Comunicación no violenta

Marshall Rosenberg dando un taller de comunicación no violenta (1990).

Comunicación no violenta (abreviada como CNV, también llamada comunicación compasiva o comunicación colaborativa[3] Se enfoca en tres aspectos: auto empatía (definida como una profunda y compasiva percepción de la propia experiencia interior), empatía (entender y compartir una emoción expresada por otro) y auto expresión honesta (definida como expresarse auténticamente de una forma que haga más probable que surja la compasión de los demás).

La comunicación no violenta se basa en la idea de que todos los seres humanos tienen la capacidad de compasión, y solamente recurren a la violencia o al comportamiento que daña a otros cuando no reconocen estrategias más efectivas para satisfacer sus necesidades.[5]

Mientras que la CNV es ostensiblemente enseñada como un proceso de comunicación diseñado para mejorar la conexión compasiva con los demás, también ha sido interpretada como una práctica espiritual, un sistema de valores, una práctica para la crianza de los hijos, un método educativo y una cosmovisión.

Aplicaciones

La CNV ha sido aplicada en entornos organizacionales y de negocios,[22] entre otros contextos.

Rosenberg dice que ha usado la Comunicación no violenta en programas de paz y en zonas conflictivas, incluyendo Ruanda, Burundi, Nigeria, Malasia, Indonesia, Sri Lanka, Colombia, Serbia, Croacia, Irlanda y el Medio Oriente, incluyendo los Territorios Palestinos Ocupados.[23]

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