Competencia intercultural

La competencia intercultural es la habilidad de comunicarse con otras personas de diferentes culturas y describe la interacción entre dos o más individuos de tal manera que ninguno se encuentre por encima del otro favoreciendo la convivencia armónica de todos ellos.[1]

Efectos de la comunicación intercultural

Los efectos de la comunicación intercultural sirven para mejorar la adaptación social de unas personas con otras, incrementa la idoneidad profesional y, sobre todo, la salud psicológica ya que, en ocasiones, aunque cultivamos cuerpo y alma, el alma pasa a un segundo plano. Estos efectos son dimensiones psicológicas, sociales y profesionales que son los principales campos que hemos recogido anteriormente.[2]

La adaptación genera una sensación de bienestar y seguridad para aquellas personas que la experimentan. Una transformación interna de un individuo se produce cuando se adquieren aptitudes en un nuevo entorno cultural para sentirse bien y acogido por los demás.  Dichos cambios requieren: aspectos afectivos, emocionales y aspectos relacionados con el comportamiento que permitirán apreciar la capacidad y habilidad de la persona para relacionarse y hacer frente a los retos y oportunidades que surgen en una cultura determinada.[2]