melodía diatónica que en seguida se desarrolla en unas figuración pianística. Alcanza varios clímax feroces, especialmente en la cadenza. El primer tema en su forma completa reaparece justo después de la coda. Rajmáninov escribió dos versiones de la cadenza: la original, más corta, fácil y suave, de estilo tocata, y la segunda, anotada como ossía (versión alternativa, ‘o sea’), más larga, grandiosa y difícil . En la grabación de su concierto el compositor no tocó la cadenza ossía.

Las dos versiones de la cadenza
Sound  Ossia Sound  Original

II. Intermezzo: Adagio

El segundo movimiento es iniciado por la orquesta, con un solo de oboe y consiste en un número de variaciones alrededor de una simple melodía suntuosa, pesada y romántica seguida de otra con una combinación rígida. Se produce una transición de la melodía que cambia a la tónica mayor, que es el segundo tema. Tras el desarrollo del primer tema y la recapitulación del segundo tema, la melodía principal reaparece, antes de ser cerrado por la orquesta de manera similar a la introducción. Luego el piano toma la palabra con un corto pasaje de dos arpegios, uno descendente y otro ascendente, que dan paso al último movimiento sin pausa. Algunas ideas melódicas de este movimiento aluden al tercer movimiento del Segundo concierto para piano, como la melodía en re mayor al estilo ruso.

III. Finale: alla breve

El tercer movimiento es rápido y vigoroso y contiene variaciones de algunos de los temas usados en el primer movimiento, lo que une el concierto entero cíclicamente. Sin embargo, tras el primer y segundo tema diverge de la forma sonata regular. No presenta un desarrollo convencional; este segmento se reemplaza por una larga digresión empleando el relativo menor del primer tema de este movimiento, que es seguido a continuación por los dos temas del primer movimiento. Tras la digresión, la recapitulación del movimiento vuelve a los temas originales, aumentando la tensión y creando un clímax de estilo tocata al similar pero más ligero que la cadenza ossia del primer movimiento. El último movimiento concluye con un segundo tema, una melodía en re mayor triunfante y apasionada. La pieza acaba con las mismas cuatro notas rítmicas; según algunos expertos afirma ser la firma musical del compositor,[1] como en el Segundo Concierto para piano.

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