Complejo Huentelauquén

El complejo Huentelauquén fue un pueblo prehispánico de cazadores y recolectores que vivió en el norte chileno entre los años 10000 a 4000 a. C., formando parte de la época conocida como “arcaico temprano” posterior a las primeras muestras de poblamiento americano. Descubiertos por Jorge Iribarren en 1961 excavando en la localidad de Huentelauquén, en la desembocadura del río Choapa. Sus restos han sido encontrados a lo largo de la costa entre las ciudades de Antofagasta y Los Vilos.

Costumbres

Habitaban en ambientes costeros con agua dulce disponible donde instalaban sus carpas elaboradas con cuero y huesos de ballenas. En algunos casos también ocupaban cavernas. En general, sus ocupaciones se radicaban generalmente en las terrazas costeras desde los 20 metros sobre el nivel del mar, entre 500 a 1000 metros de la costa y próximas a recursos hídricos; asimismo, estarían ligadas a asentamientos en quebradas secundarias al interior de los valles, lo que reflejaría algún grado de movilidad residencial.[1]

Su alimentación se basaba primordialmente en productos marinos, dependiendo del sitio que hayan habitado, en el norte su dieta abarcaba mas peces y mariscos, y más al sur, al entrar en contacto con los valles su alimentación se complementaba con la recolección de frutos y semillas, obteniendo del mar solo mariscos. A esta cultura son asignados ciertos petroglifos con figuras de peces encontrados en la costa de la región de Atacama. Realizaban labores de cestería, cuyos fragmentos han quedado registrados en los cementerios, además elaboraban harina con las semillas de los pastos veraniegos. Algunos autores han asociado a este complejo con el Complejo Cárcamo, de épocas similares pero solían ocupar el territorio interior del Norte Chico.

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